Anexo:Glosario del lunfardo

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Este artículo es un anexo de palabras del lunfardo de uso muy común en el habla coloquial rioplatense.

Ejemplos de léxico lunfardo con su etimología[editar]

Apoliyar, apolillar[editar]

Es muy frecuente en el habla argentina. Expresiones como «qué apolillo que tengo» derivan de él y se refieren también al sueño o al cansancio. Derivaría del napolitano appollaiare, refiriéndose al pollaio (gallinero). En el habla coloquial de Campania appollaiare se refería a las gallináceas, cuando al oscurecer marchaban a dormir en el gallinero. Otra expresión muy usada es «me voy a apolillar», que significa «me voy a dormir».

Argento[editar]

Forma vulgar de referirse al gentilicio argentino. Generalmente se la utiliza en forma despectiva, aunque también es usada para expresar más rápido este gentilicio o para una doble nacionalidad que requiera llevar el gentilicio argentino adelante (Ej. argento-canadiense). En el lunfardo, el término argento es usado en forma despectiva para demostrar, que una persona es poseedora de algunas malas costumbres que han sido frecuentes entre los argentinos del siglo XX. Por ejemplo, si ocurre algo que involucra a dos personas y llega a ser visto o no por una tercera, esta tercera persona lo ignora todo o no se hace cargo de la situación (sigue la norma del "no te metás"), motivo por el cual se le dice que es argento o que tiene algo de argento. En este caso son también usadas las frases Yo, argentino (por parte de esta tercera persona) o 100% Argento.

Atorrante[editar]

Tiene etimología dudosa. Se sabe que ya en la década de 1880 en zonas costeras de la ciudad de Buenos Aires se ubicaron grandes caños de desagües pluviales (por el entubado de los arroyos de Granados, Matorras, Manso, etc.). En tales caños pernoctaban los vagabundos y a estos vagabundos se les decía atorrantes (tal cual se les menciona en la novela Quilito, de Carlos María Ocantos, hacia el año 1891).

Se ha difundido la versión, no comprobada, según la cual en tales caños figuraba la inscripción del titular de una empresa contratista e importadora de los caños llamada «A. Torrant» o «A. Torrans». Actualmente no se encuentra documentación que ratifique tal versión.

Parece más probable que la palabra provenga de atorrar, y ésta de torare, verbo napolitano de uso generalizado entre la gente baja de las poblaciones costaneras para designar la holgazanería, pero que se aplicaba casi exclusivamente a la tranquila paciencia de los pescadores cuando no hay pesca. (Ver Geocities.ws/Lunfa2000).

Otra posible explicación viene de la época de la esclavitud, en lo que hoy es el Río de la Plata, cuando se ponía a los esclavos a tostar las semillas del café, acción que también se conoce como "torrar". Cuando se encontraba a los esclavos descansando en horas en que debían estar tostando el café, se decía que estaban "atorrando". De ahí que se designase dicha palabra para referirse a alguien que no trabaja o no cumple con sus obligaciones o se despreocupa del prójimo.

Así la palabra atorrante ha sido aplicada como insulto a alguien vagabundo; a lo largo del siglo XX (especialmente desde la segunda mitad de ese siglo) coloquialmente la palabra atorrante ha pasado muchas veces a denotar (calificándola) a la persona astuta, a alguien que "se sale con la suya" y que tiene la habilidad de seducir y/o convencer a alguien; de hacer lo que esa persona quiere que el otro haga por él/ella. En cuanto a la palabra atorranta -esto acorde con la etimología original de "alguien que duerme o se acuesta en cualquier lado"- ha pasado a significar a la mujer evidentemente promiscua.

Bacán[editar]

Como bacán (¿metátesis de banca?) se denomina a la persona que se considera con mucho dinero. Una versión de la etimología sugiere que esta palabra era utilizada para referirse a la gente adinerada que tenía puestos administrativos en los ferrocarriles de capital británico; según dicha versión, tales administrativos -al no realizar trabajos físicos- mantenían sus manos atrás (en inglés: backhand). Nótese que no siempre un «bacán» es verdaderamente una persona con mucho dinero, sino que (lo más común) aparenta tenerlo. La palabra «bacán» ha tenido y tiene diversos sinónimos y cuasi sinónimos: jailaife, paquete, niño/a bien (dicho generalmente con tono irónico), "shusheta" (del genovés: sciucetto: delator a cambio de dinero y por esto adinerado), "pituco", "cajetilla", "bienudo", "concheto", "cheto". En vesre camba etc.

Se considera también que la de esta palabra la encontraríamos en la palabra bacanal, siendo «bacán» un apócope de la misma. Así «bacán» sería el hombre dado a la buena vida, a las buenas ropas, a los buenos vinos, ya que los bacanales eran, en las antiguas Grecia y Roma, fiestas celebradas en honor a Baco (dios del vino), regadas con abundantes bebidas alcohólicas y la buena y abundante comida, en las cuales, además, el sexo se practicaba desenfrenada y orgiásticamente en el lujo (lujuria). Sin embargo la etimología más probable procede de Italia, más exactamente del zeneise ( es decir "genovés"), en tal lengua existía la palabra algo desusada baccan con el significado de patrón, padre, dueño de casa, dueño o jefe de un navío que como signo de mando portaba un bastón llamado bacco. La palabra bacán ha pasado al coa de Chile donde es de frecuente uso.

Bagarto[editar]

Contracción de las palabras bagallo (del italiano bagaglio: bagaje o bolsa, muchas veces amorfa, en que se llevan pertenencias y mercancias) y bagre (pez que en lunfardo suele ser usado como ejemplo de fealdad) y lagarto; de este modo la palabra bagarto refiere a una persona considerada como muy fea estéticamente. Así el uso frecuente de la palabra "bagarto" alude a alguien considerado feo/a. Sinónimos: "bagallo", "escracho", "feto", "bagre".

Bancar[editar]

Corresponde notar que durante el auge del lenguaje automovilístico (jerga) llamado «tuerca», entre fines de los años cincuenta y la primera mitad de los setenta del siglo XX (época en la cual surgió el «boliche» La Biela en Recoleta), se hizo frecuentísima la palabra bancar como sinónimo de soportar, aguantar, avalar e incluso de cierta complicidad o tolerancia. En este caso «bancar» parece haberse originado de la coincidencia de dos factores: bancar a partir de un aval económico, y bancar a partir de la bancada o parte del motor que soporta el esfuerzo del mismo o al mismo. "No me lo banco", sería sinónimo de "no lo soporto" o "no lo aguanto", "hacelo que te banco", tiene que ver más con la complicidad, "quién lo banca", hace referencia a sustento económico, "yo te banco" sería sinónimo de "yo te apoyo" o "te hago el aguante" o "yo te sustento económicamente" según el contexto. Esta palabra con significado similar se encuentra ocasionalmente en ciertas zonas de Brasil acaso por "préstamo" desde Argentina y Uruguay (así como en el lunfardo se encuentra el brasileñismo curtir que significa coitar o acostumbrar a hacer una cosa).

Baranda[editar]

Este término, a pesar de su verdadero significado en lengua española, cuyo sinónimo es pasamano, hace referencia al mal olor que despide una persona. Por extensión, este término se utiliza para definir, cualquier tipo de olor fuerte y nauseabundo, ya sea humano o de cualquier otro origen. El origen del término, está relacionado con los pasamanos o barandas de los techos de los colectivos, de los cuales se prenden las personas que viajan paradas. Debido al hecho de estar abulonados al techo de la unidad, su posición obliga al pasajero a viajar con el brazo en alto. Lo incómodo de viajar así, es si esta persona sufre algún problema respecto a sus axilas, como ser sudoración excesiva (hiperhidrosis y si el olor es intenso sufre de bromhidrosis aunque se haya aseado perfectamente pocos segundos antes, tales sudoraciones casi siempre se deben al estrés o stress más cuando se ha transformado en un síndrome de ansiedad generalizada o SAG) y su consecuente mal olor, curiosamente también recuerda a la palabra española vaharada cuyo significado es precisamente la de un gran vaho o mal olor .
Sinónimos lunfardos: tufo, puzza.

Bardo = balurdo[editar]

Aproximadamente desde los 1980s se usa la palabra bardo y su verbo derivado bardear para significar varias cosas: estupefacción, molestia, problema, embrollo. La palabra bardo es una simplificación por apócope de la palabra lunfarda balurdo que significa lío, embrollo, molestia, problemas o, resulta sinónima de quilombo. Por su parte balurdo deriva de la palabra italiana balordo que suele aludir al tonto, en especial al delincuente de poca monta (al llamado en lunfa "perejil"), inexperto que comete muchas confusiones y que por esto es fácilmente descubierto y castigado, por tal motivo la frase lunfarda "al bardo" ha significado "salir a delinquir sin planes previos" y por esto también tiene el significado de "algo inútil" y su variante balurdo significa: embrollo, mentira, engañar.
Derivado como ya se ha dicho de bardo y esta palabra de balurdo, el verbo bardear a fines del siglo XX y en lo que va del presente siglo es provocar problemas, molestar e incluso buscar pendencia.

Ejs.: "No me hagás bardo" = no me molestes, no me fastidies, o no me confundas.

[Fulano] "Está en el bardo" = está aturdido, está casi inconsciente, o en estupor o estupefacto (por este motivo muchos han creído que la palabra lunfarda bardo tenía que ver con el bardo del budismo tibetano).

Ver también la segunda acepción de bondi.

En portugués europeo existe un término semejante usado como palabrota: "bardamerda!".

Boludo[editar]

Este término tiene dos acepciones que varían acorde al tono y a la intensidad con la cual se lo pronuncie (denotando así el significado). "Boludo" puede ser un insulto equiparable a la palabra idiota, si es dicho con esa intención; o una especie de muletilla, típica entre los argentinos al hablar entre sí: "boludo ¿a dónde vamos?". También se utiliza para indicar una acción fácil de realizar. "Esta apuesta es una boludez".
Etimología: en varias culturas se considera que los sujetos con testículos grandes son idiotas (esto quiere decir la palabra italiana coglione: idiota o alguien de testículos grandes, en tanto que la palabra italiana cazzata significa "idiotez", "imbecilidad", cazzata es derivada de cazzo, con la misma etimología latina que la española carajo, es decir con la etimología cuyo significado es pene),[1] del mismo modo uno de los sinónimos más comunes de boludo es la palabra nabo que en lunfardo significa tanto "pene" como "estúpido" lo mismo que su equivalente en italiano rappa. Imbécil es así (como su sinónimo: pelotudo) el significado diacrónicamente primero de boludo; es probable que se haya reforzado con la palabra boleado que significa a aquel que ha quedado atrapado o atontado con las boleadoras.
A fines del siglo XX se generalizó entre la generación nacida con posterioridad a 1970 (especialmente la porteña) el uso coloquial de "boludo" con una resemantización por la cual llega a tener connotaciones de saludo entre individuos de mutua confianza, ejemplo: "¡está todo bien, boludo!".
Esta palabra de uso muy común tiene sus variantes, por ejemplo al vesre: dolobu, dobolu (casi sin excepción son de significado insultante), o abreviada: bolú o bolas; o apenas "camuflada" con variaciones como "boluble" (sic). sinónimos algo menos usados: nabo, gil, otario, ganso, sogán, güevón, huevón, pescado, salame, canuto, mamerto, ututo, nardo, mirlo (en desuso), esquenún, merlo (en desuso), belinún (término derivado del zeneize "belín" que significa pene, hoy poco usado en Argentina), opa (-palabra de origen onomatopéyico muy usada en el noroeste y menos usada en el lunfardo porteño), pastenaca, chabón, cacho, e incluso turro (esta última palabra también ha adquirido el significado de sujeto avieso ó pérfido, pese a que a inicios de siglo XXI entre el elemento lumpen la palabra "turro", por antifrasis, ha pasado a significar a "alguien exitoso").
También está el término "hacerse el boludo" que significa hacerse el tonto o el desentendido. Por último "me estás boludeando" que significa "me estás tomando el pelo".
Véase gil que es casi sinónimo de boludo en cuanto insulto aunque más leve.
Véase también una de las acepciones del lunfardismo gato.

Bondi[editar]

Bus (en especial los autobuses urbanos llamados usualmente colectivos), bondi es una derivación ocurrida en la brasileña ciudad São Paulo a inicios de siglo XX de la palabra inglesa bond (aquí con el significado de bono, billete para el pasaje, boleto); en esa época los tranvías paulistas en gran medida eran propiedad de compañías inglesas y por tal motivo solían llevar muy notorios carteles que señalaban el precio del pasaje con la palabra bond, para los brasileños esta palabra pasó a ser entendida como equivalente a tranvía y a todo transporte público urbano de pasajeros; en portugués (idioma del Brasil) a muchas palabras terminadas en consonante se les suele añadir el sonido "i" el cual se suele representar por la letra e al final, quedando "bonde" aunque en portugués brasileño esa "e" escrita suena muy similar a la "i" española. De São Paulo la palabra pasó llevada por los inmigrantes italianos (recordar que esa ciudad brasileña recibió también una enorme inmigración italiana a fines de siglo XIX e inicios de siglo XX) a Montevideo y Buenos Aires en donde en lugar de tranvías pasó a significar a los buses (o colectivos). ej. bondi 304 = colectivo 304; jocosamente ha surgido una palabra derivada por su parofonía:albóndiga que hace referencia a los buses en malas condiciones o de mala calidad. Existe otra teoría que atribuye el origen de la palabra a la forma de los primeros y más antiguos ómnibus que circularon en Buenos Aires, eran muy pequeños en comparación con los actuales y tenían una forma notoriamente redondeada especialmente en la parte trasera lo que ocasionaba que recibieran el nombre de "albóndiga" cuyo apócope da origen al término "bondi".
Segunda acepción: En la primera década del presente siglo existe una nueva acepción para la palabra "bondi" además de la ya citada; en el lenguaje tumbero (carcelario) la expresión " meterse en un bondi" suele significar "salir a cometer un delito" (lo que hace suponer que esta acepción de bondi se originó entre los "punguistas" o "carteristas" (ladrones de billeteras u objetos que están en bolsillos, carteras, bolsos, especialmente en los medios de transporte colectivo o en las calles colmadas de gente), pero este significado carcelario se ha desplazado y suele significar "lío", "problema", acaso porque viajar en un bus porteño muchas veces es un problema o acaso por una deformación y abreviación de "bolonqui" (vesre de "quilombo"), (ver también: bardo).

Bufa[editar]

También llamado bufarra o bufarrón o bufanda, es el sujeto que gusta de copular o violar a varones. Proviene del español buharrón o bujarrón y esta del italiano bugaro (abreviado: buga), nombre medieval que se les daba a los búlgaros y por extensión a los integrantes de la secta (muy difundida durante la Edad Media entre los búlgaros y bosnios) de los bogomilos, a quienes se pretendía difamar tratándolos de homosexuales.

Bufoso[editar]

Por onomatopeya debido al ruido que produce un arma de fuego portátil. «El Negro Álvare sacó el bufoso y lo engatilló para escupir chumbo [‘bala’; chumbo también es sinónimo de arma de fuego portátil], lo’ grone [‘los negros’, al vesre y con elisión de la ese final] se desparramaron; hubo uno que se tiró por la ventana y cayó sobre la cuchita del perrito». Es frase bastante conocida desde fines de siglo XIX en Argentina: «Desde que se inventó el bufoso se acabaron los guapos [‘valientes’]».
Véase abajo: seisluces como sinónimo de arma de fuego portátil es decir; como sinónimo de bufoso.

Cana[editar]

Policía. Es palabra lunfarda de etimología discutida. La palabra lunfarda «cana» parece ser la abreviación de «canario», palabra ya usada en España desde el s. XVI por lo menos (Cervantes la menciona con el significado del cantor, ‘delator o confidente de la policía’), otros suponen que la etimología se encuentra en la palabra francesa canne (‘caña, bastón’), por metonimia del bastón que usan los policías.
Quizás podría provenir del portugués encanado, es decir, ‘preso en una jaula hecha de canas (cañas)’. De hecho el término «cana» es utilizado con idéntico significado en Brasil y otros países latinoamericanos. Antes era muy empleada por los tangueros en sus letras y hoy es de uso frecuente entre toda la población.
Otras versiones indican que fue por la recontratación de policías retirados debido a la poca cantidad de los mismos. Al ver el color de pelo los ladrones solían decirles «canosos» o «canas».

«Mandar en cana» significa tanto enviar a la cárcel como, translaticiamente, delatar o (ya con cierto tono cómico) poner en evidencia a alguien que ha tenido algún traspié, ej.: «el Cacho hizo esa pavada y la Juana lo mandó en cana delante de todos», por otra parte "batir la cana" o "dar la canaveri" puede significar delatar o dejar expuesta una intención o acto que se quería mantener en secreto. En los juegos de palabras frecuentes que se dan en el lunfardo la palabra "cana" con el significado de cárcel en ocasiones es transformada por paronomasia en "la canasta" (Ej.:"a fulano lo metieron en la canasta", significa que lo encarcelaron). Ver "taquería".

Cafisho[editar]

El que vive de las minas (el que gana dinero con las mujeres, particularmente el proxeneta o rufián).

Proxeneta, rufián, alcahuete. Tiene como variantes cafishio, cafiolo, la aféresis fiolo, el vesre fioca, cafferata (por su parecido al nombre de una calle de Rosario (provincia de Santa Fe)) y las deformaciones cafre y cafirulo.

Derivaría de la palabra inglesa stockfish (‘pescado seco’, nombre que suele dársele a la caballa u otros pescados, cuando están desecados). Quizá los proxenetas usaran la palabra stockfish para referirse en clave a los «cargamentos» de mujeres inmigrantes que llegaban en los barcos desde la empobrecida Europa. Como sea, la palabra stockfish fue italianizada dando por resultado cafisho.

Aunque varíen mucho morfológicamente, es indudable que el lunfa cafisho y el término español de germanía macarra (ambos con idéntico significado) se han formado por condiciones similares, ya que macarra proviene de macró, del argot francés maquereau y éste del inglés mackerel, que significa ‘caballa’ (que se comercializaba exclusivamente desecada).

Otra versión sugiere que se les llamó stockfish a los proxenetas enriquecidos por su manera afectadamente envarada de caminar y moverse. Según Tomás de Escobar, autor de un Diccionario del hampa y el delito (publicado por la editorial de la Policía Federal Argentina), la palabra provendría del yidis caftán (cuando en realidad caftán proviene del árabe o del persa). Hacia los años veinte, en Buenos Aires y Rosario se creó la Sociedad de Socorros Mutuos, fundada por inmigrantes judíos de origen polaco. Esta sociedad funcionó como pantalla de la Zwi Migdal, mafia que realizaba trata de blancas entre Europa y América del Sur, trayendo mujeres engañadas con bonanza y trabajo sólo para ponerlas a trabajar en prostíbulos. Estos locales de diversión eran regenteados por estos inmigrantes que, en su mayoría, vestían el sobretodo largo característico de los judíos ortodoxos, que los turcos llamaban caftán.

Desde el primer peronismo (1947) al sindicalizarse las prostitutas desapareció la figura del proxeneta, por lo que el uso del término es menos frecuente (excepto en la letra de los tangos).

La palabra "cafisho" o "cafisio", como es pronunciada a veces, se utiliza también para referirse al "atorrante" que vive de su mujer, de su familia o de alguien en específico.

Algunos lunfardistas distinguen cafisho o cafishio de cafiolo, el segundo, también abreviado fiolo, sería el amante de una mujer y que vive a costas de ella (una especie de gigoló).

Otros sinónimos (casi todos por similitud de palabra): cafirulo, caferata, cafre, fioca, caralisa, y 8.40 (ochocuarenta) este último por el artículo del código de contravenciones que trataba las cuestiones referidas a la prostitución.

Chabón, chambón[editar]

Sujeto (o "quidam" o "tío") dicho despectivamente. Variantes: chabón, chambón, boncha. Como la palabra chavo usada en México, Honduras, Nicaragua y otras zonas de la Cuenca del Caribe, la palabra lunfarda chabón deriva del caló chavó (muchachuelo) y por esto tiene el mismo origen que la de la germanía española actualmente muy común: «chaval». En lunfardo chabón, y sus variantes, es un modo displicente o familiar de referirse a alguien (chabón equivale a ‘tipo’ o al español ‘tío’) llegando a tener el significado de alguien estúpido como en la letra del tango que dice: «todo lo has conseguido pagando como un...chabón». En Córdoba (Argentina) es frecuente el uso de la palabra chambón; significa generalmente ‘sujeto inepto o de poco fiar’. En Uruguay y en Buenos Aires también se encuentra esta acepción, siendo muy común en letras de tango y en el habla cotidiana de personas mayores. La palabra "chambón" puede tener un origen gallego, en dicha lengua es una palabra empleada desde antiguo, ya presente en diccionarios del siglo XIX, con un significado idéntico al que presenta en el lunfardo.[2] En las áreas rurales de Argentina y Uruguay también se usa la palabra charabón (pichón de ñandú) para designar a los muchachos torpes y como sinónimo de chabón.

Sinónimos: quía, mono, coso, cacho, cusifai, punto.

Chamuyar[editar]

1- Uso de palabras en forma agradable y convincente usando la mentira y la confusión para lograr alguna meta a costa ajena (por ejemplo realizar un fraude o conseguir un favor o impunidad) o impresionar al interlocutor. 2- Acción de convencer o hablar de amores a la pareja.

Proviene del verbo gitano-español (caló) chamullar donde significa hablar en voz baja. Por extensión: hablar, en particular charlatanear, hablar mezclando mentiras y verdades, para lograr un objetivo. Muy utilizado para excusarse ante situaciones donde peligra algún interés. Ej: llegar tarde al trabajo, cruzar en rojo un semáforo, salir con los amigos sin que se entere la novia/esposa, no dar dinero a un amigo, perder algo encargado con urgencia, etc. Sinónimos: «versear», «espiche». incluso «guitarrear» o «charanguear».[3]

Chanta[editar]

El verbo chantar tiene varios significados, algunos de ellos derivados del gallego; fuera de Argentina significa ‘clavar’ y por metáfora: ‘vestir’, ‘poner’; esta segunda acepción se relaciona etimológicamente con el significado de ‘arrojar’, ‘decir algo agraviante directamente —en el rostro— al agraviado’ (Ejemplo: «Se lo chantó en la jeta»). Otro significado es ‘dejar esperando a alguien’, ‘no acudir a una cita’ (sinónimo: «clavar», «dejar plantado»). Sin embargo la palabra "chanta" deriva de la del dialecto campanio cianta-puffi (‘clava-clavos’). De este modo se llamaba a los que hacían trabajos improvisados o mal concretados; por extensión, en Argentina la palabra chanta ha venido a significar alguien que no es de fiar, que carece de palabra creíble, que es poco o nada responsable o que no se compromete e incluso al que finge verosímilmente cualidades positivas de las que carece.
Surgido el vocablo "chanta" en un contexto histórico muy próximo al de la picaresca, durante el s. XX «el chanta» se convirtió en un modo de ser que ha caracterizado a gran parte de la población argentina y entre esta población ha llegado a tener cierta simpatía y connotaciones de picardía o viveza. Más cerradamente, en el lenguaje tumbero o púa (es decir la jerga carcelaria o incluso de «la pesada») "chanta" alude al gil, al abúlico, al que voluntariamente se ha contagiado una enfermedad para así eludirse («se dio la chanta»), al parecer este significado surgió entre los confinados en la antigua «peni» (penitenciaría) de Ushuaia en donde la vida del penado era tan difícil que varios preferían contagiarse de tbc tragando los esputos de enfermos para así, en lo posible, ser sacados de tal cárcel aún sabiendo la casi segura muerte por la enfermedad.
«Tirarse a chanta»: ‘dejarse estar, abandonar las obligaciones’.

Chicana[editar]

Trampa, argucia, garlito, triquiñuela, engaño, ardid, timo. Pese a que lo que usualmente se cree por parofonía, la palabra "chicana" y sus derivados nada tienen que ver con los llamados chicanos, sino que procede del argot francés: chiqué (garlito, trampa) y este del verbo francés chicaner : provocar una disputa; hacer un embrollo o un enredo. Translaticiamente en la jerga política se denomina «chicana» al discurso falto de contenido ideológico o programático que busca ofender o provocar al adversario. Otro uso que se le da a la palabra chicana, se da en el automovilismo, cuando se hace referencia a una curva brusca que se utiliza para disminuir la velocidad en tramos rectos, para evitar que los automóviles tomen velocidades excesivas. No confundir con el uso norteamericano de esta palabra, que designa a los descendientes de mexicanos nacidos en los Estados Unidos.

Chirola[editar]

Originalmente -quizás por onomatopeya del ruido provocado por una pequeña pieza metálica al caer, o quizás variante de "girola", es decir algo pequeño que gira-, se ha llamado chirola a toda pequeña pieza metálica, generalmente redonda, de aquellas muchas veces usadas como adorno en arreos etc. Sin embargo en lunfardo el significado principal de chirola es una moneda, casi siempre de poca cotización como el valor centavo de peso $0/00. Tanto en los tangos como en el habla cotidiana de las personas mayores, es muy común oír la expresión «chirola» para referirse a moneda.
Por otra parte se le dice «chirolita» a todo sujeto que resulta títere de otro/s, esta denominación deriva de un célebre ventrílocuo argentino de la segunda mitad de s. XX cuyo nombre artístico era Mister Chasman, ya que llamábale al muñeco al cual hacía hablar: «Chirolita».
Del italiano chirela o chirera (se pronuncia /quirela/ o /quirera/), usada largamente en Brasil para designar un tipo de harina gruesa de maíz hecha para alimentar los animales y que la población de escasos recursos compraba por una moneda para su propia alimentación.

Cobani[editar]

Policía, es el "vesre" de abanico, se considera que hacia fines de siglo XIX e inicios de siglo XX se les llamaba "abanicos" a los delatores o soplones por "abanicar" o "ventilar" (dar a conocer) información que debía mantenerse en secreto. Otra etimología posible atribuye el origen de "cobani" aplicado primeramente a los guardiacárceles porque llevaban las llaves de las celdas como un abanico. Al mismo tiempo, el término "cobani" es anagrama de la palabra "bocina", también usada en el lunfardo para hacer referencia a los soplones o personas de "boca suelta". Este término, queda relacionado desde fines del siglo XX, por el continuo uso despectivo de los términos "bocina", "botón" (bocón) o "soplón" para definir a un policía.

Sinónimos: cana, yuta, rati, botón, azul, cobani, tebigo, bigote, gorra.

Cucha[editar]

Expresión que se utiliza para nombrar la "casa" de los animales, principalmente los perros. Esta palabra es fonéticamente idéntica a la italiana cuccia con el mismo significado, procedente del francés 'coucher. También se relaciona con el vocablo croata "kuća" (que se pronuncia "kucha") que significa cachorro (en italiano cucciolo). Es muy común escuchar "andate a la cucha" en las provincias argentinas.

Curro[editar]

En el habla coloquial de España curro significa trabajo, inicialmente uno de poca monta; en el lunfardo el significado se ha desplazado y connota un pseudotrabajo, un fingido trabajo por el cual se cobra a algún incauto, luego, translaticiamente: estafa, timo, defraudación. Es en el lunfardo un cuasi-sinónimo de curro la palabra: "tongo" y "guiyar" (guiye significa locura y también fraude, también es la forma coloquial abreviada del nombre Guillermo). Curro en Argentina, Uruguay, Paraguay y Chile también se usa como sinónimo de robar.


Escolazo[editar]

Palabra que alude al juego de azar por dinero, es casi sinónima de timba; llegó a la región del Río de la Plata traída por los inmigrantes calabreses; el dialecto calabrés desde la Antigüedad ha recibido fuertes influjos del idioma griego —aún en la actualidad, en ciertos puntos de Calabria se habla un dialecto griego, el greko—, en el idioma griego la palabra σχολή (skolé) significaba inicialmente el momento de ocio, de recreo; es de este modo que -con un sufijo aumentativo- devino en la palabra lunfarda escolazo.

Gallego, gaita, gayego, yoyega[editar]

"Gentilicio" que por metonimia desde fines de siglo XIX o inicios de siglo de siglo XX se aplica a todo español o a todo argentino con evidente origen español, que tal gentilicio lunfardo esté basado en una metonimia (una parte por el todo) se debe a que desde fines de siglo XIX y toda la mitad del siglo XX la inmensa mayor parte de los inmigrantes desde el Estado Español provenían de la comunidad o región de Galicia, aunque en Argentina el "gentilicio" se extendió a todo español (por ejemplo astur , o catalán etc.), es de hacer notar que antes de la gran inmigración gallega fueron más importantes las inmigraciones andaluza, maragata y canaria o isleña, la inmigración andaluza aportó mucho al modo del habla gaucha (Ver: andalucismos ).
En tiempos coloniales y de la Guerra de Independencia Argentina fue común el uso de motes despectivos contra los españoles a quienes hasta la primera mitad del siglo XIX se les apodaba de "maturrangos" o de "godos", maturrangos porque prejuiciosamente se consideraba que todos los españoles eran malos jinetes y "godos" como "insulto culto" al considerarlos descendientes de los bárbaros godos.
También se les llama gaitas porque en Galicia e incluso en Asturias uno de los instrumentos típicos es la gaita (o cornamusa) y por la remota paronomasia entre las palabras gallego y gaita.
Una excepción a los inmigrantes procedentes del Estado Español han sido muchas veces los vascos a quienes se suele llamar directamente vascos lo mismo que a sus argentinos descendientes y en el "gentilicio" vasco suele dársele a todos los argentinos quienes en sus apellidos llenos de diptongos o de consonantes dobles y triples como (por ejemplo) "eche" / "etxe" (casa) evidencian tener como ancestros hablantes del idioma eusquera.

Gato[editar]

Esta palabra es una de las demostraciones de la gran posibilidad de deslizamiento de significado que existe en el lunfardo, y de que tal facilidad de deslizamiento semántico está dada por los contextos históricos; por ejemplo hasta aproximadamente inicios de 1980 el lunfardismo gato solía ser un elogio con el cual se adjetivaba a alguien muy ágil y sagaz (por ejemplo a Astor Piazzolla por su gran talento, ingenio y virtuosismo se le apodaba "El Gato" lo mismo que al "Gato Barbieri" o al Gato Dumas), pero ya desde fines de los 1970 fue cada vez más común llamar "gato" a una meretriz o prostituta bella y costosa, por su parte las prostitutas comenzaron a llamar "gatos" a sus "clientes" y es por ese motivo que -principalmente en el lunfardo villero de inicios de s. XXI- la palabra "gato" haya adquirido una connotación casi totalmente opuesta a la original: a inicios de s. XXI, especialmente entre la clase baja "gato" es el adjetivo para calificar al estúpido o al gil. Por otra parte el vesre o inversión de la palabra "gato", es decir toga, tiende a mantenerse con el significado de prostituta.
Por lo demás siempre en el contexto de la frase "pobre gato", la palabra gato significa al pobre o al indigente, también a quien se relaciona subalternamente (ya sea por timoratez o ya sea por conveniencia) con otra persona, así se le ha dicho "gato negro" a cualquier sirviente mientras que a los sujetos que quieren aparentar ser "sexys" también se les dice gatos. Otro significado lunfardo de la palabra gato es (por su semejanza -es decir por metáfora-) usada como sinónimo de peluca o peluquín. En las provincias del interior y el norte, como Santiago del Estero o Tucumán, la palabra gato se aplica a los ladrones, por la frase uña larga (que tiene facilidad para robar).

Gil, turro, perejil[editar]

Arcaísmo habitual en el español de la edad moderna, que se ha preservado en el lunfardo y que por su parte deriva de la caló andaluza gilí (fresco, inexperto) y esta por su parte de la árabe ŷahil (memo, tonto; potrillo -y por tal motivo: torpe) a la cual en España se pronunciaba, en árabe andalusí, con imela: ŷihil, de este modo tiene una acepción semejante a la del insulto español "gilipollas".
Cuando una persona es considerada lenta o tonta, se dice de tal que es gil. En los tangos y en el habla popular las variaciones en las cuales esta acepción puede manifestarse son mayormente gilún y gilastrún (con el sufijo aumentativo de origen lombardo un) últimamente entrando en desuso y sobresaliendo la variante gil y en menor grado: logi, gilastro,"gil de estopa", "gil de goma", "gil de miga", y "gil a cuadros" (la expresión "gil a cuadros" se originó a fines de los 1950 cuando un grupo de jóvenes estadounidenses con mucho "levante" [seducción] con las "minas" vistiendo camisas canadienses [las camisas canadienses se destacan por su tejido que recuerda al de los kilts escoceses] resultaban muy tontos por su ignorancia y puerilidad).
La palabra gil tiene como sinónimos: carlitos, nabo (equivale al rappa italiano que significa tonto y nabo), nabuco, nardo, pescado, piscuí (deformación de la palabra pescado), mamerto, opa, ututo, pavo, ganso, güevón, guiso, huevon, sogán, salame, abriboca, canuto, otario, aparato, binchenso (deformación italianizada de Vicente, inocente), lonyi, lonyipietro, cara(d)enada, cara(d)e'naipe, merlo, mirlo, zanahoria o zanagoria (se dice que esta expresión desprestigiante o ridiculizante se debe a un actor que estaba entre el público de un circo en el cual aparecían como acomodadores unos hombres con un uniforme de color anaranjado y, que al observar alguna torpeza en ellos les trató de "zanahorias"), cacho[n. 1] , una de las acepciones de gato (V. supra), "banana" (como "gato", "banana" refiriéndose figurativamente a un ser humano cambió en menos de cincuenta años de significado, y de pasar a significar al sujeto astuto pero aburguesado muy individualista pasó a significar a alguien estúpido) y a la acepción derogativa de boludo y la acepción original de turro (derivada del español tuno) aunque turro se ha resignificado como el sujeto pérfido, avieso, taimado y, de este modo entre la franja de adolescentes cumbieros de la primera década del siglo XXI turro ha dejado de tener connotaciones negativas y fue tomado como un elogio para significar a alguien astuto y exitoso. Véase "boludo" que es casi sinónimo de gil (gil suele ser más leve como insulto que boludo).

Variante más reciente de gil es perejil tanto con el significado de tonto, como con el de alguien de poca importancia, la segunda acepción proviene del hecho que hasta mediados de los 1970 el perejil era tan barato en Argentina que se daba como "yapa" (regalo, añadido gratuito) a la clientela en las verdulerías, un superlativo es la expresión "perejil de maceta" (es decir: perejil pequeño); el significado de la variante "perejil" desde principios de este siglo cada vez suele tomar más las connotaciones y denotaciones para significar a aquella persona con poco poder social (lo que casi siempre es reflejo de que tiene poco poder económico) a la cual entonces se le pueden "echar muertos" es decir endilgársele delitos que jamás ha cometido, palabra casi equivalente a "perejil" es pichi la cual tiene una etimología indígena que significa "pequeño".[n. 2] Si la palabra "gil" quiere decir tonto, la palabra "perejil" también toma la connotación de "alguien de poca importancia" y por eso tiene como equivalente la frase originada en el juego de truco: "cuatro de copas".

Guacho/a, wachín[editar]

La palabra guacho procede del runa simi (según los dialectos: huachu, wakchu etc.), en tal idioma significa al huérfano, aunque el etimo significa a alguien solitario por estar fuera de las redes y estructuras de parentesco (por ejemplo a alguien sin ayllu), en el mundo andino central la palabra es un grave insulto y pasó a ser españolizada como "guacho" muchas veces con un significado semejante al de la frase "hijo de puta"; en efecto, en lunfardo inicialmente "guacho" tiene una fuerte carga peyorativa y es por esto un insulto fuerte. Sin embargo esta palabra ha tomado a lo largo del siglo XX acepciones paralelas y es así que en la segunda mitad de s XX en la zona de la ciudad de Buenos Aires "guacho" comenzó a tener connotaciones elogiosas para señalar al "pícaro-simpático", a inicios del presente siglo es frecuente el uso de los derivados wachín o washo que suelen usarse como tratamientos de confianza mutua o en donde existe cierta complicidad (es decir ha ocurrido un deslizamiento al significado casi opuesto de un modo semejante a lo ocurrido con la palabra boludo).

Guasca[editar]

Palabra de origen runa simi, guasca originalmente significa un cuero crudo, por ejemplo a una tira o una lonja de cuero. Al menos desde el s. XIX el gauchaje llamaba guasca al pene, dado que con vergas de toros se hacían fustas ("rebenques") y azotes, es así que traslaticiamente meter guasca significaba introducir el pene en el acto de copular; sin embargo -y especialmente en la zona porteña- hubo un deslizamiento de significado y meter guasca pasó a significar inseminar, por esto en el s XX guasca significa semen.
En algunos lugares del entorno rioplatense también se usa en forma coloquial la acepción "hacerse guasca" referido a quien sufre un traumatismo o accidente del que se sale muy maltrecho, esto debido a una coincidencia de significados en el lunfardo para las palabras moco y guasca: moco entre sus significados lunfardos tiene los de "deformación", "desorden", "desastre", pero también -por su semejanza- el de "semen"; es de este modo que "hacerse moco" ha dado lugar a "hacerse guasca".
Actualmente, a inicios de siglo XXI, la palabra es típica entre los adolescentes urbanos de zonas urbanas en Argentina y Uruguay. Entre estos, casi sin excepción, el término refiere al semen.

Guerra[editar]

Pelea, "camorra", "candombe", "goma", alguien que busca guerra es alguien que se busca problemas (por lo general innecesarios), por extensión llega a ser sinónimo irónico o "sobrador" de "dar chance" (o en lunfa "dar changüí" o "dar handicap"), dejar hacer.

Guita = vento[editar]

Dinero. La palabra guita existía ya en la germanía y en el caló, algunos etimologistas consideran que deriva del godo wita (cinta). Es la forma más común de referirse a el peso argentino $ de manera generalizada. Aunque es entendido como un término vulgar, es muy común entre la mayoría de los argentinos y uruguayos. Sinónimos de guita son: mosca (acaso porque el dinero se "vuela" -se va- fácilmente), plata, pasta, papota, filo, vento, tovén, tarasca, tela (i.e.:«el chavón ese tiene tela para cortar»), teca, menega y viyuya, en menor medida se encuentra dentro del uso coloquial lunfardo el italianismo soldi.
También se utiliza para referirse a las monedas que tienen valor entre la franja de los 5 centavos de peso argentino a 50 centavos. "No tengo guita, boludo, no me alcanza". También recientemente se puede usar el término "estoy seco" cuando se habla de no tener más "guita". En jerga de portugués europeo, significa también dinero.

Vento (o al revés "tovén") es la palabra italiana equivalente a viento, se considera que en lunfardo la palabra italiana "vento" pasó a significar (inicialmente en clave) dinero porque a fines del siglo XIX y hasta mediados del siglo XX los viajes a Europa desde Argentina, o viceversa, se hacían en barco y los barcos (ni qué decir los barcos a vela) se desplazaban más rápido o mejor teniendo viento ("vento") a favor (Ej: "hace falta vento pa'l viaje").

Laburar[editar]

Trabajar. Para trabajo, empleo o puesto de trabajo se utiliza la palabra «laburo». Proviene del italiano lavorare: trabajar, así un trabajo o un esfuerzo es un laburo.

Linyera[editar]

Voz que significa vagabundo e incluso pordiosero, y que viene de la forma dialectal italiana linghera, ya que a fines del siglo XIX y principios del siglo XX linghe era el nombre con que algunos inmigrantes italianos trashumantes llamaban al bulto de ropa y escasas pertenencias que llevaban al hombro.

Macanudo[editar]

La palabra "macanudo" existe en otras partes de América Latina aunque con diferentes significados, en todos los casos (pese a la variancia de significado) la etimología estaría en la palabra indígena probablemente caribe (o adoptada por los caribes de sus enemigos los arawakos de parcialidad taína): macana es decir especie de gran maza; en México y la Cuenca del Caribe se suele calificar de "macanudo" al hombre dotado de un pene grande lo cual es muchas veces un elogio, al Cono Sur llegó la palabra "macanudo" solo con el sentido de elogio o de algo grato.

Por su parte la palabra "macana" en Argentina y Uruguay ha tomado la acepción de equívoco, tontería, traspié (ejemplo: "fulano se mandó -hizo- una macana").

Macanudo se usa en toda la Argentina y Uruguay como respuesta afirmativa a alguna invitación (‘todo bien’):

—Flaco, ¿tomamos una birra?
—Dale, macanudo.

También se utiliza para referirse a una persona que es muy buena y está siempre dispuesta a «dar una mano» o «hacer una gauchada» («Es una tipa macanuda.»).

Macana[editar]

Según la Real Academia Española, proviene del término caribe macana, pero no en su acepción como ‘garrote’ sino como ‘hecho o situación que produce incomodidad o disgusto’ («Me mandé una macana») y también ‘mentira, desatino’ («Ya estás diciendo macanas»).

Ante una situación de infortunio es muy común la expresión "qué macana!" En sentido de qué mala suerte.

Mango[editar]

Mango: guita, sope. En el área cultural del Río de la Plata (Argentina, Uruguay principalmente) es otra de las formas de designar al dinero. "No tener un mango" significa carecer totalmente de recursos monetarios. El origen de la palabra mango con el significado de dinero, prácticamente con certeza es la contracción de la palabra lunfarda usada a fines de s XIX marengo. Documenta -entre otros- para esa época José Sixto Álvarez (Fray Mocho) en sus Memorias de un vigilante que los ladrones usaban la palabra marengo como sinónimo de dinero mal habido, o para ellos fácilmente ganado. En tal sentido, es probable que los inmigrantes del norte de Italia recordaran que para Napoleón I la batalla de Marengo fue una fácil victoria (o "ganancia"); etimología similar (aunque más antigua) tiene la palabra bicoca (en italiano bicocca) que señala algo fácil de obtener ("bicocca" en italiano designa a una pequeña fortificación y en la historia italiana recibe este nombre una batalla -Bicocca- en la cual las tropas españolas al mando de Carlos V vencieron fácilmente a las francesas y suizas al mando de Francisco I). Algo similar ocurre con la palabra pichincha.

Por otra parte la palabra manguear significa pedir dinero de un modo "elegante" o con circunloquios, aunque es probable que manguear derive de mango con el significado de dinero, también es probable que la palabra manguear derive de la imagen de "tirar de las mangas" a alguien para que preste atención a una petición de dinero o cualquier otro bien.

Mataburros[editar]

Diccionario, enciclopedia, manual educativo o manual de instrucciones.
La etimología de mataburros es sencilla en cuanto a que coloquial y figurativamente se llama "burro" a alguien poco inteligente o ignorante; de este modo el "mataburros" es el texto que saca de la ignorancia. Parece ser muy generalizado. Según el Diccionario de la lengua española, de la RAE, el mataburros se usa con un tono festivo

1. m. fest. Arg., C. Rica, Cuba, Hond., Ur. y Ven. diccionario (ǁ libro).

2. m. Arg., Hond. y Ven. Accesorio de metal que se coloca en los parachoques de los vehículos para protegerlos de los golpes.

3. m. Ur. Hueco en el suelo cubierto por barras paralelas en la entrada de una finca, que impide el paso del ganado pero permite el de las personas y vehículos.

Mina[editar]

‘Mujer’ (en vesre: jermu). Inicialmente se usaba con connotaciones peyorativas. Es un vocablo lunfa que se forja con la aféresis de la palabra italiana femmina y la contracción de la gallega menina, a lo que se suma el juego de lenguaje metafórico usado por los proxenetas, ya que la mujer con su cuerpo les reportaba riquezas, como una mina.

Según Enrique Pinti es la mujer que por su edad está en condiciones de ser sexualmente deseada ("cogible" es el término que Enrique Pinti utiliza). La palabra se ha difundido y es utilizada con idéntico sentido en Chile y Brasil, en Brasil dado el uso del portugués filológicamente próximo al galego por el galaicoportugués es frecuente la palabra minina aplicada a la jovencita, en particular si está prostituida, en portugués idioma estrechamente vinculado al idioma gallego también se usa actualmente menina como sinónimo de muchacha.

Nota: está difundida la creencia de que la palabra "mina" es africana y procedería de una etnia llamada "Mina" que se caracterizaría por la belleza de sus mujeres, sin embargo no existe ni existió ninguna etnia "Mina", se les daba el nombre de "Minas" a los esclavos y esclavas que eran llevados a América desde el antiguo fuerte portugués en África (zona costera de la actual Ghana) de San Jorge de la Mina (o Elmina), no queda de ningún modo claro que las mujeres "negras" transportadas a América desde ese sitio fueran las más bellas (en realidad las esclavas preferidas por su belleza solían proceder de Cabo Verde), por eso resulta muy dudoso (por más que se haya escrito bastante) que la palabra lunfarda mina (con el significado de mujer) tenga origen en pueblo africano alguno (lo que sí existió fue el nombre "minas" aplicado casi como gentilicio, como se ha dicho, a los esclavos de diferentes orígenes y etnias traficados desde San Jorge de la Mina, el fuerte portugués y luego holandés por otra parte llevaba ese nombre porque estaba cerca de una célebre mina de oro y, por ese motivo, pese a ser un lugar africano, al ser una antigua colonia portuguesa en África, el origen del nombre de tal fuerte es romance ya que es la palabra mina de origen latino como la mayoría de las palabras españolas, gallegas, italianas, portuguesas, catalanas, friulianas, sardas etc.). En la actualidad las mujeres argentinas y uruguayas, e incluso chilenas y paraguayas, han sabido resignificar la antigua connotación despectiva de la palabra mina y suelen usarla con orgullo.

Minga[editar]

‘No’, ‘nada’.
Palabra que deriva del lombardo occidental ("Gh'è minga", que significa precisamente ‘No hay’). En el italiano normativo actual existe con sentido semejante la palabra "mica".

Ej.: -Che, Carlos, ¿me das un cigarrillo?

-Minga.

Corresponde aclarar algo que disipe alguna confusión etimológica: en ciertas zonas (generalmente rurales) de Argentina -especialmente en zonas apartadas del NOA- se ha fusionado el sonido de origen italiano [minga] con una palabra a la que se le atribuye origen runa simi: minka, llamándosele en tales casos, por paronomasia "minga" a la institución cooperativa informal que en runa simi se dice minka (la "minka" es un trabajo cooperativo que se realiza en ciertas ocasiones por parte de vecinos, por ejemplo el construir -a cambio de un festín y de la promesa tácita de ser recíprocos a futuro- la casa de una nueva familia), sin embargo en el lunfardo propiamente dicho la palabra "minga" mantiene su pura cepa lombarda italiana con el significado de "nada".

En el año 2008, durante el Paro agropecuario de Argentina en 2008, el dirigente rural Alfredo de Angeli alcanzaría la popularidad al utilizar esta palabra repetidamente, en cada alocución que brindaba, para referirse a lo que le iban a facilitar al Gobierno Nacional si este pretendiera avanzar sobre los intereses del sector agropecuario.[4] [5]

Morfar[editar]

Morfi:comida. ‘Comer’, la etimología se encuentra en la palabra del argot francés morfer; significa ingerir alimentos (el uso de la palabra "morfar" suele connotar el comer pantagruélicamente, glotonería), aunque es altamente probable que tanto en el argot "francés" como en el lunfardo el etimo provenga de la palabra dialectal italiana morfa, que significa boca. Del verbo morfar deriva entonces morfi (comida). Tiene por sinónimos más usados las palabras yantar (proveniente del galaicoportugués), lastrar (juego de palabras ya que se hace metáfora entre el añadir peso a los navíos y el ingerir comida), manducar (procedente del castellano, "manduca" = comida), manyar (del italiano mangiare -la palabra "manyar" en Argentina además de comer ha tomado el significado de "entender", "comprender", es decir asimilar un conocimiento-). En jerga portuguesa europea significa "comer".
Por extensión se dice "morfón" (o sinónimos) al glotón y, especialmente en deportes como el fútbol, a aquel que acapara las actividades de un deporte grupal: "ese chavón es un morfón, se queda con la pelota".

Ñoqui[editar]

Con el significado de aquel que cobra un sueldo fijo por un trabajo que no realiza ya que es un "acomodado". La palabra se difundió desde los 1970 y surge del siguiente modo: se difundió -y persiste- la costumbre italiana de comer un plato de ñoquis (gnocchi) con un billete bajo éste durante el día de san Pantaleón un día 27 de julio, aunque por diversas causas quizás principalmente porque "a fin de mes" mucha gente se encuentra escasa de dineros, el rito rioplatense se realiza el día 29. Tal rito se considera propiciatorio para obtener más dinero. En Argentina y Uruguay se ha hecho común comer un plato de ñoquis todos los días 29 de cada mes; por metáfora se llama entonces ñoquis a los pseudoempleados públicos, conocidos también como "ñoquis primbasicos"(ya que sólo se presentan en el supuesto empleo a fin de mes para cobrar).

Se llama también "ñoqui" al pene pequeño y al golpe de puño (en el último caso porque gnocco, singular de gnocchi, en italiano significa "bollo" y "bollo" en Argentina también tiene el significado de golpe, o también por la deformación de knock out).

-Fulano le dio un ñoqui a Mengano que lo durmió.

Ortiba[editar]

‘Batidor' en vesre: ortiba. Dando vuelta la palabra bati(d)or, para designar al buchón al soplón que informa o bate a la policía, y por extensión a todo delator. También se utiliza para referirse a alguien que en una situación determinada o habitualmente, se niega a formar parte o a realizar algo, "ese es un ortiba, nunca viene". Ortiba se usa por extensión para designar a todo obsecuente (en especial en ámbitos laborales). Otros sinónimos (casi siempre parciales): alcahuete, alcaucil, batilana, buchón, buche, vendido, manyaoreja, oreja, olfa, chupamedias (estas últimas cuatro palabras más que al delator o traidor aluden al genuflexo u obsecuente aunque comparten significados con ortiba). A inicios de s XXI la frase ha tomado una nueva acepción (sin perder las anteriores): los adolescentes lo utilizan para definir una persona cerrada que no comparte su tiempo libre con otra persona. Ej.: "Acompañame, no seas ortiba".

Papirusa[editar]

Papirusa o su sinónimo papusa, significa mujer joven hermosa. La palabra tiene un origen polaco, derivada de «papierosy» (cigarrillo). Los estudiosos han establecido que las prostitutas polacas en Buenos Aires de principios de siglo XX, famosas por su belleza, solían pedir a los clientes papierosy (que se pronuncia papierosi). La palabra quedó instalada como sinónimo de mujer hermosa.[6]

Patota[editar]

Pandilla, banda de gamberros, conjunto de sujetos que cometen agresiones y reatos -en muchos casos por "diversión"-, por extensión "patota" ha pasado a significar a todo conjunto de sujetos que, usualmente con prepotencia, afecta los intereses de otros.
La palabra rioplatense "patota" deriva directamente de la palabra pacota que posee el significado de pandilla, pacota (con c) es usada en el oeste de Argentina y en Chile. Por su parte pacota deriva de paco; se llamaba paca o paco al paquete con un montón de baratijas que tenían permitido llevar lor marineros para vender por cuenta propia en los diferentes puertos. El conjunto de baratijas u objetos de poco valor (pacotilla) que contenía un paco era llamado la pacota, luego por metáfora, al parecer en las costas chilenas, se comenzó a denominar "pacotas" a los sujetos cobardes -de poco valor- que agredían en banda.
En Buenos Aires la mutación de pacota en patota ocurrió a fines de s XIX, en especial durante la llamada Crisis del 90, en esa época de lucha entre los integrantes de la Unión Cívica (luego Unión Cívica Radical) -el entonces partido político más popular- contra los "conservadores" (conservaduristas) era común que pandillas de jóvenes "pitucos" o "shushetas" o "paquetes" o "cajetillas" -es decir adinerados- de ideología conservadora agredieran a los integrantes de la Unión Cívica; a esos pandilleros se les llamó "patoteros" al reunir la palabra pacota con la palabra pato que en una acepción actualmente desusada tenía el significado de sujeto atildado o petimetre por la forma de caminar anadeando que tenían; posteriormente y precisamente por la crisis económica del 1890 muchos de los otrora ricos quedaron en mala situación económica, a estos se les siguió llamando patos pasando tal mote luego a significar al sujeto empobrecido, en especial si intenta disimular su infortunio. En jerga portuguesa "batota" significa trampa.

En lunfardo existe la popular palabra "barra" o "la barra" que significa al conjunto de amigos (casi siempre del barrio o de un ambiente), la "barra" es un conjunto de amigos o amigas que casi siempre mantiene una excelente actitud solidaria, una degeneración de la palabra "barra" es la llamada "barra brava" típica al principio como grupos de "hinchas" (alentadores) de los equipos de fútbol, con el tiempo las "barras bravas" han pasado a ser patotas muy violentas ( por metonimia también se llama "barrabrava" [tal cual actualmente se escribe en los periódicos etc.] o "barrita" a cada individuo de una "barra brava") muchas veces "a sueldo" de los empresarios instalados en el fútbol. Conviene evitar la confusión de la palabra "barra" con la de "barra brava".

Pesada (la)[editar]

Se le llama la pesada al hampa más peligrosa. Desde fines de siglo XIX se distinguió a los delincuentes menos peligrosos de aquellos de la pesada; la etimología deriva del lunfardo "canero" y "púa" (o tumbero) de esa época en el cual se llamaba "pesada" a toda arma de gran calibre (pistolas calibre 9 mm o 45, revólveres de 38 o de 44 etc.) y "pesados" a quienes (generalmente psicópatas) usaban esas armas y "la pesada" al conjunto de hampones más peligrosos y organizados.

Pibe[editar]

Abreviación de pebete. Pebete procede del catalán pebet palabra cuya etimología hacía referencia a los sahumadores (o pebeteros) de metal dotados de un pie metálico. En el habla coloquial pebete en principio pasó a significar a una pasta de polvos aromáticos, una suerte de sahumerio. Luego, antifrásticamente y por ironía pasó a tener el significado coloquial de algo o alguien maloliente. Como los niños y en especial los púberes suelen tener fuertes olores, se les llamó pebetes y en el área rioplatense se apocopó a inicios de siglo XX "p.b.t." y luego: pibe. Otra versión que en lugar de contradecir a la anterior puede reforzarla es que pibe proviene del genovés pivetto (muchacho aprendiz) y es muy probable que sea así ya que Barcelona (la principal ciudad y puerto de Cataluña) y Génova (la principal ciudad y puerto de Liguria) han estado muy relacionadas comercial y culturalmente por este motivo es muy probable que palabras del catalán fueran prestadas al ligur y viceversa.
Sinónimo de niño, muchacho, guacho, chavón (Argentina, Uruguay e incluso Paraguay y Chile).
Por otra parte parece existir una coincidencia de significantes ya que pebete en Argentina también es el nombre dado a los "panes de Viena" o panes de miga muy esponjosa y cáscara blanda delgada, para esto se aduce que el pan "pebete" o "P.B.T" es "un tipo de panificado utilizado exclusivamente para la preparación de sándwiches o sánguches y proviene de la abreviación de Pan Blanco Tostado".

Pilcha[editar]

Significa ropa. Proviene del mapudungun, lengua en la que significa arruga. Empilcharse es vestirse, generalmente vestirse bien, elegantemente. La pilcha dominguera, es la ropa adecuada para el domingo, día de salida y de concurrir a misa. En Chile se utiliza con el mismo sentido.[7]

Piola y canchero[editar]

Se dice de alguien que es piola cuando es simpático o tiene entendimiento de una situación, es experimentado, o es sensato y simpático a la vez. Por extensión, se llama piola a todo objeto o toda situación grata o conveniente. La etimología de esta palabra procedería del habla gauchesca: se llamaba "piola" a todo el que era muy diestro o hábil en cabuyería (confección de nudos, lazos, reatas), es decir en el manejo de las cuerdas o sogas llamadas familiarmente "las piolas" (tener en cuenta que en el habla rioplatense también existe la palabra "piola" con el significado de una cuerda sencilla y de poco diámetro).
Observar que el lunfardismo "piola" puede cambiar de connotación según el contexto, por ejemplo en las frases "este chavón las va de piola" o "este es un piolín" la palabra en cuestión quiere decir derogativamente o despectivamente que el sujeto es un pícaro, un chanta, un vivillo.
Por similitud fonética palabra equivalente de la lunfarda piola es la también lunfarda polenta o pulenta aunque "polenta" o "pulenta" también tienen otros significados: 1: el plato mismo llamado polenta (de consumo muy común en Argentina) y 2: el vigor, la fuerza (debido a que la polenta es rica en calorías y da sensación de vigor).

Un casi sinónimo de piola es "canchero", la etimología de canchero se encuentra en la palabra runa simi kancha (pequeño espacio llano entre montañas), sin embargo en el Cono Sur la palabra cancha significa casi exclusivamente al área llana o palestra donde se practica un deporte (generalmente el fútbol o una carrera de caballos de las llamadas "cuadreras", por metominia incluso se llama "cancha" a un estadio deportivo), por esto a quienes son hábiles o diestros en un deporte se les dice que "tienen cancha" o "ya son cancheros", por esto también se califica de canchero a todo sujeto hábil, diestro, experimentado, experto; pero también -por ironía- a todo sujeto astuto o, principalmente, a todo fanfarrón por tal motivo existe la frase: «fulano las iba de piola hasta que se vio que no era si no hilachas» o, «se hacía el piola hasta que quedó hecho hilachas».

Piraña[editar]

Individuo que con otros saquea en patota casas o negocios. Al robo realizado en multitud se le llama "robo piraña" porque recuerda al ataque de esos pequeños peces carnívoros llamados pirañas el nombre deriva de la palabra compuesta guaraní pirá (pez) añá (diablo). Los robos "piraña" se han hecho notorios en las barriadas de las ciudades en diciembre de 2013.

Pirarse = espiante[editar]

Irse. Es una variación de la frase en cocoliche «tomarse el piro»; la palabra cocoliche y luego lunfarda piro es por su parte la apocopación de piroscafo (nombre con que usualmente se designa en italiano a los barcos impulsados a vapor y más conocidos en español por la metonimia "vapor/es"). Así "tomarse el piro[scafo]" significaba marcharse de un lugar por lo general de un modo apresurado (en cuanto a fines de s.XIX y los primeros años del s.XX todavía competían los buques a vapor o piróscafos con los navíos a vela, "tomarse el piro" era el modo mucho más rápido de ir de un lugar a otro); de este modo la frase se simplificó en pirarse (irse) y manteniendo hasta hoy ese significado original también adquirió otro: el de enloquecer (fulano está pirado, pirao, pirucho quiere decir que "está ido" o que es loco), el verbo lunfardo pirar es entonces prácticamente sinónimo de piantar el cual se origina en el italiano spiantar (desplantar, desinstalar) y significa también irse o en la forma sustantiva piantado o piantao (como se usa en el tango de fines de los 1960 "Balada para un loco" de Astor Piazzolla con letra de Horacio Ferrer) a alguien delirante o loco. En cuanto a la palabra rayado con el significado de loco deriva de los viejos discos musicales de vinilo con un surco por donde una micropúa transducía analógicamente los accidentes del surco para transformarlos eléctricamente en sonidos, cuando el surco de este tipo de discos se rayaba el disco reiteraba constantemente el mismo tema como ocurre con algunos locos.

En la primera década del presente siglo existe la expresión de origen cumbianchero "tomarse el palo" con un significado idéntico al de "tomarse el piro" (irse), quizás "tomarse el palo" -en palo- es una deformación de la palabra lunfa piro al no ser entendida por los migrantes que desconocen el lunfardo original.

Pirobar[editar]

Palabra de etimología griega: pyros (fuego) -o-bolein (arrojar, lanzar); lanzar fuego; el fuego griego fue en Europa un lejano antecedente de la artillería, por este motivo aún hoy se denomina en términos normativos pirobolista al experto en hacer explotar minas o preparar minas explosivas.[8] Es aquí en donde surge el sarcástico juego metafórico, en cuanto que en Argentina mina significa usualmente mujer, aquel que "perforaba minas" se jactaba de ser un "pirobolista" y de pirobar (coitar). Pirobar es sinónimo —menos frecuente— entonces de «coger» con el significado de copular.

Pucho = faso[editar]

Cigarrillo. De origen indígena, la palabra pucho significa «sobrante», tanto en quechua como mapudungun. En Chile se utiliza también como cigarrillo. Pucho fue el nombre de un personaje de la famosa tira cómica infantil Hijitus, de Manuel García Ferré, que estaba caracterizado como un delincuente de poca monta que hablaba permanentemente en lunfardo. Inicialmente se le decía en lunfardo "pucho" a la última parte de un cigarro o de un cigarrillo (casi a la colilla) que era pedida por quién era un fumador menesteroso a otro más pudiente en dinero con frases estereotipadas como "¿tiene un pucho que le sobre?" o "¿me das un pucho?".

En cuanto a "faso" tiene actualmente el mismo significado que pucho en cuanto a cigarrillo; "faso" proviene de la apocopación y simplificación fonemática dialectal de la palabra italiana fazzoletto (pañuelo) ya que hasta mediados del siglo XX era común que los cigarrillos fueran "liados" (armados) caseramente con briznas de tabaco enrolladas y envueltas en un "fazzoletto" (pañuelito) de papel. Desde fines de los 1980, aproximadamente, "faso" suele ser empleado no solo para referir a los cigarrillos de tabaco sino a los de marihuana (marihuana= yerba, mariajuana, maría, tripa, maconia, marimba, caña) como sinónimo de "porro" o "charuto" o "vela", "caño"' o "spinello, "churro" o "chala" etc (nombres que se dan a los cigarrillos de marihuana, la última denominación aquí expresada "chala" hace referencia a las hojas que envuelven a la mazorca de maíz ya que en las áreas rurales era común que los cigarros y cigarrillos de tabaco fueran armados con un envoltorio de esas hojas de "choclo", pero desde los 1980 "chala" pasó a significar por asociación hoja de marihuana).

Rati = yuta[editar]

Todo oficial de policía es también llamado en el lenguaje porteño como rati. Esta acepción es mayormente utilizada por los jóvenes en la Ciudad de Buenos Aires y alrededores. "Rati" es la forma al vesre de tira, modo con que suelen ser llamados los policías vestidos de civil, según varios opinan, entre ellos Fray Mocho, la palabra "tira" con este significado comenzó a ser usada a fines del siglo XIX, y proviene del hecho que los agentes de civil cuando encontraban a un "punga" o "punguista" (carterista) le tiraban de las mangas y le esposaban.

"Tiras" son las tiritas doradas de los galones de los oficiales y suboficiales de las fuerzas armadas y de seguridad en Argentina. "Aplicar las tiras" significa aplicar una sanción un superior (mayor número/grosor de tiras) a un subalterno (menor número/grosor de tiras). La expresión, de exclusivo uso interno militar en sus orígenes, ganó posteriormente la calle. Al aplicársele el "vesre" devino en el actual "rati" (ti-ra = ra-ti). Este término, es muy utilizado entre los habitantes de las villas miseria, quienes se refieren de manera despectiva a los agentes de las fuerzas del orden, preferentemente los policías. Un sinónimo en lunfardo de esta palabra y también muy utilizada, es la palabra "yuta" que es el apócope de "yunta" debido a que los policías callejeros antaño solían hacer (por precaución y para eventual mutuo auxilio) sus recorridas en pareja.

Requechar = cirujear[editar]

Se usa principalmente en Uruguay. Esta la palabra deriva del verbo francés rechercher (búsqueda, investigación) la acción en gerundio se expresa con la palabra "requechando". Un ejemplo de su uso: "requechando en la basura algo pa' morfar" (requizando en la basura algo para comer). Un "requeche" (en Argentina: "requecho") es una sobra o resto de algo y el verbo requechar en lunfardo hace referencia al acto de ir en busca de una sobra, un resto, es decir una requiza para sobrevivir.
En la mayor parte de Argentina el verbo sinónimo más utilizado es cirujear (muchas veces escrito como cirugear); la palabra "ciruja" es la abreviación burlona de cirujano, puesto que a los que buscaban su sustento sacando minuciosamente objetos de los contenedores de residuos se les comparaba burlonamente con los cirujanos; a fines de siglo XX apareció una palabra casi sinónima que es la de cartonero, sin embargo el cartonero connota un leve ascenso social: se llama "cartonero" a toda persona que casi siempre está desposeída de un empleo formal y que tiene como trabajo "informal" el de recuperar o reciclar (por esto la denominación correcta y respetuosa es: reciclador/es) material económicamente valioso (por ejemplo cartones, papeles [en su mayoría de diarios], vidrios, metales [como la hojalata y el aluminio ], plásticos etc.) de los residuos domiciliarios o industriales, por este genuino trabajo las personas "cartoneras" suelen recibir pagas también informales.

Seisluces[editar]

Es una de las palabras lunfardas que se utilizan para hacer referencia a un revólver (otras, aunque incluyen a otras armas de fuego portátiles, son: fierro, rofie, chumbo, bufoso). Debido a que generalmente, el tambor de un revólver donde van alojados los proyectiles (balas), es un compartimento cilíndrico para cargar hasta seis disparos, de modo que la palabra lunfarda "seisluces" deriva de los seis disparos que se pueden efectuar con esta arma, y también de los fogoneos que se producen a la salida de cada proyectil.

Tano[editar]

En Argentina y Uruguay es muy común usar el gentilicio lunfardo tano como equivalente de italiano o argentino con evidentes orígenes italianos.
Durante la segunda parte del siglo XIX e inicios del siglo XX era frecuente darle el "gentilicio" de bachicha[n. 3] a todo italiano porque hasta esa época había un predominio de inmigrantes procedentes de Liguria, o si no eran ligures...piamonteses, lombardos, friulianos etc embarcados en el principal puerto de Liguria: Génova/Xenoa donde era común el nombre zeneize Baciccia ( un hipocorístico del nombre Battista /Bautista), sin embargo hacia principios del siglo XX se hizo más importante la inmigración desde el Mezzogiorno (en italiano: mediodía y el tercio sur de Italia) y muchos de los inmigrantes en el Hotel de Inmigrantes al preguntárseles su origen solían decir "nnapulitano" (embarcados desde el puerto de Nápoles), para abreviar el trámite los empleados del Hotel de Inmigrantes hicieron aféresis de las dos primeras sílabas, esto facilitado por la semejanza con el gentilicio italiano.
Actualmente en Argentina la palabra "tano" (a diferencia de la peyorativa o derogativa estadounidense y anglófona en general dago) "tano" en Argentina es casi sin excepción un tratamiento cariñoso (lo mismo que -Ver ut supra- gallego o yoyega o gaita para los españoles o evidentes descendientes de españoles).

Tapera[editar]

Deriva del guaraní tapera, que significa ‘vivienda en ruinas’, otra versión supone que la etimología deriva de los ranchos o viviendas pobres que por deterioro poseen muchos huecos tapados aunque también en guaraní se le llama al rancho o vivienda precaria tapy (no confundir con tapé que en ese mismo idioma significa camino), usualmente se llama tapera a una vivienda que inicialmente se encontraba en buenas condiciones es por esto que pocas veces se califica de "tapera" a las construcciones precarias que nunca fueron buenas viviendas como las "casillas" de las "villas miseria". Por transitividad, también se utiliza el término tape, para referirse al habitante de estas casillas o villas.

Taquera, la taquería -o la taquera-[editar]

La ‘policía’ en general y más restringidamente la comisaría policial. A fines del siglo XIX e inicios del siglo XX era común entre los compadritos del llamado desprestigiantemente "malevaje" (sing. "malevo") porteño y montevideano el uso de botines con tacos resaltantes (conocidos muchas veces como "taquitos militares"). Un "edicto" permitió considerar un "insulto a las buenas costumbres" el uso de tacos destacados en los calzados viriles y permitió que en las comisarías a los compadres y sobre todo a los compadritos (compadre pese a la paronomasia es muy distinto de compadrito) los policías les cortaran los tacos de sus botines; según algunos se les obligaba a estirar la pierna con sus botines con taco o botines taqueros por la fuerza a los compadres o a los compadritos aprisionados y se los cercenaban de un hachazo.

Teca[editar]

Sinónimo de una suma de dinero, conjugado al singular femenino. Se usa en expresiones como: "poner/tener la teca para comprar un auto". Véase guita. Utilizado mayormente en el ambiente montevideano aunque lo es también en ciudades al oeste del Río de la Plata (La Plata, Buenos Aires etc.), puede ser una variación de tela que en lunfardo también significa dinero y deriva de "tener tela para cortar", es decir: tener haberes; también puede basarse en una onomatopeya: en el área rioplatense la expresión (muchas veces acompañada con una gesticulación o mímica que simula el hecho de "poner el dinero") "taca-taca" suele significar al dinero contante y sonante, por lo que es probable que "teca" surgiera de ambos etimos: la tela y el taca-taca. Por desplazamiento, el significado de teca puede ser casi sinónimo de otras palabras lunfas: posta, precisa, justa etc. con tal desplazamiento de significado significa dar una información exacta (ej: «te doy la teca»), en todos los casos se trata de algo valioso.

Telo[editar]

"Hotel" dedicado a encuentros sexuales, telo es obviamente el "vesre" de hotel. La denominación oficial completa de estos establecimientos era hoteles alojamientos y más recientemente albergues transitorios, a inicios de siglo XX solían ser llamados formalmente "casas de citas" y se podía confundir tal denominación con "casa de tolerancia" (prostíbulo) ya que hasta aproximadamente los 1960s se suponía que una "mujer honesta" no concurría a tales "establecimientos", en tal sentido ocasionalmente se confunde con "bulín" o "bulo" (vivienda, generalmente apartamento de soltero, "garzonier").
A los telos propiamente dichos durante la primera mitad del siglo XX se les solía llamar amueblados -o más lunfardescamente- "muebles" (del francés meublés, amueblados).

En muchas ocasiones se les confunde con los prostíbulos (llamados en lunfa cogederos, garchaderos, firulos, fifaderos, quilombos, bolonquis, "saunas", "saunelis", gateras, puteros, atorranterios, whiskerías, "departamentos privados" etc. y -hace más de un siglo, a fines del siglo XIX. "quecos"-).

En cambio existía y existe una frontera indefinida tanto entre el prostíbulo, el "departamento privado", el "sauna" (según la significación que en los estados del Río de la Plata se le da a la inocua palabra de origen finlandés: sauna o si no la "casa de masajes" y otros subterfugios para locales de prostitución, el "firulo" y "la casita" (que generalmente suele ser un motel en el cual se ejerce la prostitución en un lugar de las rutas más transitadas o puertos más frecuentados. Palabras que han sido muy comunes para denominar coloquialmente a los prostíbulos y afines han sido queco (a fines de siglo XIX) y peringundín o piringundín, por lo general un peringundín era una especie de cabaret tanguero de "mala muerte" (tanto para las prostituidas como para los clientes), se destacaron los de la ciudad de Buenos Aires, los de la ciudad de Rosario y otros en las principales capitales del Interior (Córdoba, San Miguel de Tucumán, Mendoza), en el Gran Buenos Aires, aparte de los "cogederos" de Carupá, El Doque e Isla Maciel, donde hasta los 1980 iban a "debutar" barato pero mal los adolescentes que residían en el ya citado Gran Buenos Aires y en el apogeo, durante casi toda la primera mitad del siglo XX, del caudillejo conservador vinculado a la "trata" Barceló en todo el partido de Avellaneda), algunos peringundines llegaron ha ser tan conocidos que hoy se mencionan en los tangos,especialmente los regenteados por "madamas" como La Parda Flora, María La Vasca y Laura La Morocha [9] .

Más difícil es confundir la palabra "telo" con el "pisito" o el "bulín" o "bulo" o "cotorro" ya que en estos casos se trata de auténticos garçonnieres (apartamentos de jóvenes solteros -en francés: garçon pronunciado "garzón"- o de adultos casados que son utilizados para "trampas" es decir para efectivizar "rapports" - relaciones sexuales extramatrimoniales o extramaritales-).

Trucho[editar]

Se dice de algo que es "trucho" cuando es falso, también se califica a veces de "trucho" a algo de pésima calidad (en tal caso llega a tener proximidad de significado con la palabras "berreta" y una de las acepciones de la palabra "falopa"). A lo que es un conjunto de falsificaciones o imposturas se le llama "truchada". Se ha supuesto la etimología en la palabra italiana trucco (truco), o en una de las acepciones que aparece en el DRAE de la palabra trucha ya que en lunfardo se le suele llamar "trucha" a la cara[10] y esto derivado de los rostros cuyo mentón recuerda al del pez llamado trucha. Sin embargo la palabra "trucho" y sus derivados con el significado de falso proceden del español arcaico truchimán,[11] que a su vez deriva del árabe turŷumān ("traductor", "intérprete", refiriéndose específicamente a una persona que acosa y seduce a los extranjeros y hace trampas para turistas ).

Yeta[editar]

Etimología: del italiano jettare (yectar, lanzar) en este caso porque se supone que los "gafes" o "yetas" o "mufas" lanzan "efluvios" o rayos de desgracia, entonces la palabra utilizada para denominar a la mala suerte. Su corta pronunciación, permite una expresión más rápida de expresar, en comparación con su verdadero significado. Cuando sucede un infortunio, un accidente o una consecuencia de la mala fortuna, la víctima suele lamentarse diciendo - ¡Que yeta!, en lugar de decir - ¡Que mala suerte! o - ¡Que suerte perra!. Nótese que, al ser referida esta palabra únicamente a la mala suerte, nunca se utilizan polarizaciones, es decir nunca se dice - ¡Que mala yeta!, ni mucho menos -¡Que buena yeta!, ya que la palabra solo hace alusión a la mala suerte.

El frecuente uso de esta palabra, a veces mezclada entre el vocabulario español rioplatense, provocó el cambio de denominación de ciertos productos, tal es el caso particular del automóvil Volkswagen Jetta, que luego de arribar a los países del Río de la Plata, tuvo permutar su nombre, debido a que su nombre original (Jetta), tiene una fonética similar a la palabra yeta, ya que la letra j tiene sonido de y en países angloparlantes o en la mayoría de los países europeos (Francia, Alemania; Portugal etc.). El nuevo nombre adoptado por el vehículo fue Volkswagen Vento, del cual curiosamente la palabra Vento, también es utilizada en el lunfardo, en este caso para hacer alusión al dinero en efectivo.

La palabra mufa procede también del italiano normativo y originalmente significa moho pero mufa, por metonimia, connota a la ruina.

A inicios de s. XXI también se le califica al sujeto al que se le supone atractor de infortunios como piedra o más aún , en vesre: drapie, ha de tenerse en cuenta que desde los 1990 la palabra piedra es igualmente uno de los eufemismos para denominar a la cocaína.

Yira[editar]

De la pronunciación abreviada del italiano girare o del italiano giro (hacer una tourneé, hacer una recorrida de ida y vuelta...hacer una vuelta, girar). Se llama "yira", "yiranta" e incluso "yiro" a la prostituta o meretriz callejera que busca o es obligada a buscar "clientes" para mantener relaciones sexuales con ella; así "yira" resulta sinónimo de "buscona" o "punto", así se denomina a la mujer prostituida que "ejerce" la "profesión" de "trabajadora sexual" en este caso deambulando callejéramente, muchas veces con una "parada" o lugar de encuentro (por ejemplo una esquina o una plaza o un "boliche" [bar, wiskería, nigth, cabaret o similares ) o si no (para intentar evitar la contravención de escándalo en la vía pública) haciendo una rotación o gira callejera en una zona acotada; este movimiento circular o si no en forma de "surcido" (es decir, yendo y viniendo por varias calles de una zona acotada) les da el nombre que proviene del italiano girare (que se pronuncia de un modo muy semejante a yira/re [es decir: girar]). Esta acepción de la palabra "yira" está explicitada en los tangos de la primera mitad de siglo XX, por ejemplo en el de Enrique Santos Discépolo: Yira yira escrito en 1930 y en el sesentista "Chiquilín de Bachín" de Astor Piazzolla con letra de Ferrer. La palabra lunfarda yira es prácticamente equivalente a la italiana central (normativa) fare la squillo ya que squillo en el lenguaje prostibulario de la Italia actual (s. XXI) significa ronda o anillo. Se hace notar que entre 1930 y 1960 el significado de "yira" y "yirar" había cambiado ligeramente puesto que en el tango de Discépolo realizado en plena década infame la palabra "yira" es una castellanización del italiano girare, que puede ser traducido como andar, callejear, en el sentido de buscar en vano.


Zarpar[editar]

Proviene del vesre de la palabra pasar, aunque se muta la [s] por la [z]. Estafar, hacer fraude, engañar en algún sentido al otro. Te zarpaste= te pasaste de la raya. Por ejemplo en la frase: Es un zarpado, si se usa como un adjetivo alude a un atrevido; ejemplo: Es un zarpado tocando la guitarra o [fulano] es un zarpado (un atrevido grosero). La palabra zarpado/a se utiliza también con el significado de "más allá de lo común" o "alguien o algo que sobresale de los demás".

Cantidades de dinero[editar]

Denominaciones vigentes:

  • Guita (véase arriba la explicación etimológica) = 1 centavo (aunque generalmente se aplica a una cantidad arbitraria de dinero. Ejemplo: «¿Tenés guita?», pregunta si tiene dinero, sin especificar cantidad.)
  • Mango (véase arriba, la explicación etimológica) = 1 peso (de ahí deriva el verbo manguear: pedir dinero prestado). También en su modo plural como 2 mangos, 3 mangos, etc.
  • Diego = 10 pesos (también se le dice "diego" a una coima o "retorno" o "comisión" de un 10% en un "curro" casi siempre ocasionado al erario público)
  • Gris = 50 Pesos (En referencia al color del billete, no tan usado)
  • Violeta, lilita o morado= 100 pesos (En referencia al color del billete). Tiene también un uso plural como 1 violeta, 3 violetas, etc.
  • Gamba o "ciego" = 100 pesos
  • Luca = 1.000 pesos (de pelucona, apodo que se daba a una moneda en cuya "cara" aparecía la efigie del rey de España con peluca).
  • Cocinero = 5.000 pesos
  • Palo = 1.000.000 de pesos (palo verde = 1.000.000 de dólares)

También a veces se hacen referencias según el personaje histórico que tenga impreso el billete (dos Mitres = 4 pesos, o un Roca = 100). A las monedas en general (al cambio) se las denomina "chirolas" o "moneda". Ej: 2 mangos y chirolas = 2 mangos y moneda = 2 pesos y algunos centavos.

  • Verde: nombre que se le da al dólar estadounidense ya que tradicionalmente sus billetes son impresos con tintas de tonos verdes, el dólar estadounidense es desde la Segunda Guerra Mundial la "moneda de referencia" en Argentina y muchos otros países (pese a la gran devaluación que ha sufrido la divisa estadounidense entre 1970 y la actualidad), en el 2013 se llama "blue" (azul) al dólar cotizado especulativamente dentro del circuito "negro" o supuestamente ilegal (por ejemplo en mayo del 2013 al dólar "blue" se le llegó apodar Messi porque en cotización había superado al "Diego" (Diego es el apodo usual para Maradona y para el billete de diez pesos argentinos).

A una cantidad de dinero ínfima se le dice genéricamente "dos guitas", "dos mangos" o "chaucha y palito", a fines de siglo XIX e inicios de siglo XX se denominaba "cobre" a la moneda de escaso valor ya que los centavos estaban hechos con cobre, en esa época (e incluso en la actualidad) si alguien era indigente se decía "no tiene ni un cobre".

Denominaciones obsoletas:
Debido al cambio de los aspectos de los billetes y monedas hubo también cambios en las denominaciones (gran parte de las denominaciones vigentes datan de aproximadamente 1990 cuando se restableció el peso argentino como moneda de curso legal):

  • Alfonso (por Raúl Alfonsín) nombre que se le daba al austral
  • Canario (por el color amarillento) nombre que se le daba al billete de 100 pesos en la primera mitad del siglo XX.
  • Fragata (por poseer destacado el dibujo de la fragata Sarmiento) nombre que en los 1960s se le daba al billete de 1000 pesos.

Términos del lunfardo tanguero[editar]

Términos africanos del lunfardo[editar]

El filólogo Ricardo Rodríguez investigó los lenguajes de los esclavos traídos a la Argentina. La mayoría provenía de etnias de Congo, el golfo de Guinea y el suroeste de la región llamada Sudán. Para ellos, tangó significaba ‘espacio cerrado’, ‘círculo’ y ‘cualquier espacio privado al que para entrar hay que pedir permiso’. Los traficantes de esclavos españoles llamaban «tangó» a los lugares donde encerraban a los esclavos, tanto en África como en América. El sitio donde los vendían también recibía ese nombre.

Muchas palabras de los textos lunfardos (jerga del tango) provienen de idiomas africanos:

  • Banana: plátano (de Malí), aparte del significado obvio (dada la semejanza) de pene, en lunfardo suele tomar la acepción de sujeto pícaro e incluso astuto y, en ocasiones, de sujeto que afecta ser "exquisito" y por esto tiene actitudes desconsideradas para con el prójimo. La palabra banana como adjetivo calificativo peyorativo ha tenido, según los grupos etareos algunos deslizamientos de significado: por ejemplo en los 1980s se llamaba "bananero" al sujeto de poco fiar pero que fingía seriedad y más recientemente (inicios del siglo XXI) muchos usan la palabra "banana" para significar al idiota, quizás por el mismo motivo que se originaron las palabras boludo y pelotudo.
  • Bemba: labio grueso. En Montevideo Bemba también se refiere por paronomasia a un auto de la marca alemana BMW (que en alemán se pronuncia "bemve").
  • Bengala: originalmente ‘antorcha’ (se supone que no tiene que ver con Bengala, región y estado de la India y sí quizás con Benguela, región de Angola).
  • Bochinche (ruido tumultuoso) es una palabra que algunos suponen de origen africano, aunque es más probable que sea un italianismo de origen dialectal.
  • Cafúa: cárcel, prisión; ej.: «lo(s) chongo(s) van en cafúa (‘cárcel’), de donde los sacará mongo» (o sea: «no los va a sacar ‘nadie’»);
  • Candombe, inicialmente relacionado con el culto candomblé, luego significa a la variedad musical típicamente rioplatense, posteriormente se le han añadido los significados de barullo, gresca, violencia.
  • Canyengue: forma de andadura o de caminar suelta y segura, también recibe este nombre una modalidad del tango. Por extensión "canyengue" también significa callejero.
  • Chongo: torpe, inútil, nombre que los esclavizados africanos y sus descendientes daban hasta hasta inicios de siglo XX a los "blancos", luego en el lunfardo ha pasado a significar "ordinario". Hacia finales de los 1960s, aunque se hizo más difundido recién en los 1990, también se comenzó a usar, especialmente por la comunidad homosexual para hacer referencia a los hombres con rasgos masculinos muy marcados, también se acepta el término "paqui" para diferencias al heterosexual del homosexual: Ej: "este tipo no tiene ni un pelo de gay, es paqui". A fines de siglo XX e inicios del siglo XXI la palabra chongo suma acepciones: 1) chongo puede ser el adjetivo dado a una mujer viriloide o virago, 2) chongo suele significar al amante adulterino de una mujer casada (en este caso también se le llama pata'e-lana es decir "pata de lana" por la sigilosidad que tiene al huir ante la proximidad del marido, en lunfa para esta clase de personaje también se usa la palabra "tiburón"), 3) y chongo también suele ser palabra aplicada a los "cafishos" o proxenetas.
  • Dengue, la palabra para mencionar a la enfermedad transmitida por el mosquito Aedes egypti es de origen africano; probablemente de la enfermedad y sus secuelas derive el lunfardismo "dengue" con el significado de melindre o flaqueza: "fulano tiene muchos dengues" en lunfa significa "fulano tiene melindres"; también lunfardescamente "dengue" significa "dificultades" Ej.: "esto tiene sus dengues" (esto tiene sus dificultades o riesgos).
  • Ganga: oportunidad en una compra.
  • Mambo: con los significados de fiesta, y también delirio.
  • Mandinga: ‘diablo’, sujeto astuto (derivado de la etnia homónima también llamada Mandé que habita principalmente en zonas de Senegal, Malí y el norte de Costa de Marfil y la región de Guinea).
  • Milonga: danza y música cadenciosa, relacionada con el tango.
  • Mondongo: el estómago de la vaca (según el grupo étnico kumbundu); era comida que los amos blancos no comían y les daban de comer a sus esclavos, por extensión, en lunfa, el estómago o el vientre de una persona; también hasta comedios del siglo XX se llamaba "Barrio del Mondongo" (En La Plata o en el S XIX en la ciudad de Buenos Aires) a las barriadas humildes en donde se suponía que se comía el barato mondongo. Curiosamente el término existe también en Castilla, designando la sopa que se hace en la matanza tradicional del cerdo aprovechando el agua de la cocción de las morcillas.
  • Mota: cabello ensortijado,
  • Mucama: empleada doméstica muy frecuentemente llamada también "sirvienta" o muy peyorativamente "sierva", en Argentina actualmente las personas que hacen tales menesteres exijen ser denominadas con la categoría de PACP o Personal Auxiliar en Casas Particulares ya que incluso la palabra "doméstico/a" les recuerda a la palabra domesticación de animales. .
  • Quilombo: en Argentina y Uruguay significa ‘prostíbulo’ o ‘problema’. Antes del siglo XIX significaba en Iberoamérica ‘asentamiento de cimarrones’ (esclavos africanos huidos al monte) donde organizaban sociedades libres, como el Quilombo de los Palmares o de Zumbí, en Brasil. La etimología procede del idioma ngola o angoleño, en tal idioma significa "vivienda rústica". Desde mediados del s. XX en Argentina la palabra quilombo significa también ‘lío’ (en vesre: bolonqui).
  • Tamango, timbo: ‘zapato’.
  • Tongo: ‘trampa’.
  • Zamba: originalmente zambo era el hijo de africano e indoamericana por extensión la música de esta población comenzó a ser llamada zamba luego se trata de una danza y canto que proviene de la zamba cueca.

Referencias[editar]

  1. Tal creencia también se observa en muchas otros pueblos con otras lenguas, por ejemplo en lenguas eslavas la palabra kokot primero ha designado, mediante una onomatopeya, al animal gallo, luego por metáfora al pene y luego por metonimia significa estúpido. V: Jiří Rejzek: Český etymologický slovník (Etimología de las palabras checas), LEDA, Voznice, 2001
  2. Corpus lexicográfico da lingua galega[1]
  3. Chamuyar, Términos de lunfardo, Club de Tango
  4. De Angeli advierte: "Minga nos van a poner de rodillas"
  5. De Ángeli resucitó el "minga!!!"
  6. Papirusa, Sobre algunos términos tangueros, Club del Tango
  7. Pilcha, Etimologías de Chile
  8. [http://lema.rae.es/drae/?val=pirobolista Consultado el 20 de septiembre de 2011.
  9. http://www.eltangauta.com/nota.asp?id=887
  10. «Trucha», Diccionario de la lengua española (22.ª edición), Real Academia Española, 2001, http://lema.rae.es/drae/?val=Trucha 
  11. «Truchimán», Diccionario de la lengua española (22.ª edición), Real Academia Española, 2001, http://lema.rae.es/drae/?val=Truchim%C3%A1n 

Notas[editar]

  1. La palabra "Cacho" en Argentina y Uruguay significa una porción de algo, por ejemplo una "cosita" y en tal sentido suele tener un significado cariñoso equivalente a la fonéticamente muy similar del habla coloquial italiana: Ciccio, pero también "cacho" como "ciccio" suelen significar al pene y, por metáfora a alguien cuya cabeza carece de cerebro o de inteligencia .
  2. Ha de despejarse toda confusión ya que en Bolivia (especialmente entre los collas o altiplánicos) la palabra "pichi" suele ser una de las denominaciones que se le da al pene.
  3. En varias ediciones del DRAE erróneamente se "explica el significado" de bachicha como un "mote peyorativo", esto es falso: la palabra "bachicha" como el "gentilicio" gallego usados en Argentina pueden tener connotaciones antinómicas -una de antipatía y desprecio y, todo lo contrario, otra de gran cariño o simpatía según las circunstancias y el contexto-; la palabra bachicha está bastante desusada, si bien las palabras "tano" por italiano y "gallego" (gayego) por español son muy frecuentes y en Argentina suelen ser expresiones de simpatía; esto puede dar lugar a confusiones entre los españoles e italianos quienes al no saber la connotación criolla y lunfarda de los "gentilicios" que se les aplican suelen creer que se les está insultando xenofóbicamente lo cual suele ser todo lo diametralmente opuesto: se los está tratando con una confianza coloquial cariñosa.