Anexo:Cantidad diaria recomendada

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La cantidad diaria recomendada de un nutriente es «la cantidad de un nutriente que una persona sana debe ingerir por término medio cada día, a través de la dieta, para mantener un buen estado de salud». Esta cantidad se determina por organismos internacionales de acuerdo a criterios científicos y posteriormente son incluidas por los países en sus legislaciones.

En el ordenamiento español, el Real Decreto 1487/2009, de 26 de septiembre, relativo a los complementos alimenticios (Ref. BOE-A-2009-16109), define como nutrientes de un alimento: las vitaminas y los minerales. En el anexo del Real Decreto 930/1992, de 17 de julio, por el que se aprueba la norma de etiquetado sobre propiedades nutritivas de los productos alimenticios[1] , modificado por el Real Decreto 1669/2009[2] , se establecen los nutrientes que pueden declararse en el etiquetado así como la Cantidad Diaria Recomendada de cada uno de ellos:

Nutriente Cantidad Funciones
Vitamina A o retinol 800 µg Formación y mantenimiento de dientes, huesos y tejidos.
Vitamina B1 o tiamina 1,1 mg Metabolismo; absorción de otros nutrientes.
Vitamina B2 o riboflavina 1,4 mg Integridad de la piel y mucosas; buen funcionamiento de la córnea para la visión.
Vitamina B3 o niacina 16 mg Aporte energético a la célula y reparación de su ADN.
Vitamina B5 o ácido pantoténico 6 mg Metabolismo y síntesis de carbohidratos, proteínas y grasas.
Vitamina B6 o piridoxina 1,4 mg Elaboración de otras sustancias cerebrales en relación a estados de ánimo, rendimiento muscular, producción de energía, creación de anticuerpos y glóbulos rojos. Guarda relación con la menstruación y embarazo.
Vitamina B8 o biotina 50 µg Se ocupa del metabolismos de hidratos de carbono, grasas, aminoácidos y purinas. Alivia dolores musculares, el eccema y la dermatitis y también ayuda a combatir la depresión y la somnolencia.
Vitamina B9 o ácido fólico 200 µg Formación de proteínas y hemoglobina. Es importante para la multiplicación y mantenimiento de células nuevas (por ejemplo en el embarazo y crecimiento, pero también en época adulta).
Vitamina B12 2,5 µg Afecta directa o indirectamente a la multiplicación de células, especialmente en la médula ósea, espinal, y tejido nervioso.
Vitamina C o ácido ascórbico 80 mg Desarrollo de dientes, encías, huesos y cartílagos; crecimiento y reparación de la piel; evita el envejecimiento, así como las enfermedades degenerativas y las cardiacas.
Vitamina D o calciferol 5 µg Regula el paso de calcio a los huesos. Su déficit provoca raquitismo.
Vitamina E o α-tocoferol 12 mg Antioxidante muy presente en la sangre. Previene enfermedades oculares así como la enfermedad de Parkinson.
Vitamina K o filoquinona 75 µg Regula la coagulación de la sangre.
Potasio 2000 mg Está implicado en la reacción de los nervios, en el movimiento muscular y en su mantenimiento saludable.
Cloruro 800 mg Es necesario para mantener el equilibrio apropiado de los líquidos corporales y es una parte esencial de los jugos digestivos (gástricos).
Calcio 800 mg Constitución de los huesos, también interviene en la contracción de los músculos.
Fósforo 700 mg Presente en las moléculas de ADN y ARN, las células lo utilizan para transportar y almacenar energía. Presente en el metabolismo de las células eucariotas como los espermatozoides.
Magnesio 375 mg Presente en los huesos, interviene en la formación de neurotransmisores y neuromoduladores, así como en la relajación muscular (imprescindible por ejemplo para los músculos cardiacos, o para la relajación del útero para evitar partos prematuros). Influye en el sistema nervioso como tranquilizante; además ayuda a fijar el calcio y el fósforo en huesos y dientes. También ayuda reduciendo los dolores premenstruales.
Hierro 14 mg Imprescindible para el metabolismo de muchas células. Está presente en la sangre para facilitar el transporte y depósito de oxígeno en los tejidos, así como para la transmisión de electrones, la síntesis del ADN, y los sistemas nervioso e inmunitario.
Zinc 10 mg Interviene en el metabolismo de proteínas y ácidos nucleicos. Está presente en el buen funcionamiento del sistema inmunitario, así como los sentidos del gusto, olfato y vista, el buen desarrollo de los órganos sexuales y del crecimiento en general, el desarrollo de los huesos y en la cicatrización de heridas.
Cobre 1 mg Participa en la formación de la hemoglobina, y es fundamental para el desarrollo y mantenimiento de huesos, tendones, tejido conectivo y el sistema vascular.
Manganeso 2 mg Es necesario para el crecimiento de los recién nacidos. Está relacionado con la formación de los huesos, el desarrollo de tejidos y la coagulación de la sangre, con las funciones de la insulina, la síntesis del colesterol y como activador de varias enzimas.
Fluoruro 3,5 mg El flúor se encuentra sobre todo en los dientes y en los huesos, y es necesario, por ejemplo para evitar las caries.
Selenio 55 µg Es un antioxidante, y su acción se relaciona con la actividad de la vitamina E. Como antioxidante previene el envejecimiento de los tejidos. Tiene propiedades desintoxicantes similares al azufre. Puede limitar la propagación de las infecciones crónicas, ya que potencia el sistema defensivo.
Cromo 40 µg Regula el metabolismo del azúcar (glucosa) además de ayudar a la insulina a distribuir la glucosa a las células.
Molibdeno 50 µg Al igual que el flúor ayuda a prevenir las caries. Es indispensable en el metabolismo del hierro, y a nivel intestinal favorece su absorción. También moviliza el hierro a partir de las reservas que hay en el hígado y favorece la formación de glóbulos rojos. Su déficit podría favorecer algunas disfunciones sexuales masculinas, como, por ejemplo, la impotencia.
Yodo 150 µg Imprescindible en el funcionamiento de la tiroides para evitar ciertas enfermedades. Sus labores metabólicas influyen a numerosas funciones orgánicas. Facilita el gasto de exceso de grasa, y también está presente en la producción de dientes, cabello y uñas. Externamente es utilizado para la reparación de heridas.

De acuerdo a la legislación española, para que un nutriente puede ser declarado en el etiquetado de un alimento, este debe estar presente en una cantidad significativa. Por regla general, para decidir lo que constituye una cantidad significativa se considera un 15 % de la cantidad recomendada especificada y suministrada por 100 gramos o 100 ml o por envase, si este contiene una única porción.

Referencias[editar]

  1. Boletín Oficial del Estado, Ministerio de Relaciones con las Cortes y de la Secretaría del Gobierno. Real Decreto 930/1992, de 17 de Julio, por el que se aprueba la norma de etiquetado sobre propiedades nutritivas de los productos alimenticios. https://www.boe.es/boe/dias/1992/08/05/pdfs/A27381-27383.pdf. 
  2. Boletín Oficial del Estado, Ministerio de la Presidencia. Real Decreto 1669/2009, de 6 de Noviembre, por el que se modifica la norma de etiquetado sobre propiedades nutritivas de los productos alimenticios, aprobada por el Real Decreto 930/1992, de 17 de julio. https://www.boe.es/boe/dias/1992/08/05/pdfs/A27381-27383.pdf.