Andrés Eloy Blanco

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda
Para el beisbolista véase Andrés Eloy Blanco (beisbolista)
Andrés Eloy Blanco
Andrés Eloy Blanco

15 de febrero de 1948-24 de noviembre de 1948
Presidente Rómulo Gallegos
Predecesor Carlos Morales
Sucesor Luis Emilio Gómez Ruiz

Datos personales
Nacimiento 6 de agosto de 1897
Cumaná, Bandera de Venezuela Venezuela
Fallecimiento 21 de mayo de 1955 (58 años)
Ciudad de México, Flag of Mexico.svg México
Partido Acción Democrática
Cónyuge Lilina Iturbe
Alma máter Universidad Central de Venezuela
Firma Firma de Andrés Eloy Blanco

Andrés Eloy Blanco Meaño (Cumaná, Venezuela, 6 de agosto de 1897Ciudad de México, 21 de Mayo de 1955), fue un abogado, escritor, humorista, poeta y político venezolano.

Vida y Obra[editar]

Estudió en Caracas, donde se incorporó al Círculo de Bellas Artes en 1913. En 1918 recibió su primer galardón por el poema pastoral "Canto a la Espiga y al Arado", y publicó su primera obra dramática, El huerto de la epopeya. Ese mismo año fue encarcelado por participar en manifestaciones contra el régimen, siendo ya estudiante de Derecho en la Universidad Central de Venezuela.

A su graduación comenzó a ejercer la abogacía pero continuó escribiendo. En 1923 obtuvo el primer premio en los Juegos Florales de Santander (Cantabria), España, con su poema "Canto a España". Viajó a España para recibir el premio, y permaneció allí más de un año, familiarizándose con las vanguardias. En 1924 fue nombrado miembro de la Real Academia Sevillana de Buenas Letras. Ese mismo año visitó La Habana (Cuba), donde se reunió con intelectuales cubanos y venezolanos exiliados.

En 1928 comenzó a editar clandestinamente el periódico disidente "El Imparcial", que sería el órgano de difusión de las proscriptas agrupaciones Unión Social Constructiva Americana y Frente de Acción Revolucionaria. Es hecho prisionero tras el golpe de estado del 7 de abril, y confinado en Puerto Cabello hasta 1932, cuando fue liberado por motivos de salud. En el Castillo de San Felipe de Puerto Cabello, convertido en prisión y a fines del siglo XIX rebautizado con el nombre de Libertador, fue donde escribió Barco de Piedra.

Castillo de San Felipe, ahora Castillo Libertador, en Puerto Cabello, Estado Carabobo

Precisamente, este título hace referencia a la apariencia de dicho castillo rodeado por el mar, como señala Juan Liscano [[1] ]. Y para el que conozca el clima de Puerto Cabello, con sus famosas calderetas (viento caliente y seco de tipo foen) en una prisión casi sin luz y sin ventanas y un ambiente similar al de un horno, no le puede extrañar que los poemas incluidos en Barco de Piedra sean de los más tristes de toda su obra:

Madre, si me matan,
ábreme la herida, ciérrame los ojos
y tráeme un pobre hombre de algún pobre pueblo,
y esa pobre mano por la que me matan
pónmela en la herida por la que me muero

([2] )

Al ser liberado se le prohibió sin embargo realizar cualquier tipo de manifestación pública, por lo que se dedicó nuevamente a las letras, publicando Poda en 1934, con poemas tan conocidos como Las uvas del tiempo y La renuncia. Otros poemas muy famosos son Coplas del amor viajero, Silencio ([3] ) y La Hilandera. Un año después (1935) publicó La aeroplana clueca.

A la muerte de Juan Vicente Gómez, Andrés Eloy Blanco fue nombrado por el presidente Eleazar López Contreras jefe del Servicio de Gabinete en el Ministerio de Obras Públicas. Sin embargo, su postura fuertemente crítica frente a la represión de las manifestaciones del 14 de febrero de 1936 y su pertenencia a la Organización Revolucionaria Venezolana llevan a la decisión de apartarlo de la política local. Ese mismo año es nombrado Inspector de Consulados, cargo en el cual viaja a Cuba, Estados Unidos y Canadá; sin embargo, en 1937 su descontento lo lleva a presentar la renuncia y regresar a Caracas.

Fundaría poco después el Partido Democrático Nacional, como diputado del cual llegaría al Congreso Nacional. A lo largo de su actividad política sigue publicando profusamente. A comienzos de la años 1940 integra su partido en la recién fundada Acción Democrática, y trabaja para la candidatura de Rómulo Gallegos, quien se haría con la presidencia en 1947.

En 1946 fue electo presidente de la Asamblea Nacional Constituyente convocada para la reforma de la constitución, que instaura el sufragio universal, secreto y directo. En 1948 fue nombrado Ministro de Relaciones Exteriores por el presidente Gallegos. Tras su derrocamiento por Carlos Delgado Chalbaud, se exilia en México, donde se dedica a tiempo completo a la poesía.

En 1955 perdió la vida en un accidente de tránsito. El 6 de junio de ese año sus restos fueron trasladados a Caracas para su sepelio, realizado entre estrictas medidas de seguridad por parte de las fuerzas del régimen.

En 2005 se cumplieron 50 años de su muerte y esta fecha, que hubiera podido servir de ocasión para recordar los valores esenciales de su poesía y el sentido social de su obra, pasó, inclusive en Venezuela, prácticamente desapercibida, lo cual es casi imperdonable. Ya antes, cuando se cumplieron 100 años de su nacimiento, el profesor Luis Chesney Lawrence (Universidad Central de Venezuela) señaló, en el resumen de su investigación titulada Venezuelan dramatists in shadows: Andrés Eloy Blanco (Dramaturgia venezolana en sombras: Andrés Eloy Blanco):

Esta investigación presenta una visión panorámica de la obra dramática de A. E. Blanco, quien como autor dramático ha recibido muy poca atención, tanto dentro como fuera de su propio país, Venezuela ([4] )

Afortunadamente, el esfuerzo realizado en la edición de una Antología Popular por parte de Monte Ávila Editores (Editorial del Estado Venezolano) de la que se publicaron dos ediciones en 1990 y 1997, esta última, como una obra realizada por la Comisión Presidencial para el Centenario del Natalicio de Andrés Eloy Blanco, vino a resaltar el enorme valor poético y social de uno de los venezolanos más destacados en el campo de las letras de todos los tiempos. En el prólogo de esta obra, escrito por otro venezolano muy distinguido, Juan Liscano, se hace referencia a la personalidad polifacética de Andrés Eloy:

Andrés Eloy Blanco (1897 - 1955) goza, junto con algunos otros poetas inferiores a él, de la mayor popularidad en Venezuela. Su noble condición humana, su idealismo de otro tiempo, su caballerosidad, su adhesión a la causa de la libertad y de la democracia la cual le costó cárceles, confinamientos y exilios; su humor, su ingenio chispeante, su sensibilidad por lo popular, su elocuencia, sus versos de inspiración tradicional, abiertos al entendimiento de las mayorías, hicieron de él un símbolo de la civilidad vigilante y una expresión genuina de venezolanidad extrovertida. ¡Qué extraordinaria lección para la posteridad que casi nadie recuerde ahora la importancia de Andrés Eloy Blanco como político, pero que millones de personas puedan recordar y recitar su poema Angelitos Negros!.

([5] )

Y en mayo de 2014, Rafael Martínez Nestares vuelve a recordarnos la importancia histórica y literaria de Andrés Eloy Blanco para conmemorar los 59 años de su muerte.[6]

Sentido social de su poesía[editar]

Busto de Andrés Eloy Blanco, Parque del Retiro, Madrid, España.

Aunque su trayectoria política opacó, en cierto modo, su obra literaria, también podría interpretarse en sentido inverso, hasta el punto de que tuvo que aclarar en una sesión de la Cámara de Diputados (el 10 de junio de 1943) su doble vocación de poeta por un lado, y de abogado y diputado por la otra:

"Algunos colegas no han tomado en cuenta mi cualidad de diputado, sino mi cualidad de poeta. Así podría yo negarle a cualquiera de mis colegas que no fuera abogado o médico el derecho a referirse a una materia penal, porque son farmacéuticos o comerciantes. Precisamente he tratado de juntar siempre mi cualidad de diputado con mi cualidad de poeta. Porque tengo del poeta un concepto nuevo; porque considero como la más alta de sus funciones la función social del poeta. Yo debo con todo afecto corresponder a la frase del diputado Manzo, quien en este caso no fue muy 'manso' conmigo que digamos, diciéndole que yo no soy un notable abogado. En mí lo único notable como abogado es la falta de clientela" ([7] ).

Dos buenos ejemplos de esta poesía de sentido social en Andrés Eloy los podemos encontrar en el Coloquio bajo la palma —de su obra Giraluna, publicada en 1955, poco después de su muerte—, y muy especialmente, en su famosísimo poema Angelitos Negros.

Coloquio bajo la palma[editar]

Este poema es una exaltación del espíritu de superación del ser humano, de la necesidad de estudiar y prepararse (alumbrarse como señala Andrés Eloy tomando la idea de Bolívar: Moral y luces son nuestras primeras necesidades) con el objetivo siempre presente de utilizar esas luces para, a su vez, irlas transmitiendo y difundiendo. Es también un himno al trabajo, un canto a la igualdad social, un mandato a la educación de los hijos, a la libertad y la democracia, como puede escucharse en un video de You Tube ([8] ).

Aquí se transcribe este poema, incluido en el número 550 de la revista electrónica Geocrítica, del Departamento de Geografía Humana de la Universidad de Barcelona:

Lo que hay que ser es mejor,
y no decir que se es bueno,
ni que se es malo,
lo que hay que hacer es amar

lo libre en el ser humano,
lo que hay que hacer es saber,
alumbrarse ojos y manos
y corazón y cabeza
y después, ir alumbrando.

Lo que hay que hacer es dar más
sin decir lo que se ha dado,
lo que hay que dar es un modo
de no tener demasiado
y un modo de que otros tengan
su modo de tener algo,

Trabajo es lo que hay que dar
y su valor al trabajo
y al que trabaja en la fábrica
y al que trabaja en el campo,
y al que trabaja en la mina
y al que trabaja en el barco,
lo que hay que dar es todo,
luz y sangre, voz y manos,
y la paz y la alegría
que han de tener aquí abajo,
que para las de allá arriba,
no hay que apurarse tanto,
si ha de ser disposición
de Dios para el hombre honrado
darle tierra al darlo a luz,
darle luz al enterrarlo.

Por eso quiero, hijo mío,
que te des a tus hermanos,
que para su bien pelees
y nunca te estés aislado;
bruto y amado del mundo
te prefiero a solo y sabio.

A Dios, que me dé tormentos,
a Dios que me dé quebrantos,
pero que no me dé un hijo
de corazón solitario.

(Andrés Eloy Blanco (1896-1955) [9] )

Píntame Angelitos Negros[editar]

Muchos hispanoamericanos consideran que este poema de Andrés Eloy, es un himno en contra de la discriminación racial. El poema fue publicado en vida de su autor y fue incluido también en una recopilación póstuma (1959) titulada La Juanbimbada, que recoge muchas poesías dispersas de distintas épocas de su vida.

Se hizo muy conocido en todo el mundo de habla hispana a través de un bolero cuya música pertenece al actor y compositor mexicano Manuel Álvarez Rentería, apodado artísticamente "Maciste", interpretado inicialmente por el actor y cantante mexicano Pedro Infante[10] y también por Antonio Machín ([6]), y fue especialmente popular en España además de América Latina. En su adaptación al ritmo de bolero, se redujo la extensión de la poesía quitándole el diálogo inicial y otros de los versos para hacerla más apropiada a la longitud de la obra musical. Y aunque mucha gente recuerda la canción en todo el mundo, muy pocos saben que estaba basada en un poema de este poeta venezolano.

Entre las distintas versiones que existen, se destaca la del dúo uruguayo Los Olimareños que grabó este poema en forma de pasaje,[11] ritmo propio del llano venezolano, respetando el diálogo inicial y alternando los textos del poema original con adaptaciones algunos de los versos y usando una música escrita al efecto. Así mismo, destacan las realizadas por las cantantes estadounidenses Eartha Kitt[12] y Roberta Flack,[13] ésta última incluida en su álbum de 1969 titulado First Take. Ambas usan la música escrita por Manuel Álvarez Rentería.

Humorismo[editar]

Andrés Eloy Blanco fue un destacado humorista, muy hábil en la sátira, en la improvisación humorística y en la ironía política. Una recopilación excelente de sus escritos humorísticos se encuentra en la obra ya citada de José Rivas Rivas.

Monumento a Andrés Eloy Blanco en el Parque del Retiro, Madrid.

Obras[editar]

  • El huerto de la epopeya (1918)
  • Tierras que me oyeron (1921)
  • Los claveles de la puerta (1922)
  • El amor no fue a los toros (1924)
  • El Cristo de las violetas (1925, teatro)
  • Poda (1934)
  • La aeroplana clueca (1935)
  • El pie de la Virgen (1937, teatro)
  • Barco de piedra (1937)
  • Abigaíl (1937, teatro)
  • Malvina recobrada (1937, teatro)
  • Baedeker 2000 (1938)
  • Liberación y Siembra (1938)
  • Navegación de altura (1942, compilación de artículos políticos)
  • Vargas, albacea de la angustia (1947, biografía)
  • Los muertos las prefieren negras (1950, teatro)
  • A un año de tu luz (1951)
  • El poeta y el pueblo (1954)
  • Giraluna (1955)
  • La Juanbimbada (1959, póstumo)
  • Orinoco

Fuentes bibliográficas[editar]

  • Blanco, Andrés Eloy (1955). Giraluna. México: Yocoima. 
  • Blanco, Andrés Eloy. Antología Popular. Caracas: Monte Ávila Editores - Comisión Presidencial para el Centenario del Natalicio de Andrés Eloy Blanco. Prólogo de Juan Liscano, 1990, 1997 (segunda edición).
  • Francisco Escamilla Vera. Andrés Eloy Blanco (1896 - 1955). Barcelona: Biblio 3W - REVISTA BIBLIOGRÁFICA DE GEOGRAFÍA Y CIENCIAS SOCIALES (Serie documental de Geo Crítica), Universidad de Barcelona. Vol. IX, nº 550, 5 de diciembre de 2004 [7].
  • Rivas Rivas, José (1980). Ingenio y gracia de Andrés Eloy Blanco. Caracas: Publicaciones Españolas. 

Referencias[editar]

  1. ...escrita en la cárcel, en 1929, y publicada, si no me equivoco, en Barco de piedra, título que evoca el castillo de Puerto Cabello Juan Liscano, prólogo de la obra Antología popular editada por Monte Ávila en 1990, en el marco de las obras programadas por la Comisión Presidencial para el Centenario del Natalicio de Andrés Eloy Blanco
  2. de «Canto de los hijos en marcha», Barco de piedra
  3. Silencio [1]
  4. Prof. Dr. Luis Chesney Lawrence (Universidad Central de Venezuela). Dramaturgia venezolana en sombras: Andrés Eloy Blanco (Venezuelan dramatists in shadows: Andrés Eloy Blanco)
  5. Juan Liscano. Prólogo de la obra Antología Popular, de Andrés Eloy Blanco. Caracas: Monte Ávila Editores, 1990, 1997, p. 10
  6. Rafael Martínez Nestares. Andrés Eloy Blanco. El Universal, sábado 24 de mayo de 2014 [2]
  7. Rivas Rivas, José (1980). Ingenio y gracia de Andrés Eloy Blanco. Caracas: Publicaciones Españolas.
  8. Coloquio bajo la palma [3]
  9. Francisco Escamilla Vera. Andrés Eloy Blanco (1896-1955). Barcelona: Universidad de Barcelona. Geocrítica, Revista Electrónica de Geografía y Ciencias Sociales, Vol. IX, nº 550, 5 de diciembre de 2004 [4]
  10. Angelitos negros, de la película del mismo nombre, con Pedro Infante [5]
  11. «Angelitos Negros» por Los Olimareños
  12. «Angelitos negros» por Eartha Kitt
  13. «Angelitos negros» por Roberta Flack