Ana María Campos

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Ana María, cuyo nombre completo era Ana María de Campos y Cubillán de Fuentes (Los Puertos de Altagracia, 2 de abril de 1796 - estado Zulia, cerca de la ciudad de Maracaibo, 1828) fue una heroína en la Guerra de Independencia de Venezuela, perteneciente al bando libertador.

Ana María de Campos y Cubillán de Fuentes
Monumento Ana María Campos.jpg
Lealtad Flag of Venezuela.svg Venezuela

Nacimiento 2 de abril de 1796
Flag of Spain (1785-1873 and 1875-1931).svg Los Puertos de Altagracia, Zulia, Capitanía General de Venezuela
Fallecimiento 1828 (32 años)
Flag of the Gran Colombia.svg Maracaibo, Zulia, Gran Colombia
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Historia[editar]

Hija de don Domingo José de Campos y Perozo de Cervantes y doña María Ana Cubillán de Fuentes y Vera, desde joven fue partidaria de las ideas emancipadoras desplegadas en contra del gobierno Español. Perteneciente a una de las familias más aristocráticas de la región, Ana María poseía una educación estrictamente limitada, costumbre asumida por toda familia de abolengo en aquellos tiempos en los que las mujeres solo despuntaban en las austeras prácticas de la religión Católica. A pesar de esto, la heroína alcanzó a sobresalir en las artes sociales y hasta en los puntillos de caballería, llegándose a conocer como una consumada Amazona. Perteneciendo a estos altos círculos sociales, Ana María fue expuesta indirectamente a los escritos y pensamientos liberales del ‘Siglo de las Luces’, despertándo desde muy joven la sed por la igualdad, libertad y fraternidad que la inspirarían a resistir el contragolpe realista de los años 1821-23. La noble doncella se dará a conocer como partidaria de las ideas emancipadoras durante la ocupación realista del Lago de Maracaibo por el temido Mariscal de Campo Español, Francisco Tomás Morales, quien al oír de sus actividades revolucionarias la mandaría a detener en el año 1822. Ana María fue acusada de haber organizado numerosas reuniones clandestinas de carácter republicano, y de habérsela oído decir durante una de ellas, "Si Morales no capitula, monda" – que en el lenguaje vernáculo de aquellos tiempos quería decir: Si no se rinde, muere.

Conspiración "Si Morales no capitula monda"[editar]

Habiendo sido interrogada personalmente por el oficial español, Campos confiesa haber sido la autora de dicha afirmación, una que ya se había convertido en dicho popular muy repetido por las calles Marabinas, y al negarse a presentar disculpas a las autoridades Españolas, Morales la condena a ser flagelada públicamente siendo conducida descamisada por las calles de Maracaibo a espaldas de un burro - en vez de a caballo, como señal de oprobio. Este suplicio fue acompañado por los latigazos del verdugo Valentín Aguirre, quien después de cada azote le preguntaba si se quería disculpar, a lo que la valerosa doncella respondía en alto, Si no capitula, monda.

Ana María soportó el suplicio heroicamente y sin dar su brazo a torcer; sin embargo el quebranto físico resultante de este abuso eventualmente le costó la vida - pero no antes de haber recibido la satisfacción de ver sus aspiraciones de libertad cumplidas al librarse la Batalla Naval del Lago de Maracaibo el 24 de julio de 1823; batalla que selló la independencia de la Provincia de Maracaibo y que obligó al detestado Morales a acogerse a los exigentes artículos de capitulación ofrecidos por los independentistas.

Ana María murió a pocos años de esa victoria y a orillas del mismo lago que la viera acontecer; corría el 17 de octubre de 1828. Tenía treinta y dos años de edad y nunca se recuperó de tan brutal suplicio.

"Canción de Primavera"

Heroína del alba y de la rosa:

Entre espadas y sangre,

Tu corazón de fuego en fuego arde

¡Cómo pasa tu nombre por la historia,

En ritmo de jazmín, laurel y gloria.


Rosa Virginia Martínez (1915-1983)<>

Notas[editar]

Miembros de este linaje se unieron a los del linaje de Pineda y formaron una tercera rama, cuyos más importantes representantes fueron: María Antonia, José María, Miguel, Rafael, Gabriel y Joaquina de Campos y Pineda, quienes vivieron en la primera mitad del siglo XVIII y tuvieron larga descendencia. Estos personajes se radicaron en Maracaibo y continuaron visitando los Puertos de Altagracia en donde desde un principio habían tenido sus grandes casas veraniegas (Nagel von Jess, pp.; 89-90). La descendencia de los Campos y Pineda es muy numerosa, encontrándose presente en la ciudad de Maracaibo y regiones circundantes. Entre sus descendientes se encuentran: los Gutiérrez de Celis, los Lossada y Antúnez, los Lares Baralt, los Colina Peredo, y von Jess Lossada, entre otros.

Referencias[editar]

1. Diccionario de la Historia de Venezuela (1999).

Bibliografía[editar]

  • Langue, Frédérique (2000). Aristocrátas, honor, y subversión en la Venezuela del siglo XVIII. Caracas: Academia Nacional de la Historia. ISBN 978-980-222-935-2
  • Nagel von Jess, Kurt (1969). Algunas familias maracaiberas. Maracaibo: La Universidad del Zulia. CS398.M37 N33