Amy Robsart

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Amy Robsart
Amy Robsart
Amyrobsart.jpg
'The Death of Amy Robsart (La muerte de Amy Robsart), como la imaginó el pintor Victoriano William Frederick Yeames
Información personal
Nacimiento 7 de junio de 1532
Fallecimiento 8 de septiembre de 1560
Cumnor Place
Familia

Amy Robsart y después por matrimonio Amy Dudley (7 de junio de 1532 - 8 de septiembre de 1560) fue la primera esposa de Lord Robert Dudley, favorito de Isabel I de Inglaterra. Es conocida principalmente por haber muerto a consecuencia de caer por unas escaleras en circunstancias que a menudo se han considerado sospechosas. Amy Robsart fue hija única de un importante caballero de Norfolk y alrededor de los 18 años se casó con Robert Dudley, hijo de John Dudley, 1.er duque de Northumberland. En 1553, Robert Dudley fue condenado a muerte y encarcelado en la Torre de Londres, Amy Dudley fue autorizada a visitarlo durante su estancia en prisión. Después de su liberación, la pareja vivió en una situación económica estrecha, hasta que, con el ascenso al trono de Isabel I a finales de 1558, Dudley se convirtió en Master of the Horse (Amo de los caballos), un importante departamento de la corte. La reina pronto se enamoró de él y se hablaba de que Amy Dudley, que no siguió a su esposo a la corte, sufría de una enfermedad, y que Isabel tal vez se casaría con su favorito en caso de morir su esposa. Los rumores crecieron de forma más perversa, cuando Isabel permaneció soltera de forma contraria a la expectativa común de que aceptaría a uno de sus múltiples pretendientes extranjeros.

Amy Dudley vivió con amigos en diferentes partes del país, a pesar de tener su propia casa, y casi nunca veía a su marido. En la mañana del 8 de septiembre de 1560, en Cumnor Place cerca de Oxford, insistió en enviar lejos a sus sirvientes y más tarde, ese mismo día, fue encontrada muerta al pie de un tramo de escaleras, con el cuello roto y dos heridas en la cabeza. El hallazgo del médico forense fue que había muerto a causa de la caída de las escaleras; el veredicto fue «mala suerte», muerte accidental.

La muerte de Amy Dudley causó un escándalo. A pesar de los resultados de la indagatoria, Robert Dudley se convirtió en sospechoso de haber orquestado la muerte de su esposa, una opinión no compartida por la mayoría de los historiadores modernos. Permaneció como el favorito más cercano de Isabel, pero para cuidar su reputación, la Reina no podía tomar el riesgo de casarse con Dudley. La leyenda de que Sir Richard Verney, un subordinado de Robert Dudley, organizó la violenta muerte de Amy Dudley, se divulgó rápidamente, y el Leicester's Commonwealth, un famoso e influyente libelo de 1584 contra Robert Dudley, por ese entonces conde de Leicester, perpetuó esta versión de los hechos. El interés en el fatal destino de Amy Robsart se reavivó en el siglo XIX, debido a la novela de Walter Scott, Kenilworth. Las explicaciones modernas de su muerte más ampliamente aceptadas han sido el cáncer de mama y el suicidio, aunque algunos historiadores han investigado la posibilidad de un homicidio. La evidencia forense en el informe del périto, que fue encontrado a finales de la década de 2000, es compatible con un accidente y otros actos de violencia.

Vida[editar]

Amy Robsart nació en Norfolk, heredera de un importante caballero agricultor y ganadero, Sir John Robsart de Syderstone, y su esposa, Elizabeth Scott. Creció en la casa de su madre, Stanfield Hall, y al igual que su futuro marido, en un firme hogar protestante.[1] Recibió una buena educación y escribía con mano fina.[2] Tres días antes de cumplir los dieciocho años se casó con Robert Dudley, hijo de John Dudley, conde de Warwick. Amy y Robert, que eran de la misma edad, probablemente se encontraron por primera vez unos diez meses antes de su boda.[3] El contrato de boda, de mayo de 1550, especificaba que Amy heredaría las propiedades de su padre sólo después de la muerte de ambos padres,[4] después del matrimonio la joven pareja dependió en gran medida de los regalos de sus padres, sobre todo de los padres de Robert.[5] Fue un matrimonio por amor, un «matrimonio carnal», como comentaría con desaprobación William Cecil, primer barón de Burghley, uno de los invitados a la boda.[6] El matrimonio se celebró el 4 de junio de 1550 en el palacio real de Sheen, y contó con la asistencia de Eduardo VI de Inglaterra.[7]

El conde de Warwick, futuro duque de Northumberland, fue el hombre más poderoso de Inglaterra, dirigió el gobierno del joven rey Eduardo VI. El matrimonio de su hijo, aunque de ninguna manera era considerado como un premio, era aceptable para fortalecer su influencia en Norfolk.[8] La joven pareja residía la mayor parte del tiempo en la corte o con los suegros de Amy, en Ely House. En el primer semestre de 1553, vivieron en Somerset House, donde Robert Dudley se desempeñó como cuidador de este gran palacio del Renacimiento. En mayo de 1553, Lady Jane Grey se convirtió en cuñada de Robert y después de su mandato de dos semanas como reina de Inglaterra, Robert Dudley, fue condenado a muerte y encarcelado en la Torre de Londres.[9] Permaneció allí desde julio de 1553 hasta octubre de 1554; desde septiembre de 1553, Amy fue autorizada a visitarlo «y a quedarse con él», con el consentimiento del teniente encargado de la torre.[10]

Después de su liberación, Robert Dudley se quedó, en palabras de sus hermanos, «sin nada con que vivir»,[11] y la pareja recibió ayuda económica de ambas familias.[12] Su estilo de vida tuvo que seguir siendo modesto, aunque, Lord Robert (como era conocido) fue acumulando deudas considerables. Sir John Robsart murió en 1554; su esposa le siguió a la tumba en la primavera de 1557, lo que significaba que los Dudley podían heredar el patrimonio Robsart con el permiso de la Reina.[13] Syderstone, la ancestral casa solariega de Lady Amy, había sido inhabitable por muchas décadas,[14] y la pareja vivía en Throcking, Hertfordshire, en la casa de William Hyde, cuando no estaba en Londres.[15] En agosto de 1557, Robert Dudley fue a luchar por el rey Felipe II de España, rey consorte de Inglaterra, en la Batalla de San Quintín en Francia.[16] Se conserva una carta de negocios de Amy Dudley de esa época, en la que liquida ciertas deudas de su marido en ausencia de éste, «aunque prescindí de molestar a mi señor al respecto antes de su salida, estando él amargamente preocupado por asuntos de peso, y no estando yo totalmente tranquila debido a su repentina partida».[17]

En el verano de 1558, Robert y Amy buscaban una residencia adecuada con el fin de establecerse en Norfolk, sin embargo, no llegaron a encontrar nada antes de la muerte de la reina María I en noviembre de 1558.[18] Tras el ascenso al trono de Isabel I, Robert Dudley se convirtió en Master of the Horse y su lugar estaba en la corte casi en constante asistencia de la reina.[19] Amy pasó la temporada navideña en Lincolnshire.[20] Para abril de 1559, la reina Isabel estaba enamorada de Robert, varios diplomáticos informaron que algunas personas en la corte especulaban que la reina se casaría con él, «en caso de que su mujer muriera»,[21] ya que Lady Dudley estaba muy enferma de uno de sus pechos.[note 1] Muy pronto, los observadores de la corte se dieron cuenta que Isabel nunca permitía que Robert Dudley se apartara de su lado.[23] En la pascua de 1559, Robert visitó a su esposa en Throcking por un par de días, y en mayo de 1559, Amy llegó a Londres para una estancia de alrededor de un mes,[24] con doce caballos alquilados para la ocasión.[25] Por esas fechas, el 6 de junio, el nuevo embajador español de Quadra escribió que su salud había mejorado, pero que ella tenía cuidado con su alimentación.[26] Amy también hizo un viaje a Suffolk y para el mes de septiembre, residía en la casa de Sir Richard Verney, Compton Verney, en Warwickshire.[27]

Para el otoño de 1559, varios príncipes extranjeros competían por la mano de la reina. Indignados por el poco interés de Isabel en su candidato,[28] el embajador español de Quadra y su colega del Sacro Imperio Romano Germánico se informaban mutuamente y a sus superiores que Lord Robert enviaba veneno a su esposa, que Isabel sólo los estaba engañando y que «mantenía a los enemigos de Robert y al país entretenidos con palabras, hasta que la mala acción de matar a su esposa Amy fuera consumada».[29] Parte de la nobleza también responsabilizaba a Dudley de que Isabel evitara contraer matrimonio, y abundaban conspiraciones para asesinarlo,[30] el enviado imperial, impaciente, deseaba que tuvieran éxito.[31] En marzo de 1560, de Quadra informó a Felipe II: «Lord Robert le dijo a alguien [...] que si vive otro año, estará en una posición muy diferente a la que tiene ahora. [...] Dicen que piensa divorciarse de su esposa».[32] Lady Amy no había visto a su marido después de su visita a Londres en 1559. Un viaje que Robert tenía previsto para visitar a Amy, así como al resto de su familia, nunca llegó a materializarse.[33] La reina Isabel no permitió que su favorito tuviera en realidad una mujer; según una crónica contemporánea de la corte, «se le mandó que dijera que él no hacía nada con ella cuando venía a verla, cosa que raras veces hacía».[15]

Desde diciembre de 1559, Amy Dudley vivió en Cumnor Place, cerca de Abingdon, en Berkshire (actualmente en Oxfordshire).[34] La casa, un monasterio del siglo XIV que había sido remodelado, fue alquilada por un amigo de los Dudley y posible familiar de Amy, Sir Anthony Forster.[12] Sir Anthony vivió allí con su esposa, y con la señora Odingsells y la señora Owen, familiares del propietario de la casa.[35] La habitación de Lady Dudley era grande, un suntuoso apartamento en la planta alta, el mejor de la casa, con entrada independiente y una escalera que conducía al aposento. En el patio trasero de la casa había una terraza con jardín, un estanque y un parque para ciervos.[36] Amy Dudley recibía los beneficios del patrimonio Robsart directamente en sus manos y en gran parte pagaba su propios gastos domésticos,[37] que incluían unos diez criados.[12] Regularmente ordenaba vestidos y adornos, como muestran las cuentas y una carta que escribió el 24 de agosto de 1560.[38] También recibía regalos de su marido, en junio de 1560 le envió «un sombrero de terciopelo bordado en oro» y 12 pares de zapatos de terciopelo.[39]

Muerte e investigación[editar]

El domingo 8 de septiembre de 1560, día de la feria de Abingdon, Amy Robsart fue encontrada muerta al pie de una escalera en Cumnor Place. Robert Dudley, que se encontraba en el castillo de Windsor con la reina, fue avisado de su muerte por medio de un mensajero el 9 de septiembre e inmediatamente escribió a su mayordomo Thomas Blount, quien acababa de marcharse para Cumnor. Desesperadamente le instó a averiguar qué había pasado y solicitar una investigación judicial, la cual ya se había abierto para cuando Blount llegó.[40] Blount, después de hablar con algunas personas informó a su amo, que Lady Dudley se había levantado temprano y que según ellos:

[Lady Dudley] ese día no estaba dispuesta a tolerar que ninguno de los suyos se quedara en casa, y su voluntad de que todos se fuesen a la feria era tan firme que se mostró muy enojada con cualquiera que adujese motivos para quedarse en casa, y se dirigió a la señora Odingsells [...], quien se negaba ese día a ir a la feria, y también se enojó mucho con ella. Pues [la señora Odingsells] dijo que ese no era el día para que asistieran damas [...] A lo cual mi señora respondió que ella podía elegir a dónde ir a su gusto, pero que todos los suyos debían irse, y estaba muy enojada. Preguntaron qué quién la acompañaría si todos se iban; ella dijo que la señora Owen debería acompañarla durante la cena; la misma historia confirma Picto, quien la ama cariñosamente. Ciertamente, mi Lord, en el poco tiempo que he estado aquí he oído diversos relatos acerca de ella que me hacen juzgar que fuera una mujer de extrañas ideas.[41]

La señora Picto era la doncella de Lady Dudley y Thomas Blount le preguntó si pensaba que lo que había sucedido era «desgracia o villanía»:[42]

dijo por su fe que juzgaba el hecho muy inesperado, y no realizado por hombre alguno, ni por ella misma. Pues ella, dijo, era una dama buena y virtuosa, que todos los días rezaba de rodillas; y dijo varias veces que la había oído rogar a Dios que la librara de su desesperación. Entonces, le dije, ella podría haber tenido un maléfico juguete [el suicidio] en la mente. No, buen señor Blount, dijo Picto, no juzgue así por mis palabras, si así lo infiere, lamento haber hablado de más.[42]

Blount continuaba dándole vueltas al asunto:

Mi Lord, es muy extraño que esta desgracia haya caído sobre usted. Sobrepasa el juicio de cualquier hombre definirlo; pero realmente los relatos que he oído me hacen pensar que ella tenía una idea extraña en su fuero interno: como le contaré a mi llegada.[42]

El juez de instrucción y los quince miembros del jurado fueron caballeros y prósperos agricultores de la localidad.[43] Unos días más tarde, Blount escribió que algunos de los jurados no eran amigos de Anthony Forster (una buena señal de que no «ocultarían alguna falta, si la hubiera») y que estaban llevando a cabo las diligencias meticulosamente:[44]

ellos son muy reservados, hasta ahora oí un rumor de que no han podido encontrar presunciones de maldad. Y si puedo decirle a su Señoría mi percepción: Pienso que algunos de ellos están apenados por esto, Dios me perdone. [...] Mi propia opinión es mucho más tranquila [...] las circunstancias y tantas cosas de las que he podido enterarme me han convencido que fue sólo la mala fortuna la responsable y nada más.[45]

El presidente del jurado aseguró a Robert Dudley en una carta, que por todo lo que pudo averiguar, parecía ser un accidente.[46] Dudley, buscando desesperadamente evitar el daño proveniente de lo que llamó «mi caso»,[47] se sintió aliviado al oír el resultado inminente, pero pensaba que «otro grupo importante de hombres» deben realizar una investigación de mayor alcance para llegar «a un mayor conocimiento de la verdad»;[48] este grupo debe incluir a cualquier amigo disponible de Lady Amy y a sus medios hermanos John Appleyard y Arthur Robsart, a quienes había ordenado dirigirse a Cunmor inmediatamente después de la muerte de Amy.[46] Nada surgió de esta propuesta.[49]

Notas[editar]

  1. «Está muy mala de un pecho», en el reporte original del embajador español, de Feria.[22]

Referencias[editar]

  1. Skidmore pp. 15–16
  2. Skidmore p. 17
  3. Wilson pp. 33, 43; Skidmore p. 15
  4. Skidmore p. 23
  5. Haynes pp. 20–21; Loades 1996 p. 225
  6. Skidmore pp. 19–20; Adams 2008b
  7. Wilson p. 44
  8. Loades 1996 p. 179; Skidmore pp. 19, 24
  9. Loades 2004 pp. 121, 125, 127; Loades 1996 pp. 266, 271
  10. Skidmore pp. 38, 393
  11. Skidmore p. 46
  12. a b c Adams 2008a
  13. Skidmore pp. 45–46, 59; Loades 1996 p. 273
  14. Skidmore p. 15
  15. a b Adams 2008b.
  16. Loades 1996 p. 273
  17. «...although I forgot to move my lord thereof before his departing, he being sore troubled with weighty affairs, and I not being altogether in quiet for his sudden departing». Adams 1995 pp. 380–381
  18. Wilson pp. 76–77
  19. Wilson p. 78
  20. Adams 1995 p. 377
  21. Wilson pp. 95–96
  22. Adams 1995 p. 63
  23. Chamberlin p. 101
  24. Adams 1995 p. 378
  25. Wilson p. 93
  26. Adams 1995 p. 68
  27. Adams 1995 pp. 382–383
  28. Skidmore pp. 162, 165
  29. Skidmore pp. 166–168, 356–357
  30. Doran 1996 p. 42
  31. Skidmore pp. 167–168
  32. Chamberlin p. 119
  33. Adams 1995 p. 383; Skidmore p. 224
  34. Adams 1995 p. 382
  35. Skidmore pp. 59, 169, 172
  36. Skidmore p. 171
  37. Adams 1995 pp. 383–384; Gristwood p. 136
  38. Skidmore pp. 192, 195
  39. Skidmore p. 194
  40. Wilson pp. 118–120
  41. Skidmore pp. 381–382
  42. a b c Skidmore p. 382
  43. Skidmore pp. 210, 378; Chamberlin p. 40
  44. Gristwood pp. 142–143
  45. Skidmore p. 384
  46. a b Wilson p. 122
  47. Gristwood p. 139
  48. Gristwood p. 143
  49. Gristwood p. 144

Bibliografía[editar]

Enlaces externos[editar]