Amr ibn al-As

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Amr ibn al-As
Mosque of Amr-335.jpg
mezquita de Amr.
Lealtad Califato Ortodoxo Flag of Afghanistan (1880–1901).svg
Participó en

Conquista musulmana de Siria

Conquista musulmana de Egipto

Primera Fitna


Nacimiento La Meca, Arabia Saudí
Fallecimiento 664 d.C.
Fustat Egipto
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ʽAmr ibn al-ʽĀṣ (? - Al-Fusṭāṭ, Egipto, 663) fue un conquistador árabe de Egipto. Después de adoptar el Islam (сerca del 630), lideró una fuerza militar hacia Omán, donde convirtió a los gobernantes de la región. Fue líder de la tropa musulmana que conquistó el suroeste de Palestina en la década del 630, pero obtuvo fama cuando por iniciativa propia, emprendió la conquista de Egipto, triunfando después de un operativo de dos años en el 642.

Fue buen administrador y político, al final de su carrera ayudó al gobernador de Siria Muāwiyah I, en contra de Ali ibn Abi Talib, el cuarto califa del Islam. ʽAmr ibn al-ʽĀṣ fue recompensado con la gobernatura de Egipto en los inicios de la dinastía de los Omeyas (661).

Biografía[editar]

Vida antes del Islam[editar]

Amr ibn al-As nació en La Meca, antes del año 573 d. C. (porque se conoce que murió en el año 664 d. C. con más de 90 años[1] ) pertenecía a la tribu de los Quraysh y al clan de los Banu Sahm.[1]

Su madre era Layla bint Harmalah al-`Anaziyyah conocida como “Al-Nabighah” que tenía un pasado oscuro.[2] Se creé que el verdadero padre de Amr fue el omeya Abu Sufyan ibn Harb, que había reclamado la paternidad en contra de Shami al-As ibn Wail.[2]

Durante su juventud ejerció como comerciante acompañando a las caravanas a lo largo de las rutas comerciales de Asia y Oriente Medio, habiendo visitado Jerusalén y Egipto. Cuando Mahoma empezó a predicar Amr se opuso al Islam.

Amr ibn al-As fue enviado por los líderes Quraysh, junto a Abd Allah ibn abi Rabian, a Abisinia hacía donde habían emigrado un grupo importante de musulmanes con el propósito de escapar de la agresividad de los enemigos de Islam.[3] Cuando se reunieron con el Negus abisinio, para que obligara a los musulmanes a volver a La Meca, el rey se negó a expulsarlos alegando que los musulmanes estaban bajo su protección. Amr ibn al-As trató de convencerlo con la argumentación de que, la presencia de los musulmanes, sería un peligro para el cristianismo –opinión que fue reafirmada por los consejeros locales. El Negus se reunió con Jafar ibn abi Talib, hermano de Ali ibn Abi Talib y primo del profeta quien convenció al Negus de que no eran peligrosos para la estabilidad del país. Los musulmanes consiguieron el permiso el Negus para vivir en paz en Abisinia y Amr tuvo que regresar a casa amargamente decepcionado.[4]

Tras esta experiencia siguió con su animadversión al Islam. Participó en la batalla de Badr (13 de marzo de 624) en la que Mahoma consiguió su primera victoria con los Quraysh[5]

En la batalla de Uhud (23 de marzo del año 625) mandó un contingente Quraysh y fue, junto a Khalid Ibn Al Walid, uno de los responsables de la victoria Mecana.

Amr ibn al-As participó en todas las batallas importantes entre mecanos y medinenses hasta el Tratado de Hudaybiyyah. Amr ibn al-As decidió marchar a Medina para convertirse al Islam. De camino a Medina se encontró a Khalid ibn al Walid que se dirigía a Medina con el mismo propósito.[6]

Ambos líderes militares estaban preocupados porque habían combatido contra Mahoma en el pasado. Mahoma les tranquilizó diciendo que el Islam borra todas las faltas del pasado.[7]

Amr ibn al-As al servicio del profeta Muhammad[editar]

El pasado de Amr ibn al-As como comerciante en Gaza lo había recomendado a ojos de Mahoma, que le escogió para recaudar los impuestos de las tribus en el camino que iba de Medina a Siria.[8]

La primera expedición en la que tomó parte lo llevó a Omán, en nombre de Mahoma para invitar a Jaifar y ´Abd, gobernantes conjuntos de Omán, a aceptar el Islam. Amr obtuvo el éxito en esta primera misión pero durante su estancia en Omán Mahoma fallece provocando el regreso de Amr ibn al-As a Medina.[9]

Amr ibn al-As al servicio de Abu Bakr[editar]

La invasión de Palestina y Siria[editar]

Inmediatamente, tras la muerte de Mahoma, el califa Abu Bakr envió cuatro ejércitos pequeños para que operaran de manera autónoma entre el mar Muerto y el río Jordán. El objetivo de estas expediciones era asegurar el control musulmán sobre las tribus árabes que vivían en el desierto sirio.[8]

Amr ibn al-As fue uno de los elegidos para dirigir un ejército. Amr decidió dirigir a sus hombres, que según se dice eran cerca de tres mil hombres, en su mayoría procedentes de La Meca y Medina, al área que le era familiar. Viajó a lo largo de la costa del mar Rojo hasta la punta del golfo de Aqaba, giró hacia el oeste y acampo en Wadi Araba, desde allí ascendió a la meseta de Négev antes de dirigirse hacía Gaza.[8]

El 4 de enero del año 634[8] derrotó en la batalla de Dathin, cerca de Gaza, a un reducido ejército bizantino. Amr ibn al-As, después de la batalla de Dathin, se enfrentaba a una fuerza bizantina que se había reunido al suroeste de Jerusalén en el camino a Gaza.

Khalid ibn al Walid y los demás comandantes árabes que se encontraban en la región se unieron a Amr ibn al-As formando un ejército de alrededor de 20.000 hombres. En la Batalla de Adjnadayn los bizantinos fueron nuevamente derrotados y los supervivientes se retiraron a Jerusalén y otras plazas fortificadas.[10]

Tras esta batalla Amr ibn al-As participó en el asedio de Damasco, apostándose su ejército en puerta de Santo Tomás (lado norte).[11]

En septiembre los musulmanes tuvieron que repeler el ataque de un contingente bizantino que marchaba para levantar el sitio de Damasco. Poco después la ciudad fue tomada aunque la ciudad se libró del saqueo.

Amr ibn al-As al servicio de Umar[editar]

La batalla de Yarmuk y la conquista de Palestina[editar]

Por la época de la caída de Damasco, Abu Bakr falleció en Medina. El nuevo califa elegido fue Umar ibn al-Jattab. Heraclio, emperador bizantino, tras la caída de Damasco preparó un gran contraataque. Reunió bajo su estandarte a los árabes que se oponían al Islam, a armenios y a un gran contingente bizantino y los ordena avanzar hacia el sur.[12]

Los musulmanes, ante la superioridad numérica de este ejército, deben abandonar Damasco y sus nuevas conquistas y se dirigen a los Altos del Golán, donde se concentran todos los ejércitos musulmanes que operaban en Siria y Palestina. El mando del ejército árabe le correspondió a Khalid ibn al Walid, quien decidió retirarse hacía el río Yarmuk. La batalla de Yarmuk consistió en una serie de conflictos que se prolongó durante varios días y que culminó con una gran batalla el 20 de agosto del año 636.

La batalla estuvo igualada hasta que los musulmanes fingieron una retirada y engañaron a elementos del ejército bizantino para que los persiguieran a un terreno accidentado donde les fue tendida una emboscada. Durante el contraataque musulmán la caballería bizantina se separó de la infantería lo que permitió a los musulmanes realizar una gran matanza con la caballería musulmana entre las filas de los soldados de pie. La principal fuerza bizantina fue empujada hacía el oeste, con lo que quedo encerrada entre escarpados valles, con los barrancos del Yarmuk a sus espaldas. Con la toma del puente romano que cortaba la retirada bizantina hacía el oeste la victoria musulmana estaba garantizada. Los musulmanes hicieron pocos prisioneros.

Tras la batalla de Yarmuk, las fuerzas musulmanas pusieron bajo cerco a la ciudad de Jerusalén, que tenía gran importancia para ellos ya que fue el primer lugar al que se dirigieron sus oraciones así como por haber sido el escenario desde el cual, según la tradición, Mahoma dio comienzo a su viaje nocturno en el que le fueron revelados los secretos de los cielos. La ciudad se encontraba al cargo del Patriarca Sofronio. A pesar del desprecio y aborrecimiento que sentía hacia los árabes, Sofronio no tenía otra alternativa que negociar con ellos, sin embargo insistió que solo rendiría la ciudad al califa Umar. El califa se desplazó a Jerusalén y se llegó a un acuerdo acerca de la rendición que incluía el pago de un impuesto denominado yizia. Amr ibn al-As (junto con Khalid ibn al Walid y Muawiya ibn Abī Sufyān) fue testigo del acuerdo.[13]

Marcha del ejército musulmán

Tras la toma de Jerusalén las tropas musulmanas se separaron. Una sección marchó al norte al mando de Abu Ubayda y de Khalid ibn al Walid mientras otra sección marchó hacia el sur comandada por Amr ibn al-As y Shurhabil ibn Hasana.[14] Mientras Yazid ibn Abi Sufyan ponía cerco a la ciudad de Cesarea,Amr ibn al-As junto con Shurhabil ibn Hasana tomaba las ciudades de Gaza, Samaria, Shechen, Lydda, Yubna, Emaús, Jaffa, Raft y Bait Jibrin.

Para el año 637 d. C. Amr ibn al-As y Shurhabil ibn Hasana habían ocupado toda Palestina y Jordania a excepción de Cesarea que resistió a los musulmanes hasta el año 641.[15]

La conquista de Egipto[editar]

La conquista árabe de Egipto está precedida por la restauración de la administración bizantina tras la guerra con los sasánidas y la división radical entre bizantinos y coptos. Amr ibn al-As había visitado Egipto antes de que empezaran las conquistas musulmanas. Al parecer Amr consultó con el califa Umar su plan de invadir Egipto y éste fue aprobado.

Movimientos de Amr ibn al-As durante la conquista de Egipto

Amr ibn al-As partió con una fuerza de entre tres mil quinientos y cuatro mil hombres. Al parecer Umar cambió de opinión y escribió a Amr una carta en la que le decía que si ya estaba en Egipto siguiera con sus planes pero si aún no había cruzado la frontera abandonara el proyecto. Amr ibn al-As, intuyendo el contenido de la misiva, se negó a abrirla hasta su llegada a al-Arish el 12 de diciembre de 639.[16]

El ejército siguió una ruta que avanzaba a lo largo de la costa egipcia. La primera ciudad con la que se encontraron fue Farama. La ciudad fue asediada durante un mes antes de ser tomada. Tras tomar Farama avanzaron manteniéndose cerca del desierto.

Bilbeis fue la siguiente ciudad en ser asediada. Tras un mes de resistencia bizantina la ciudad fue tomada.Luego se desplazaron a Umm Dunayn, cerca del río Nilo, al norte de la actual El Cairo. En esta ciudad la lucha fue dura pero terminó por favorecer a los musulmanes.

La Fortaleza de Babilonia parecía ser el próximo objetivo árabe pero contenía unas fuerzas bizantinas que superaban la capacidad de las fuerzas musulmanas.

Amr decidió dirigir sus fuerzas contra el oasis del Fayum. El acceso al oasis estaba defendido por una guarnición local y los árabes fueron incapaces de penetrar en él. No obstante consiguieron saquear la ciudad de El Bahnasa, donde la población local fue masacrada.[17]

Tras esta expedición Amr ibn al-As se enteró de la llegada de refuerzos. Estos refuerzos ascendían a doce mil hombres, a las órdenes de Zubayr ibn al-Awwam.[18] Los ejércitos musulmanes acamparon en la antigua ciudad de Heliópolis hacia donde avanzó un ejército bizantino bajo el mando de Teodoro Trithyrius.

Los dos ejércitos se encontraron en junio del 640[19] en la batalla de Heliópolis. El principal contingente árabe se enfrentó a los bizantinos, pero durante la noche unos quinientos jinetes árabes se habían ocultado tras unas pequeñas colinas para emboscar al ejército bizantino desde la retaguardia. Cuando ambos ejércitos entablaron combate, la fuerza emboscada atacó por la espalda a los bizantinos causando el pánico y la confusión.

Tras la batalla de Heliópolis el siguiente objetivo de Amr ibn al-As fue la fortaleza de Babilonia. Amr comenzó su asedió en septiembre del año 640.[20]

En marzo del 641[21] llegó la noticia de la muerte de Heraclio y de la crisis sucesoria que afectaba al Imperio Bizantino. Los defensores de Babilonia no tenían esperanza de conseguir ayuda y capitularon el 9 de abril de 641.[21] Tras la caída de Babilonia el siguiente objetivo debía ser Alejandría. Según Juan de Nikiû,[21] durante este periodo los árabes recibieron ayuda de los coptos que acompañaron al ejército construyendo puentes y estableciendo mercados.

Antes de llegar a Alejandría, los musulmanes, tomaron Nikiou el 13 de mayo de 641[22] ejecutando a toda su población.

El avance musulmán avanzó y las fuerzas bizantinas fueron derrotadas en la batalla de Karyun. Alejandría estaba bajo el mando del patriarca Ciro de Alejandría quien recibió órdenes de Heraclio II de negociar con Amr ibn al-As y el 28 de noviembre de 641[23] se firmó la paz. Según está, Alejandría pagaría tributo, el ejército bizantino abandonaría la ciudad con sus posesiones y tesoros. Habría un armisticio hasta septiembre del 642 para que se cumpliera con estas disposiciones. Tras la caída de Alejandría el resto de Egipto cayó sin dificultad. Amr encontró algo de resistencia en Antinoópolis pero en la mayoría de los lugares las tropas musulmanes no encontraron oposición. El 29 de septiembre del año 642[24] Amr ibn al-As entró formalmente en la ciudad.

Tras la conquista de Egipto Amr había pensado convertir Alejandría en su capital pero el califa Umar, al igual que en los casos de Kufa y Basora, no quería que los ejércitos musulmanes estuvieran separados de Arabia por cursos de agua. Amr ibn al-As, gobernador de Egipto, se estableció al norte de la fortaleza de Babilonia, donde según la tradición una paloma hizo su nido en la tienda de Amr antes de partir hacia Alejandría. La tienda iba a ser desmantelada pero Amr ibn al-As ordenó que se la dejara en paz: “Se ha refugiado bajo nuestra protección. Dejad la tienda armada hasta que ella haya incubado su nidada y se marche volando.[25] Fustat fue fundada por Amr ibn al-As en una posición estratégica magnífica en la cabecera del Delta. En ella se fundó la primera mezquita que fue construida en África: la mezquita de Amr.

Expedición por el Norte de África[editar]

Con todo Egipto bajo control Amr ibn al-As dirigió sus tropas hacia el oeste en el año 642 d. C. poco después de la rendición de Alejandría.

El ejército avanzó sin oposición hasta Barqa. La guarnición bizantina huyó de la ciudad y la población llegó a un acuerdo de paz con Amr ibn al-As a cambio de un tributo por cabeza (yizia) que sumaba trece mil dinares.[26]

Tras Barca, los árabes se dirigieron hacía Trípoli que fue puesto bajo asedio pero que tuvo que capitular tras un mes. Amr avanzó con el ejército árabe hacía Sabratha que fue tomada y saqueada. Leptis Magna también fue conquistada por el ejército musulmán.

Tras estas conquistas Amr ibn al-As regresó a Egipto con un rico botín. La expedición había sido una incursión más que una conquista y solo dejó fuerzas musulmanas en la ciudad de Barca donde nombró gobernador a Uqba ibn Nafi.[27]

Amr ibn al-As al servicio de Uthman[editar]

Asedio de una ciudad por los árabes

Retirada del ejército[editar]

Murió asesinado el 4 de noviembre de 644 en la mezquita de Medina por un esclavo persa llamado Firūz. El nuevo califa Uthman, que intentaba centralizar el gobierno del califato Ortodoxo, destituyó a Amr ibn al-As como gobernador de Egipto y lo sustituyó por Abd Allah ibn Sad que no tenía lazos con el ejército conquistador y que podía imponer una mayor presión recaudatoria.

Retornó a las armas[editar]

A finales del año 645 un contingente bizantino bajo el mando del general Manuel desembarco en Alejandría y la tomó con facilidad tras lo que asoló el Delta. Manuel no se atrevió a atacar Fustat.

Amr ibn al-As fue devuelto al cargo de gobernador. Venció a los bizantinos en la Batalla de Nikiou y los obligó a retroceder hasta Alejandría.

En el verano del año 646 d. C. la ciudad fue sitiada y tomada al asalto. La toma de la ciudad estuvo acompañada de masacres y de un incendio que arrasó con gran parte de la ciudad. El general Manuel murió durante el combate.

Segunda retirada del ejército[editar]

El califa Uthman propuso a Am ibn al-As el gobierno compartido de Egipto. Mientras que Amr se encargaría de comandar el ejército en Egipto, Abd Allah ibn Sad sería el encargado de recaudar los impuestos. Amr rechazó el ofrecimiento alegando que «Yo sería como un hombre que se aferra a los cuernos de una vaca mientras otra persona le ordeña».[28]

Tras esta negativa Uthman decidió volver a destituir a Amr ibn al-As del puesto de gobernador de Egipto y reemplazarlo por Abd Allah ibn Sad.

En el año 652 se casó con Umm Kulthum ibn Utba.[29]

El califato de Uthmam estuvo caracterizado por los problemas con las guarniciones árabes que estaban estacionadas en Irak y Egipto ya que a estos soldados no les gustaba recibir órdenes de gobernadores que no habían ayudado a Mahoma ni habían participado en las conquistas durante el califato de Umar.

En Egipto los soldados odiaban al gobernador porque era implacable con la recolección de impuestos. El ejército envió una delegación a Uthman para quejarse del gobernador. Uthman mandó una carta a Abd Allah para que mejorara su conducta pero este lo que hizo fue detener la comitiva y ejecutar a su líder.[28]

Durante una peregrinación a La Meca Amr ibn al-As se enfrentó al califa Utham directamente. Le acusó de haber sometido los intereses del Islam a los de su familia y le dijo que debía ser justo o dimitir. La única respuesta que le dio Uthman es que “Dios es mi defensa” y la promesa de no usar la fuerza contra otros musulmanes.[30]

Cuando las noticias de que Uthman no usaría la fuerza se difundieron las tropas descontentas estallaron en rebelión. En la primavera de 656 Kufa, Basora y Fustat enviaron soldados a Medina exigiendo una reforma de la administración.[30] Mientras esta rebelión tenía lugar Amr ibn al-As decidió marchar de Egipto y se estableció en Palestina en la ciudad de Beerseba.[31]

Primera fitna[editar]

El 17 de junio de 656 el califa Uthman fue asesinado y Ali Ibn Abi Talib fue declarado califa por sus asesinos. La oposición a Alí fue encabezada por Talha Ibn Ubayd-Allah at-Taymí y Az-Zubayr ibn al-Awwam, junto con Aisha bint Abi Bakr, viuda de Mahoma e hija del primer califa Abu Bakr. Alí resultó vencedor sobre ellos en la batalla del Camello ocurrida cerca de Basora el 9 de diciembre de 656. Con la muerte de Talha y Zubayr en la batalla, el gobernador de Siria, Muawiya ibn Abi Sufyan, se alzó en rebeldía reclamando venganza para Uthman.[32]

Amr ibn al-As y Muawiya se reunieron en Jerusalén y formaron una alianza. Amr ibn al-As desempeño un importante papel como consejero de Muawiya ibn Abī Sufyān en la primera fitna.

Amr ibn al-As luchó junto a Muawiya en la batalla de Siffin a finales de julio de 657. Cuando la batalla se encontraba incierta Amr tuvo la idea de clavar hojas del Corán en las lanzas con el objetivo de convencer a los seguidores de Alí de que aceptasen un armisticio y que la fitna se solucionase en un arbitraje.

Los seguidores de Alí aceptaron el arbitraje y esté ocurrió en Adhruh (Transjordania) cerca de Petra. Amr ibn al-As, que representó a Muawiya, consiguió que Muawiya fuera aceptado como califa.

Ali no aceptó la decisión y la fitna continuó, pero sus fuerzas se habían debilitado por la deserción de los jariyies.

En el año 658 d. C. Muawiya encomendó a Amr ibn al-As, dirigir un ejército para arrebatar Egipto a los partidarios de Ali Ibn Abi Talib.Amr consiguió el respaldo de los conquistadores que se habían asentado en Egipto y de sus vástagos. En el verano del 658 d. C. venció a los partidarios de Alí en la batalla de Fustat.[33] Desde entonces ocupó el cargo de gobernador hasta el 6 de enero del año 664 d. C. cuando murió por causas naturales.[33]

Fue enterrado a los pies de las colinas Muqattan, que se alzan al este de Fustat, pero los antiguos musulmanes no se preocupaban por marcar el lugar en el que descansaban sus muertos y el enclavamiento exacto de su tumba es desconocido.[33]

Personalidad de Amr ibn al-As[editar]

La reputación de Amr ibn al-As en las fuentes árabes es muy positiva. En ellas es presentado más que como un gran guerrero, como un individuo sagaz y astuto, casi como un Odiseo musulmán. De su competencia como general y político están fuera de toda duda y además es considerado como un hombre recto y justo que defendía los intereses de los soldados y de sus familias ante los gobiernos de Medina y Damasco.[34]

En las fuentes coptas que tratan sobre la conquista musulmana de Egipto también ofrecen una visión positiva de él y resaltan las relaciones cordiales que mantuvo con el patriarca copto Benjamín.[34]

Juan de Nikiu, cronista cristiano y firme opositor del gobierno musulmán en Egipto al hablar de Amr ibn al-As dice: “Exigía el pago de los impuestos que habían sido acordados, pero no se apoderó de ninguna de las propiedades de las iglesias, y no cometió ningún expolio o saque y las preservó durante todos sus días.[34]

Referencias[editar]

  1. a b Santos Lopes, Margarita. Novo dicionario do Islão. Editorial Leya (2010), pag. 47.
  2. a b Madelung, Wilferd. The Succession to Muhammad: A Study of the Early Caliphate. Editorial Cambridge University Press (1998), pag.185.
  3. VV.AA. This is Mohamed. Editorial Islamic Books, pag. 29.
  4. This is Mohamed, op. cit., pag. 30.
  5. Adil Amina, Hajjah. Muhammad, the Messenger of Islam: His Life & Prophecy. Editorial Isca (2002). Pag. 295.
  6. This is Mohamed, op. cit., pag. 68.
  7. This is Mohamed, op. cit., pag. 69.
  8. a b c d Kennedy, Hugh. Las grandes conquistas árabes. Editorial Crítica, (2007). pag. 77.
  9. VV.AA. Countries and Territories of the World: Volume II - Middle East & The Caucasus. Editorial PediaPress, pag. 302.
  10. Kennedy, op. cit., pag. 84.
  11. Kennedy, op. cit., pag. 85.
  12. Gil, Moshe. A History of Palestine, 634-1099. Editorial Cambridge University Press (1997), pag. 45.
  13. Kennedy, op. cit., pag. 101.
  14. VV.AA. Different Aspects of Islamic Culture: Vol.3: The Spread of Islam Throughout the World. Unesco (2012), pag. 227.
  15. Moshe, op. cit., pag. 51.
  16. Kennedy, op. cit., pag. 172.
  17. Kennedy, op. cit., pag. 174.
  18. Kennedy, op. cit., pag. 175.
  19. Kennedy, op. cit., pag. 176.
  20. Kennedy, op. cit., pag. 177.
  21. a b c Kennedy, op. cit., pag. 178.
  22. Kennedy, op. cit., pag. 181.
  23. Kennedy, op. cit., pag. 185.
  24. Kennedy, op. cit., pag. 186.
  25. Kennedy, op. cit., pag. 180.
  26. Kennedy, op. cit., pag. 245.
  27. Kennedy, op. cit., pag. 246.
  28. a b Weston, Mark. Prophets and Princes: Saudi Arabia from Muhammad to the Present. Editorial John Wiley & Sons (2008). Pag. 60.
  29. Ahmed, Leila. Women and Gender in Islam: Historical Roots of a Modern Debate. Editorial Yale University Press (1993), pag. 76.
  30. a b Weston, op. cit., pag. 62.
  31. Moshe, op. cit., pag. 136.
  32. Moshe, op. cit., pag. 75.
  33. a b c Kennedy, op. cit., pag. 192.
  34. a b c Kennedy, op. cit., pag. 193.

Bibliografía complementaria[editar]

  • Nicolle, David. Yarmuk AD 636: The Muslim conquest of Syria. Editorial Osprey Publishing(1994).-Nicolle, David. Armies of the Muslim Conquest. Editorial Osprey Publishing(1993).
  • C. Tucker, Spencer. Battles That Changed History: An Encyclopedia of World Conflict. Editorial ABC-CLIO (2010).
  • Bury J.B. The Cambridge Medieval History volumes 1-5. Editorial Plantagenet Publishing.
  • Muir, Williams. The Caliphate: Its Rise, Decline And Fall from Original Sources. Editorial Kessinger Publishing (2004).
  • Hitti, Philip K. History of Syria, Including Lebanon and Palestine. Editorial Gorgias Press LLC. (2004).
  • VV.AA. The Life of Muḥammad. Editorial The Other Press (1994).
  • Petry Carl F. The Cambridge History of Egypt, Volumen 1. Editorial Cambridge University Press (1998).

Véase también[editar]

Enlaces externos[editar]