Amaya (ciudad)

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda
Vista de Peña Amaya. En primer término se ve parcialmente los restos del asentamiento, mientras que el castillo se ubicaba a su vez en lo alto del risco que se ve al fondo.
Estela proveniente de Peña Amaya.

Amaya (o Amaia[1] ) es el nombre de la antigua ciudad cántabra asentada en lo alto de Peña Amaya, un macizo de 1377 msnm, situado junto a la localidad del mismo nombre al noroeste de la actual provincia de Burgos (España) en una estratégica situación como vigía y puerta de acceso para cualquiera que quisiera internarse en la cordillera cantábrica.


Etimología[editar]

La raíz del topónimo «Amaya» es indoeuropeo[2] y quiere decir «am(ma)» o «madre». El sufijo io-ia también lo es y se utilizaba para formar nombres de acción o topónimos, lo cual implica que el significado de Amaya o Amaia es «ciudad madre» o, como se denominaría más adelante, «la capital».[1] En euskera vizcaíno Amaya significa «el límite» o «la frontera».[cita requerida]

Historia[editar]

Calzada de Bárcena de Pie de Concha documentada en el llamado Itinerario de Barro. Conectaba la Meseta Central con el Mar Cantábrico entre Segisama Iulia (Sasamón) y Portus Blendium (Suances) y atravesaba Amaya, Vellica, Legio IIII, Octaviolca, Iuliobriga (Julióbriga) y Aracillum (Aradillos).
Cantabria romana durante el periodo de las Guerras Cántabras. El mapa señala las fronteras aproximadas del territorio cántabro en relación con la Cantabria actual, así como las distintas tribus que lo habitaban, los pueblos vecinos, ciudades y accidentes geográficos interpretados a partir de fuentes clásicas.

La cita más antigua de esta ciudad la encontramos en el Itinerario de Barro, hallado en Astorga (León) y fechado hacia finales del siglo I o principios del siglo II d.C.

En la placa numerada como I del citado Itinerario se señala el recorrido de la Vía Legione VII Gemina ad Portum Blendium que, partiendo de Legio VII Gemina (León), tiene su final en Portus Blendium (Suances), con el siguiente desarrollo:[3]


[VIA] L(EGIONE) VII GEMINA AD PORTVM
BLE(N)DIVM
RHAMA VII MIL(L)IAS
AMAIA XVIII
VILLEGIA V
LEGIO I[III] V
O[C]TA[V]IOLCA V
IVLIOBRIGA X
ARACILLVM V
PORTVS BLEN[DIVM]
[C(aius) LEP(idus) M(arci filius)] II. VIR


Durante las Guerras Cántabras, el emperador Augusto tuvo instalado en las proximidades de Amaia un campamento que sirvió de base para la campaña.

La segunda mención nos llega a través de la Chronica de Iohannes Biclarensis, en la que se explica que el rey visigodo Leovigildo atacó Cantabria en el año 574 como parte de un plan para acabar con el reino suevo de Galicia; ocupó Amaia, a la que William Culican califica de capital de los cántabros, invadió sus haciendas y devolvió la provincia a su jurisdicción.

En un relieve del relicario de marfil de San Millán de la Cogolla, fechado a principios del s. XI, se representa a Leovigildo castigando a los habitantes de Amaia, y en él figura la inscripción: Ubi Leovigildus rex Cantabros afficit (En donde el rey Leovigildo castigó a los cántabros).

Mapa de los límites hipotéticos del Ducado de Cantabria con la localización de Amaya.

En el año 680, durante el reinado de Ervigio se constituye el Ducado de Cantabria, siendo Amaya su capital. Con la conquista musulmana de la península ibérica, Amaia vuelve a reaparecer en la historia. Fue refugio de muchas familias huidas del sur de la península por la amenaza musulmana.

Sin embargo, por falta de víveres Amaia fue conquistada en el año 712 por las tropas de Táriq ibn Ziyad, pero los árabes no se establecen en la ciudad, ya que nuevamente Táriq, junto con su caudillo Musa ibn Nusair, ataca y saquea Amaia en el año 714, antes de internarse en Asturias y penetrar allí hasta la costa, lo que motiva el abandono por parte de nobles visigodos, entre ellos el Dux Pedro, hacia Cangas de Onís.

Durante el reinado de Alfonso I, rey de la monarquía asturiana e hijo de Pedro, Duque de Cantabria, aquél tomó la ciudad y la reconstruyó, llegando a existir en la ciudad un obispado ya en el año 780, pero el hecho de hallarse en tierra de nadie y ser objeto de frecuentes incursiones por parte del enemigo hizo que se despoblase nuevamente, hasta que Ordoño I, en 860, consciente de su valor estratégico, encargó al primer Conde de Castilla, Rodrigo, su reconstrucción y subsiguiente ocupación, tomando a partir de entonces el nombre de Amaya Patricia.

Bajo el reinado de Ramiro II, se lleva a cabo la definitiva repoblación, aunque el sucesivo traslado de las fronteras cristianas cada vez más hacia el sur motivó que las gentes que la habitaban fueran abandonándola para asentarse de forma definitiva en los valles inmediatos, desapareciendo así el rastro de la ciudad en las fuentes históricas.

Todavía en el año 989, las huestes de Hisham II ponen cerco y arrasan de nuevo la población en lo que sería la última batalla librada bajo sus murallas. Una tradición oral sin base histórica dice que era tal su fama y prestigio como frontera y vigía que bajo el mandato del conde Diego Porcelos, en el año 922 -algo imposible, pues había muerto años antes- se hizo desviar el Camino de Santiago que atravesaba Álava para hacerlo discurrir por Briviesca y Amaya en dirección a Carrión de los Condes y Astorga. Esta tradición tiene una parte de verdad, ya que fue camino de peregrinación, y Sancho Garcés III de Pamplona trazó en 1034 el camino por Briviesca, Amaya y Astorga por El Bierzo.[4]

Restos actuales[editar]

Plano arqueológico de Peña Amaya.

Aún se conservan restos arqueológicos sobre la Peña Amaya. Podemos observar la trinchera de acceso al castro, posiblemente de época prerromana, así como una de las murallas defensivas. De esta época se han realizado varias catas arqueológicas.

Ya de época posterior, las ruinas del pueblo medieval, que tal vez reaprovechó estructuras más antiguas, las murallas que defendieron el castillo y, en la cima, apenas vestigios de la imponente fortaleza que señoreó Amaya.

Véase también[editar]

Notas y referencias[editar]

  1. a b Lastra Barrio, 2008, pp. 13-14.
  2. Lastra Barrio, 2008, p. 13.
  3. Epígrafe extraído de Iglesias Gil, JM., Muñiz Castro, JA. Las Comunicaciones en la Cantabria Romana, p. 82
  4. Abásolo, Álvarez, José A. Comunicaciones de la época romana en la provincia de Burgos. Burgos: Diputación Provincial, 1975, p. 196 y 235

Bibliografía[editar]

  • González Echegaray, Joaquín (1993). Los Cántabros. Santander: Ediciones Librería Estudio. ISBN 8487934234. 
  • Lastra Barrio, José (2008). Amaya y Peones. Burgos: Publicaciones de la Excma. Diputación Provincial de Burgos y Caja Círculo. ISBN 978-84-95874-55-9. 

Enlaces externos[editar]




Coordenadas: 42°39′N 4°10′O / 42.650, -4.167