Amando de Ossorio

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Amando de Ossorio
Nombre de nacimiento Amando de Ossorio Rodríguez
Nacimiento La Coruña
6 de abril de 1918
Fallecimiento Madrid
13 de enero de 2001
Apodo(s) Albert Mann, Gregory Greens, Amando Ossori
Ocupación Director, guionista
Ficha en IMDb

Amando de Ossorio (La Coruña, Galicia, 6 de abril de 1918Madrid, 13 de enero de 2001) fue un director de cine español de Fantaterror.


Biografía[editar]

Amando de Ossorio Rodríguez nace en el seno de una familia de clase media-alta. Su padre, llamado también Amando de Ossorio era Delegado de Hacienda y un activo personaje de la escena cultural coruñesa. En 1920 su madre María, da a luz a la que será su única hermana, Isabel. Amando fue un niño enfermizo afectado de frecuentes problemas respiratorios por los que la familia se vio obligada a veranear en el campo, para ser más exactos en Ordes, un ayuntamiento próximo a Santiago de Compostela.

Sus primeros años estuvieron marcados por la proximidad al domicilio paterno del Cine París, una sala regentada por Villar de Franco, empresario que se resistía a la implantación del cine sonoro. Así, Amando pudo ver, bien entrados los años treinta, clásicos del cine mudo El hijo del Caid o las producciones de la Metro con Greta Garbo. En el Cine Savoy, que hubo de cambiarse de nombre por imposiciones franquistas y pasó a llamarse Yavoy (para aprovechar los luminosos), pudo ver sus primeras películas sonoras: musicales de la Metro como El desfile del amor de Ernst Lubitsch o, lo que es más importante para su carrera futura, los clásicos de terror de la Universal como Drácula de Tod Browning o Frankenstein de James Whale, que dejaron una profunda impresión en el joven. La guerra civil pasa por su vida con cierto sigilo, puesto que le declaran inútil por problemas intestinales y no ha de marchar al frente. Pierde contacto durante estos años con su amigo y posteriormente actor Fernando Rey, que vivía en su misma calle, y en 1937 muere Doña María Rodríguez Lemos, su madre. Mientras, la vida de Amando sigue los cauces marcados por su progenitor: tras el bachillerato estudia un año de comercio y un año de inglés; el padre observa la devoción de su hijo por el cinematógrafo, no viendo con muy buenos ojos esas tendencias modernas en sus aficiones artísticas. Con apoyo del periodista Enrique Mariñas, se dedica por aquel entonces a adaptar obras clásicas de la literatura, para Radio Nacional. En 1942 decide marcharse a Madrid para realizar estudios de periodismo y trabajar en la capital al igual que hacía en A Coruña.

Esta primera estancia en Madrid marcará su vida y le dará un rumbo nuevo. Sus inquietudes cinematográficas se materializan con la realización de dos cortometrajes: El misterio de la endemoniada (1942) y El último carnaval (1942). Con estos trabajos toma contacto con el productor Pedro de Juan que diez años más adelante le encargará algunos guiones. La aventura en la capital de España termina tras presentarse a unas oposiciones del Banco Español de Crédito. Es admitido, y de inmediato debe trasladarse a A Coruña donde se inaugura una nueva sucursal.

De vuelta a su ciudad natal, Ossorio se convierte en un referente cultural. Abre cerca da la Calle Estrecha de San Andrés un estudio de fotografía donde pasa todas las tardes después de su trabajo en el banco. Allí organiza tertulias a las que asisten -entre otros- el escritor Mariano Tudela, los pintores Laxeiro y Urbano Lugrís, el pianista Rafael Vázquez Sebastiá, o personajes de relevancia en el mundo cultural de la ciudad como Julio Ponte, María Victoria Fernández de España, Mariano García Patiño o Álvaro Cebreiro. Colabora en La Voz de Galicia y sigue con su labor en Radio Nacional, realizando ahora un programa semanal llamado La Provincia en el que pintores, arquitectos, escritores o políticos son sus principales invitados. En 1949 deja la ciudad para instalarse definitivamente en Madrid.

En la capital, vuelve a ponerse en contacto con el mundo cinematográfico, y su primer objetivo es integrarse en su vida cultural. Utiliza curiosas tácticas de promoción personal, como la empleada en el Café Gijón, centro de tertulias intelectuales de posguerra, donde pagando una pequeña cantidad al camarero, éste vociferaba su nombre por todo el local «Señor Amando de Ossorio, al teléfono», lo que le convirtie en un personaje famoso durante algunos años, aunque solo sea de oídas. Sus inquietudes plásticas toman cuerpo en las clases recibidas por el pintor Eduardo Chicharro hijo. En el estudio de este artista llegará -además de pintar- incluso a vivir. El teatro es otra de sus grandes pasiones, asiste por aquellos años a estrenos tan sonados como el de Historia de una escalera de Buero Vallejo. Sigue colaborando en Radio Nacional de España en Madrid donde realiza guiones y pequeñas intervenciones, hasta que es contratado y entra en su cuadro de personal el 1 de enero de 1951. Otra fuente importante de ingresos para su economía será la publicidad; entre 1956 y 1960, trabaja como realizador de la recién creada Movierecord, donde se producen reportajes para proyectar en salas de cine, por los que Ossorio además de una cantidad fija, cobra cinco pesetas por metro de película aceptada por el cliente.

A principios de los años cincuenta retoma los contactos que desde sus primeros cortometrajes había tenido con el productor Pedro de Juan. Ahora, éste le encarga un guion para la nueva película de Antonio Román, que finalmente se titulará Último día (1952). Amando de Ossorio reniega de la mayoría de guiones en los que interviene en este periodo porque sus ideas son desvirtuadas, transformadas por los directores, que finalmente y en muchos casos, ni lo acreditan: Bajo el cielo de España (1952), Cabaret (1952), La ciudad de los sueños (1954) o El ejército blanco (1959), son algunos de los títulos donde colabora. Estas experiencias como guionista y sus deseos por dirigir, le hacen tomar la decisión de ponerse de nuevo tras la cámara. En 1950, antes de entrar en la Escuela Oficial de Cine, es director del mediometraje Noche de embrujo. No terminará sus estudios en dicho centro ya que su actividad profesional se lo impide.

Bandera Negra (1956) es su primer largometraje, y marcará un punto de inflexión en su vida profesional. Los problemas con la censura de la época, que impiden el estreno del film, hunden a Ossorio en unos años de ostracismo cinematográfico, a pesar de esto su actividad no se detiene. Sigue en contacto con la vida bohemia del Madrid de los años cincuenta, participa en diversas tertulias entre las que se encuentran las del Café Gijón encabezada por Buero Vallejo, el Club América, o las del Café Estoril a donde asistían las gentes del cine, ya que el local pertenecía al hermano de Cesáreo González, amo de Suevia Films.

En 1962 contrae matrimonio con María Luisa Pelegrín, que había conocido en Radio Nacional. María Luisa trabaja en la emisión para América del canal y pasará la mayor parte de su vida laboral como encargada del archivo musical de la emisora. Ossorio vuelve a probar suerte en el mundo del cine, y como resultado de intentar conseguir financiación para su proyecto personal más inmediato, acabará realizando un western de coproducción, La tumba del pistolero (1964). Lleva a cabo mientras tanto varios filmes de encargo, hasta que logra por fin realizar el film que durante tantos años había permanecido en un cajón: Malenka, la sobrina del vampiro (1968). En julio de 1971, Ossorio pasa de Radio Nacional al NO-DO. Este traslado le permite mayor libertad de horarios para poder rodar sus películas: es precisamente en esta época cuando realizará la mayor parte de sus obras, y las de principal interés. Son estos, años de gran actividad, entre 1971 y 1976 elabora ocho filmes, entre los que se encuentran las cuatro entregas templarias: La noche del terror ciego, El ataque de los muertos sin ojos, El buque maldito y La noche de las gaviotas, y otras tres películas de terror: Las garras de Lorelei, La noche de los brujos y La endemoniada. Es el auge del terror en España, en el que Ossorio no tendrá dificultades para realizar sus proyectos. Sus ingresos paralelos le permiten subsistir dentro de la industria del cine español de la época. Esta situación personal ofrece la clave de la súbita parada en su producción a partir de 1976, cuando los productos de terror son sustituidos por los de destape y las comedias herederas del Landismo. El director de Las garras de Lorelei, encuadrado en el género fantaterrorífico de por vida, no hará ningún esfuerzo por entrar en la nueva dinámica del cine español predemocrático. Una sola película, Pasión prohibida (1980) protagonizada por el mito erótico de la época Susana Estrada, consta como único coqueteo de Ossorio con las corrientes del Cine «S», radicando el único interés del director para realizar este producto en el hecho de que los exteriores estaban localizados en un pueblo del noroeste peninsular llamado Camariñas, ubicado en Galicia, su tierra natal.

Aquí terminaría la filmografía de Ossorio si no fuera por una llamada del productor José Frade, que se encontraba preparando con Estados Unidos una coproducción de terror y necesitaba un argumento. Ossorio se lo proporcionó. El director de Malenka se encontraba retirado ya de TVE, donde había sido trasladado en diciembre de 1980 tras la desaparición del NO-DO. Finalmente, Frade consiguió montar su producción a partir del guion de Serpiente de Mar (1984) escrito por el propio Ossorio, el cual asume también la dirección con 67 años a la espalda, seducido en parte seguramente -y de nuevo- por volver a la tierra que le vio nacer, donde realizará la que va a ser su última obra. En propias palabras de Ossorio, «¡La Serpiente de Mar ... me mató!»[cita requerida] La largas sesiones de rodaje y lo complicado en la ejecución de algunos planos acabaron con su salud. Poco antes de terminar su labor como director, sufrió un ataque al corazón, y poco tiempo después y debido a las condiciones de humedad que se padecieron durante la producción, comenzó a sufrir una artritis.

En los últimos años de su vida, Amando de Ossorio trabaja todavía en guiones que ya no rodará. Muere en enero de 2001.

Motivos[editar]

Algunos analistas han resaltado que sus películas encierran una crítica velada a la dictadura franquista imperante en la época en España en forma de metáfora.[1]

Filmografía[editar]

  1. Serpiente de mar, 1984
  2. Pasión prohibida, 1980
  3. Las alimañas, 1976
  4. La endemoniada, 1975
  5. La noche de las gaviotas (Night of the Seagulls), 1975
  6. El buque maldito (The Ghost Galleon), 1974
  7. Las garras de Lorelei, 1974
  8. El ataque de los muertos sin ojos (Return of the Blind Dead), 1973
  9. Boda en Lagartera, 1973
  10. Centro nacional de promoción profesional, 1973
  11. La Noche de los Brujos, 1973
  12. La noche del terror ciego (Tombs of the Blind Dead), 1971
  13. Malenka, 1969
  14. Escuela de enfermeras, 1968
  15. Arquitectura hacia el futuro, 1967
  16. La niña del patio, 1967
  17. Pasto de fieras, 1967
  18. I tre del Colorado (Rebeldes en Canadá), 1966
  19. La tumba del pistolero, 1964
  20. La bandera negra, 1956

Referencias[editar]

Bibliografía[editar]

Enlaces externos[editar]