Altaïr

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Altaïr Ibn-La'Ahad
Personaje de Assassin's Creed
Primera aparición Assassin's Creed
Última aparición Assassin's Creed: Revelations
Creador(es) Ubisoft
Interpretado por Modelado en Francisco Randez
Voz original Philip Shahbaz en Assassin's Creed
Cas Anvar en Assassin's Creed: Revelations
Doblador en España Claudio Serrano
Información
Nombre original الطائر ابن لا أحد
Alias «Aguila volando» e «hijo de nadie»
Nacimiento 11 de enero de 1165
Masyaf, Bandera de Siria Siria
Fallecimiento 12 de agosto de 1257 (92 años)
Masyaf, Bandera de Siria Siria
Ocupación Asesino
Título Mentor de los Asesinos levantinos
Equipamiento Espada, hoja oculta, hoja corta, cuchillos para lanzar, puños
Aliados Orden de los Asesinos
Enemigos Orden de los caballeros templarios
Padres Umar Ibn-La'Ahad. Nombre de la madre desconocido
Hijos Darim y Sef
Residencia Masyaf, Bandera de Siria Siria
Nacionalidad Bandera de Siria Sirio
Estatus actual Fallecido
Perfil en IMDb
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Altaïr Ibn-La'Ahad (النسر في الطيران، لا أحد نجل, del árabe, «aguila volando» e «hijo de nadie», respectivamente) (1165 - 1257), fue un asesino de los tiempos templarios, actualmente Ubisoft,lo ocupo como protagonista de los videojuegos Assassin's Creed, Assassin's Creed: Altaïr's Chronicles y Assassin's Creed Bloodlines y uno de los personajes protagonistas de Assassin's Creed: Revelations. Altaïr significa águila en vuelo en árabe clásico, que hace referencia a las increíbles acrobacias que practica a lo largo del juego.

Se llegó a convertir en el más importante Asesino, que revolucionó la hermandad con nuevas técnicas y armas. Fue también el Mentor que ordenó trabajar en las sombras, creando células por todo el mundo.

Los Asesinos[editar]

Los Asesinos o Nizaries, fueron una rama de la secta religiosa cristiana-chiíta-ismaelita de los musulmanes en Oriente Medio entre los siglos X y XIII, conocidos por sus enemigos como los hashshashín (raíz de la palabra "asesino"). Era una secta islámica aunque acogían a cualquier persona de cualquier otra religión con tal de que estuviera dispuesto a dar su vida por los Hashshashins. En este caso, el personaje principal del juego, Altaïr, era hijo de un padre islámico y una madre cristiana.

Según el juego, la fortaleza principal de los hashshashín se emplazaba en el pueblo de Masyaf, Siria. Como asesino uno debe seguir una serie de reglas adoptadas por su clan, que conforman el Credo de los Asesinos (Assassin's Creed). La meta principal del clan consiste en asesinar a tiranos y líderes corruptos (u "objetivos estratégicamente seleccionados"), creyendo que con ese sacrificio se lograba la paz y un beneficio a la humanidad, un mal menor por el bien común.

El Mentor de Altaïr y Jefe de los asesinos es Al Mualim (del árabe clásico: Maestro). En la realidad, Al Mualim si fue jefe de los hashshashín, solo que la compañía de videojuegos UBISOFT, hizo cambiar su nombre verdadero por un nombre ficticio para no nombrar a personajes importantes y evitando de este modo discusiones religiosas. Según UBISOFT, 'Al Mualim' es el nombre ficticio que le dieron a Hasan-i Sabbah, también conocido como "El Viejo de la Montaña". Aunque según algunas fuentes, el período de mandato como jefe de los Hashashins de Hasan-i Sabbah fue entre 1097-1124, por lo que UBISOFT habría elegido mal al jefe de los Hashashins para el videojuego ya que Altaïr y Al Mualim están en el año 1191. En todo caso si tuviéramos que corregir, el jefe de los Hashashins del año 1191 en la vida real sería Mohammed II (1166-1210). Aunque estas discrepancias de fechas, lugares y personajes son explicadas durante el juego por el Dr. Vidik, cuando habla con Desmond sobre la diferencia entre la "historia que nos cuentan" y la que se ve en el Animus. Los asesinos tenían una costumbre de cortarse el dedo anular para usar la hoja oculta.

Biografía[editar]

En 1189 Ivo con 24 años aparece en la aldea de los asesinos, que está siendo atacada por los templarios. Altaïr toma la iniciativa para salvar a su maestro Al Mualim. Lo logra, no sin antes concederle al traidor la oportunidad de redimirse, pero este la rechaza. Este acontecimiento le proporciona la fama a Altair.

En el año 1190, la Tercera Cruzada está golpeando Tierra Santa. Los cruzados se enfrentan con los sarracenos por el control de la Ciudad Santa. El juego acontece antes de los acontecimientos del Credo de los Asesinos original, Altaïr se encarga de Al Mualim para encontrar y recuperar un objeto sagrado: el Caliz. Se dice que tiene el poder de unir bajo una sola bandera a todas las facciones de cualquier lado que posee - o bien a los cruzados y los sarracenos - y poner fin a la Tercera Cruzada en la victoria de uno u otro lado. Sin embargo, el cáliz es demasiado poderoso para ser un objeto en manos de los hombres solos, sino que debe ser encontrado y destruido rápidamente. Después de enterarse de que el Cáliz se mantiene en Jerusalén, Altaïr se las arregla para llegar antes que el principal antagonista (el líder del Temple, Basilisk). Altaïr planea atacar a Alep (la fortaleza de asesino), matar a Harash, y huir con el Adha.

Asalto al Templo de Salomón y relegación a novicio[editar]

En el Templo de Salomón, Jerusalén, donde Altaïr, junto con otros Asesinos llamados Malik y su hermano Kadar, se les encomienda traer un misterioso artefacto de las ruinas del templo que también es buscado por los caballeros templarios. Dentro de él, descubren que el Gran Maestro de los Caballeros Templarios, Roberto de Sablé, también se encuentra allí. Altaïr cegado por el egocentrismo y el orgullo, viola el credo e intenta asesinar a Roberto de Sablé. Pero falla en el intento y es separado de sus compañeros, dejando a Malik y Kaddar en manos de Roberto y sus hombres.

Más tarde cuando regresa a Masyaf le explica a su maestro, Al Mualim, que la misión ha fracasado, que Kaddar y Malik murieron, y que el tesoro templario está en manos de Roberto de Sablé. Mientras Altaïr y Al Mualim mantienen una agitada conversación aparece Malik, acusando a Altaïr de haber deshonrado la Orden de los asesinos y lo culpa de la muerte de su hermano. Además de un brazo menos, Malik trae consigo el tesoro templario y una horda de templarios furiosos que atacan el Pueblo de Masyaf.

Al Mualim pospone el castigo por las faltas de Altaïr y le encomienda responder el ataque templario, que avanzaba sobre Masyaf. Mientras Al Mualim discute con Roberto, Altaïr aprovecha para activar una trampa y echar a los templarios de la zona. Una vez pasado el peligro, Al Mualim prosigue con el castigo a Altaïr por haber roto las tres reglas: no matar inocentes, ocultarse de la vista y no comprometer la hermandad. El castigo es la muerte. Al Mualim le clava un cuchillo en el costado a Altaïr, quien cae al instante.

Cuando Altaïr despierta, se sorprende por seguir vivo. Al Mualim le dice que su asesinato fue una ilusión provocada debido a que un asesino con sus habilidades, muerto sería un total desperdicio y en vez de eso sólo lo degrada al nivel de novicio por sus faltas. Pero Al Mualim le da a Altaïr la oportunidad de redimir su error y conseguir nuevamente su rango y artefactos; consistía en la misión de acabar con la vida de nueve hombres.

  • Tamir, un traficante de armas y comerciante del mercado negro, ubicado en el barrio pobre de Damasco.
  • Garnier de Naplouse, doctor y Gran Maestro de los Caballeros Hospitalarios, ubicado en el barrio pobre de Acre.
  • Talal, un traficante de esclavos, ubicado en el barrio rico de Jerusalén.
  • Abu'l Nuqoud, un rico mercader, ubicado en el barrio rico de Damasco.
  • William de Montferrat, el regente de la ciudad de Acre, ubicado en el barrio rico de ésta.
  • Majd Addin, un tirano, ubicado en el barrio pobre de Jerusalén.
  • Jubair al Hakim, el Jefe Erudito de Saladino, ubicado en el barrio medio de Damasco.
  • Sibrand, Gran Maestro de los Caballeros Teutones, ubicado en el barrio medio de Acre.

Cada vez que Altaïr mataba a un objetivo, su cabeza se llenaba de dudas respecto si lo que hacía era correcto. Los objetivos siempre le decían que las cosas que ellos hacían eran para bien. Las dudas se las hacía saber a Al Mualim, quien siempre tenía una respuesta para darle. Pero las sospechas se despiertan en Altaïr al ir relacionando los motivos por los cuales sus asesinatos le fueron encomendados, descubriendo así una red comercial de esclavos.

El último objetivo se trata de Roberto de Sablé. Altaïr va al distrito medio de la ciudad de Jerusalén a matarlo, ya que se supuestamente éste iba a asistir al funeral a uno de los objetivos anteriores de Altaïr, Majd Addin. Cuando Altaïr llega al funeral, enfrenta a Roberto de Sablé y ya al momento de matarlo le quita el casco y se da cuenta que no era Roberto, sino una mujer. La mujer le explica a Altaïr que solamente era un señuelo, para darle tiempo a Roberto de proponerle al Rey Ricardo de unirse con Saladino para destruir a los Asesinos, ya que los objetivos de Altaïr eran tanto cruzados como sarracenos. Altaïr decide dejar viva a la mujer y va en busca de Roberto.

Antes de morir, le explica que los nueves que ha asesinado, aparte de ser templarios, también conocían la existencia del artefacto: "el Fruto del Edén". Al Mualim también pertenecía al grupo y los traicionó a todos. Ahora solo Al Mualim conoce la existencia del artefacto, además de Malik y Altair mismo.

Altaïr regresa a Masyaf en busca de respuesta, pero lo que se encuentra es a una población hechizada por el poder del Fruto. Incluso otros asesinos atacan a Altaïr, quien es salvado por Malik y sus hombres.

Con el camino libre, se dirige a ver a Al Mualim, quien está usando el poder del Fruto. Al Mualim decide enfrentarlo, ya que no puede hechizarlo como a los demás. Los dos se enfrentan, saliendo ganador Altaïr. Al Mualim no lo puede creer, ya que el maestro nunca puede perder contra el aprendiz. Visto lo peligroso que es el Fruto, Altaïr decide destruirlo, pero antes de intentarlo, aparece un mapa del fruto donde se localizan todos los artefactos similares en el mundo "esferico". Malik y sus hombres llegan y ven también el mapa.

Durante el único descanso de las sesiones del Animus, Desmond experimenta por el Efecto Sangrado, el fenómeno de revivir una memoria de un antepasado sin estar en el Animus. En la memoria que revive, Altaïr persigue a Maria de acre hasta la ciudadela de Acre, ella tiene ropas templarias, y la sigue hasta lo más alto del Atalaya. Tras un conveniente "salto de memoria automático", se ve como Altaïr salta del Atalaya pero la memoria no lo sigue, sino que se queda con Maria, más bien, se queda con el 'contenido' de este.

Por ediciones posteriores del juego, sabemos que la mujer era la 'Acompañante' de Altaïr, y que durante la memoria se gestó el segundo hijo de Altaïr: Sef.

Confrontación con Abbas[editar]

En 1191 luego de derrotar a su maestro Al Mualim, Altaïr decide quemarlo en la pira para asegurarse que no sea otro fantasma que pueda estar creando el Fruto del Edén, pero muchos de sus hermano Asesinos están en desacuerdo pues en su credo no se permite procesos de esa naturaleza, sobre todo Abbas Sofian le contradice en todo momento. Una vez que Altaïr quema el cuerpo de su maestro, Abbas aprovecha el momento para apoderarse del fruto a lo que Altaïr le dice que ningún humano es digno de manejar ese artefacto, entonces el fruto emite un estallido que invalida a todos los habitantes de la aldea, excepto a Altaïr, aprovechando sus habilidades logra alcanzar el fruto calmando todo lo que Abbas había provocado, sin embargo Altaïr tiene más dudas exclamando al fruto: "¿Acaso tienes algo que enseñarnos, o nos llevarás a todos a la ruina?"

En 1227 Altaïr y su esposa María regresan a Masyaf enterados de la muerte de sus hijo menor Sef, deciden hablar con Abbas quien se ha vuelto con el control de la orden, al preguntarle sobre porqué ejecutaron a su hijo, Abbas le responde que quiere el fruto primero y luego se lo va a contar todo, a lo que Altaïr se da cuenta de que esa fue la razón por la muerte de su hijo, sin embargo acepta darle el fruto, en eso un guardia que se acerca para tomar el fruto le confiesa que antes de matar a su hijo le dijeron que el mismo Altaïr había mandado su ejecución, por lo que una ira se apodera de Altaïr y utiliza el fruto para que ese guardia se automutile con su propia espada, pero interviene María para hacerlo entrar en razón y evitar que cometa una locura, ahí el guardia aprovecha en matarla por la espalda y Altaïr reacciona atravesándole el cuello con su hoja oculta, María muere y Altaïr es perseguido por el castillo acusado de loco y poseído por el fruto. Ya en la aldea se encuentra con su hijo mayor Darim con el que escapa de Masyaf en un exilio autoimpuesto, lamentándose la muerte de su querida María.

Últimos años y muerte[editar]

Altaïr regresó a Masyaf con 82 años, reclutando a unos asesinos a su causa para volver a tomar el control de la orden. Una vez en el castillo, la mayoría de los asesinos se sienten orgullosos de su regreso, mientras que otros se enfrentaron a él pero no logran vencerlo. Al presentarse ante Abbas, Altaïr lo acusa de todo lo malo que ha ocurrido con la orden, entonces Abbas le reclama el haberse quedado con el fruto para sí mismo, a lo que Altaïr replica que es verdad lo que dice y que ha aprendido mucho del fruto sobre el pasado y el futuro y que se lo va a demostrar; carga su cañón oculto y le dispara matando a Abbas no sin antes explicarle que su padre fue un hombre digno y no un cobarde, que Abbas no se sienta mal porque su padre se suicidó, sino que lo hizo por honor.

En 1257, con 92 años, ya es líder de toda la orden y se había hecho amigo de Niccoló y Maffeo Polo, padre y tío de Marco Polo respectivamente, a quienes entrega el códice como regalo. Ese año el castillo de Masyaf fue asediado por los mongoles, aunque Altaïr ayudó a los Polo a salir de la aldea con el fruto del Edén. Antes de irse, les entregó las cinco llaves de Masyaf, pero cuando le preguntaron a quién iba dirigido el mensaje de las llaves, Altaïr respondió: «No lo sé». Posteriormente se despidió de su hijo Darim, que se dirigirá a Alejandría. Éste le pregunta por qué haría una biblioteca si no iba a guardar sus libros, a lo que Altaïr le contestó que era para guardar un secreto, pero no le dijo cuál. Ambos se abrazan por última vez y Altaïr se encierra en la biblioteca dentro de la fortaleza abandonada. Una vez adentro, Altaïr esconde su fruto del Edén hasta que sea el momento justo de utilizarlo de nuevo. Luego se sienta a descansar grabando la última llave con su recuerdo respectivo y muere.

Apariciones[editar]

Assassin's Creed[editar]

Assassin's Creed II[editar]

Assassin's Creed: Revelations[editar]

Altaïr regresó como personaje jugable en Assassin's Creed: Revelations, en el que rememoramos los acontecimientos transcurridos tras la muerte de Al-Mualim.[1]

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. IGN (ed.): «E3 2011: Altair's Return in Assassin's Creed Revelations» (en inglés) (2011). Consultado el 21 de noviembre de 2013.