Alouatta palliata

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Mono Aullador Negro
Allouataadulto 500px.jpg
Macho en Costa Rica
Estado de conservación
Preocupación menor (LC)
Preocupación menor (UICN)
Clasificación científica
Reino: Animalia
Filo: Chordata
Clase: Mammalia
Orden: Primates
Suborden: Haplorrhini
Infraorden: Simiiformes
Parvorden: Platyrrhini
Familia: Atelidae
Género: Alouatta
Especie: A. palliata
Nombre binomial
Alouatta palliata
(Gray, 1849)
Distribución
Alouatta palliata Range Map cropped.svg

El mono aullador negro (Alouatta palliata) es una especie de primate platirrino que habita en América Central y del Sur.[1]

Contenido

[editar] Nombres comunes

Dependiendo de la región donde habita se le conoce como mono congo, mono aullador araguato, mono zambo, aullador negro, mono negro, mono cotudo, a lo largo de la costa Caribe colombiana; mono negro en el área de la costa pacífica colombiana (algunas veces aplica también a Ateles belzebuth); mono chongo y chongón, en la región sur de la costa pacífica colombiana, adyacente a Ecuador; güeviblanco (Chocó).[2] Algunos nombres indígenas colombianos: kotudú (Noahamá); cuara (Chokó); uu (Cuna);[2] y ecuatorianos: Aullaj munu (quichua).[3] En francés hurleur manteau; en alemán Mantelbrüllaffe; y en inglés black howler, black howling monkey, mantled howler ó Golden-mantled Howling Monkey.[2]

[editar] Historia Natural

El aullador negro es una especie de mono del Nuevo Mundo, de la parte Central y Suramericana. Es una de las especies de monos que con más frecuencia se ve y se oye en los bosques de Centro América [6] incluyendo los parque nacionales Manuel Antonio, Corcovado, Monteverde and Soberania [7][8].

El aullador negro habita en una amplia variedad de ambientes, entre ellos bosques secundarios, bosques semi-caducifolios [9][10], bosques húmedos, bosques secos, bosques de montaña, manglares y bosques nubosos. Son animales de costumbres diurnas, son sedentarios y poseen poca actividad social. Aunque pueden vivir en grupos de 40 individuos, generalmente se encuentra en grupos pequeños. Tanto machos como hembras dejan los grupos donde nacieron cuando alcanzan la madurez sexual, por lo tanto en la mayoría de grupos adultos, los individuos no están relacionados. El macho dominante o alfa, tiene prioridad en el acceso al alimento, sitios de descanso y hembras receptivas.

Son animales territoriales, los machos presentan un hueso hioideo alargado, que es un hueso hueco cerca de las cuerdas vocales [11], que amplifica los llamados que este realiza, lo que le permite aullar, principalmente al amanecer y al atardecer, para informar a otros monos de su presencia. Con esto evitan gastar demasiada energía [11] y las confrontaciones entre grupos, ya que los aullidos se pueden escuchar a unos 8 km de distancia. Las hembras tienen a su primera cría en torno a los dos años de edad. El período de gestación dura 6 meses y el intervalo entre cada nacimiento es de casi 2 años.

Su dieta se compone de flores y frutos. Comen (Castilla elastica )Flor de hule, hojas de ()Cecropia ambaibo, flores de (Samanea saman) Tamarindo, flores y frutos de (Albizia) Gallinazo y de otras especies. Durante un estudio en un bosque seco de Costa Rica se determinó que las flores y hojas ocupan un 63,3% de su dieta y los frutos un 36,7%. Es importante para la ecología del bosque lluvioso, ya que juega un papel de dispersor de semillas y germinador. Aún cuando es sensible a la deforestación, es capaz de adaptarse mejor que otras especies, debido a su habilidad de aliminetarse de gran cantidad de hojas y vivir en espacios limitados. Sus enemigos naturales son el Jaguar (Panthera onca), el Puma (Puma concolor), el Ocelote (Leopardus pardalis) y el Águila harpía (Harpia harpyja).

[editar] Taxonomía y filogenía

El Alouatta palliata pertenece a la famila Atelidae de monos del Nuevo Mundo, la familia que contiene los monos aulladores, monos araña, monos lanosos y muriquis. Es un miembro de la subfamila Alouattinae y género Alouatta, la subfamila y género que contienen todos los monos aulladores. [1] [3]

Reino: Animalia Filo: Chordata.

Clase: Mammalia.

Orden: Primates.

Familia: Atelidae.

Género: Alouatta.

Especie: Alouatta palliata.

Tradicionalmente se reconocen tres subespecies [3] El Alouatta palliata aequatorialis, es la subespecie que se ubica en Ecuador, Colombia, Costa Rica, Ecuador, Panamá y Perú; el Alouatta palliata palliata, se encuentra en Costa Rica, Guatemala, Honduras y Nicaragua; el Alouatta palliata mexicana, se ubica en México y Guatemala. Dos subespecies adicionales del Aullador negro son reconocidas en ocasiones, pero éstos se reconocen más generalmente como subespecies del Allouatta coibensis (Aullador de la Isla Coiba). Sin embargo, las pruebas de ADN mitochondrial evidencian que su estado esta aun inconcluso [3] otros autores también reoconocen al Alouatta palliata trabeata (El Aullador Azuero) asi como el Alouatta palliata coibensis, en Panamá. La población colombiana puede ser referida a Alouatta palliata aequatorialis (Festa, 1903). El nombre Alouatta palliata es adoptado en virtud de que A. villosa dejó de ser sinónimo para esta especie, al igual que lo era A. pigra, ahora considerada como especie separada.[2]

[editar] Anatomía y fisiología

El aullador negro tiene una apariencia similar a otros monos aulladores del género Alouatta excepto por la coloración que, como su nombre lo indica, es principalmente negra excepto por las franjas doradas opacas o blanco amarillentas a cada lado del cuerpo [12], no obstante también hay individuos de color café o pardo oscuro. La cabeza es grande. La cara es desnuda y negra con barba. La cola es larga y prensil con una almohadilla desnuda en la parte inferior, cerca de la punta. Los machos adultos son más grandes que las hembras, con una barba más larga y prominente. Cuando los machos alcanzan la madurez, el escroto se pone blanco [12]. La longitud cabeza-cuerpo varía entre 481 y 675 mm, con un valor medio para los machos de 561 mm y para las hembras de 520 mm; la longitud de la cola varía entre 545 y 655mm con un valor medio para los machos de 583 mm y para las hembras de 609 mm [4]. Este conjunto de factores lo convierten en la especie de primate más grande en América Central. Los machos son más grandes y robustos; y alcanzan pesos entre 4.5 y 9.8 kg, por su parte las hembras alcanzan entre 3.1 y 7.6 kg. Otros autores como Hernández-C y Defler, (1985, 1989) [13][14] reportan que el peso corporal machos oscila entre 6000-8000 (g) (N=5) (6600 ± 367.4) mientras que el promedio para ambos sexos es de 6600.0 (g). El cerebro del aullador negro adulto es de aproximadamente 55.1 g (1.94 oz) que es más pequeño que el de varias especies de monos pequeños, como el Capuchino de cabeza blanca (Cebus capucinus) [12][15]. Esta especie comparte varias adaptaciones con otras especies de mono del aullador que le permite seguir una dieta folívora, es decir, una dieta compuesta principalmente de hojas; sus molares tienen las crestas altas, lo que le ayuda a comer hojas [16].

[editar] Área geográfica y hábitat

Esta especie es nativa de Colombia, Costa Rica, Ecuador, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua y Panamá. En Honduras, Nicaragua, Costa Rica y Panamá se encuentra a lo largo de todo el país [17]. En Colombia tiene una distribución geográfica limitada a la zona norte (donde probablemente desapareció en épocas recientes),[2] cerca de la frontera de Panamá; [17] y a la zona occidental [4] en un corredor estrecho orillado por el Océano pacífico al occidente de los Andes en el Chocó biogeográfico, llegando hasta Ecuador. En Guatemala, el aullador negro se encuentra a través de la parte central del país, y en México al sudeste en el sur de la Península de Yucatán [17].

A. palliata es simpátrico con otra especie de mono de aullador, el Aullador Negro guatemalteco, Alouatta pigra, en una pequeña parte de su rango en Guatemala y México cerca de la Península de Yucatán [17]. No está adaptada, quizá tan excepcionalmente como su congénere Alouatta seniculus, a áreas de vegetación intervenida, ni a la dispersión de larga distancia, aunque frecuentemente es la última especie encontrada en parches de bosque, siempre y cuando no estén bajo presión de caza. Es posible que A. palliata esté mejor adaptada a bosques de dosel cerrado en comparación a A. seniculus, la cual se adapta a bosques inundables, orillas o bordes de bosque y a bosques en estado sucesional o rastrojos. Existe la posibilidad de que la especie se haya desarrollado en un refugio del Chocó. Poblaciones simpátricas de las dos especies de Alouatta se encuentran en el río Atrato, A. palliata en las colinas y A. seniculus en los bajos entre las colinas[2] [18][19].

Hábitat preferido. En la cuenca de los ríos Atrato y Sinú, la especie se encuentra desde bosques húmedos hasta semi-decíduos en laderas montañosas, y sin penetrar en zonas inundables. En Centroamérica se encuentra en una gran variedad de bosques, especialmente en el bosque bajo siempreverde, pero también en manglar, bosque seco, decíduo, ripario, así como en bosques secundarios y subxéricos. Estos primates prefieren el nivel medio a superior del dosel pero, al igual que A. seniculus, pueden bajar al piso sin dificultad, e inclusive nadan hábilmente en ríos moderadamente grandes. La especie no se encuentra en ciénagas con manglares sobre la costa y probablemente tampoco en los bosques adyacentes al “nato” (bosque de ciénaga llamado así por su principal árbol, el “nato” o Dimorphandra oleifera). En general se encuentra en la mayor parte de los bosques de tipo no inundable.[2]

Área de distribución en Colombia. Algunos autores como Fide Hernández-C y Defler, (1985, 1989) reportan los límites altitudinales ca. 0-1400m, con límites térmicos (isotermas anuales) de 18.2 a <27.6 °C y la tolerancia térmica en 9.4 °C. La distribución actual en Colombia incluye toda la planicie costera del Pacífico, la región del piedemonte de la Serranía del Baudó y las estribaciones bajas de la serrania del Darién en el Parque Nacional Natural los Katios. Al norte se continúa en la cuenca de los ríos Atrato y Sinú hacia la Costa Caribe, sin incluir la planicie inundable y las zonas ribereñas donde es reemplazada por Alouatta seniculus. Históricamente A. palliata ocupaba también las estribaciones de la Serranía de Abibe y Cerros de María en el departamento de Sucre y en el departamento de Bolívar. Un espécimen de Turbaco, colectado por Carriker durante los primeros años del siglo veinte e informaciones suministradas por Dugand en la década de 1950 (sobre la presencia de la especie, en la región de Los Pendales, cerca de Cartagena), sugieren que su extensión hacia el norte puede haber sido más extensa que la indicada en algunos mapas de distribución. No obstante, investigaciones recientes en diversas zonas del departamento de Sucre y la Costa Atlántica no la han detectado, mientras que A. seniculus sigue subsistiendo. Es probable que estas poblaciones históricas de A. palliata tuviesen una densidad poblacional muy baja y que por ello, y su baja tolerancia (probable y en contraste con A. seniculus) a los cambios del hábitat y presiones antrópicas haya desaparecido de estas regiones donde su congénere aún subsiste.[2]

Probablemente se puede observar mejor en la margen izquierda del río Atrato en las estribaciones de la Serranía del Darién, dentro del Parque Nacional Natural Katíos, donde Alouatta palliata es simpátrico con A. seniculus. Igualmente en los alrededores de la Estación Biológica El Amargal y la población de Arusí (municipio de Nuquí) en el departamento del Chocó, donde existen grupos de aulladores que han sido estudiados y pueden ser observados con la ayuda de los pobladores locales.[2]

Países resumidos. México: Distribuido en los estados de Veracruz, Tabasco, Oaxaca, Chiapas y el sur del estado de Campeche.

Guatemala: En el departamento de Chiquimula.

Honduras: Todo el país, exceptuando algunas zonas de la frontera con El Salvador.

Nicaragua: Todo el país.

Costa Rica: Todo el país, exceptuando la Isla del Coco.

Panamá: Todo el país.

Venezuela: Estados Delta Amacuro, Monagas, Bolívar, Amazonas y otros.

Colombia: Departamentos de Magdalena, Atlántico, Bolívar, Córdoba, Sucre, Antioquía, Chocó, Valle del Cauca, Cauca y Nariño.

Ecuador: Todas las provincias costeras: Esmeraldas, Manabí, Santa Elena, Guayas, Azuay, El Oro y Loja.

Perú: Departamentos de Tumbes y Piura.

[editar] Ecología

La ecología de estos animales ha tenido un gran número de estudios a lo largo de su distribución, los cuales evalúan su etología, su estructura social, comunicación, dieta, locomoción y aspectos reproductivos, muchos de los cuales serán presentados a continuación. Los A.palliata suelen encontrarse en grupos sociales que varían de 6 – 23 individuos y usualmente son un poco más grandes que el promedio de grupos estudiados de Alouatta seniculus (Crockett & Eisenberg, 1987). Milton (1982) encontró tamaños promedio de 20.8 en la isla de Barro Colorado. Ramírez-Orjuela & Sánchez-Dueñas (2002) encontraron un tamaño grupal promedio de 21.5 individuos, este valor es uno de los valores más altos registrados para esta especie. En los grupos de A. palliata hay usualmente dos o tres adultos machos, a diferencia de la tendencia en A. seniculus de tener únicamente un macho adulto por grupo (Gaulin et al., 1980). Además usualmente hay de 4 - 6 hembras y algunas veces hasta 7 - 10 hembras. Leighton & Leighton (1982) y Chapman (1990a) encontraron que éstos primates forman grupos con tamaños, densidades y uso espacial predecibles, basados en los tipos de comida y su disponibilidad.[2]

Cada uno de los grupos suelen mantener áreas que pueden variar entre 10 y 60 ha dependiendo del hábitat (Carpenter, 1934; Chivers, 1969). No obstante se han reportado áreas de 3 a 7 ha, en un bosque panameño con altas densidades de Alouatta, posiblemente debido a efectos de apiñamiento generados por la migración de animales provenientes de bosques cercanos que han sido talados (Baldwin & Baldwin, 1976). Estos micos poseen un recorrido diario promedio de 123 m (rango de 11-503 m), 443 m (rango de 104-792 m) y 596 m (rango de 207-1261 m) de acuerdo con tres investigaciones (Clarke, 1983; Collias & Southwick, 1952; Crockett & Eisenberg, 1987); Estrada, 1982, 1984; Glan der, 1978a; Heltne et al., 1976; Milton, 1980). En bosques estacionales de Costa Rica la especie exhibe diferencias marcadas en sus intervalos, aunque los patrones de comportamiento son los mismos cada año.[2]

En los bosques de la costa panameña donde la población se concentró después de la deforestación del área circundante, se registró una densidad de 1050 individuos/km2, no obstante densidades más “normales” se encuentran entre 16 - 90 individuos/km2 (Isla de Barro Colorado, Panama), 23 individuos/ km2 en México (Estrada, 1982, 1984) o 90 individuos/km2 (posible refugio de destrucción de bosque circundante) en Costa Rica (Clarke, 1983; Glan der, 1978a; Heltner et al., 1976; Massey, 1987). En Colombia se estimaron densidades de 0.7 a 1.5 grupos/km2 (Ramírez-Orjuela & Sánchez-Dueñas 2002).[2]

[editar] Comportamiento

[editar] Dieta

Estos primates se alimentan de hojas y frutos en cantidades aproximadamente iguales, aunque también consumen flores. Por lo general, solamente un pequeño porcentaje de las especies consumidas ocupan la mayoría de su tiempo de alimentación. Milton (1980) estudió sus estrategias de alimentación y encontró que la dieta se compone en un 48.2% de hojas, 42.1% frutos y 17.9% flores. Incluye 103 especies de 41 familias.[2]

En términos del porcentaje de tiempo invertido en alimentación para las diferentes especies se tiene: Ficus yaponensis (Moraceae) 20.95%, Ficus insípida (Moraceae) 14.89%, Brosimum alicastrum (Moraceae) 6.08%, Platypodium elegans (Leguminosae) 5.65%, Inga fagifolia (Leguminosae) 3.86%, Poulsenia armata (Moraceae) 3.63%, Spondias mombin (Anacardiaceae) 2.63%, Cecropia insignis (Moraceae) 2.24%, Hyeronima laxiflora (Euphorbiaceae) 1.99%, Lacmellea panamensis (Apocynaceae) 0.67%. El porcentaje de tiempo empleado consumiendo los frutos de cada familiaes: Moraceae 47.79%, Leguminosae 9.5%, Anacardiaceae 2.62%, Euphorbiaceae 1.99%y Apocynaceae 1.67%. Milton (1980) demostró la preferencia de éstos micos por hojas jóvenes, las cuales poseen niveles de proteína más altos que las hojas maduras.[2]

La eficiencia digestivas de la especie ha sido estudiada por varios autores entre ellos Milton et al. (1980), Rockwood & Glan der (1979) los cuales compararon el forrajeo entre micos aulladores y hormigas cortadoras de hojas. Tomblin & Cranf ord (1994) compararon las diferencias ecológicas de los nichos de Alouatta palliata y Cebus capucinus. Durante un estudio de un año en Los Tuxtlas, México, se identificaron 27 especies de plantas alimenticias, con un 89% del tiempo dedicado a la alimentación sobre 8 especies. La familia más importante en términos del tiempo empleado fue Moraceae (58.4%), con las siguientes especies en orden de importancia: Ficus spp., Poulsenia armata, Brosimum alicastrum, Cecropia obtusifolia y Pseudomedia oxyphyllaria. Las otras dos familias fueron Lauraceae (22.6% del tiempo) y Leguminosae (4.9% del tiempo).[2]

[editar] Estructura Social

En general esta especie es de animales poco agresivos, ya que el comportamiento intergrupal es muy pacífico, no obstante puede volverse violento. En ocasiones machos solitarios externos al grupo, o coaliciones de ellos, intentan tomar el control sobre grupos establecidos desterrando el grupo de machos y matando a los infantes, lo cual induce estros en las hembras para que puedan copular con el nuevo macho.[2]

Zucker & Clarke (1992, 1998, 2003) describen aspectos comparativos del juego social. Keleman & Sade (1960) proveen un estudio morfológico del extraordinario órgano vocal de ésta especie. Varios despliegues son comunes en esta especie, similares a los de Alouatta seniculus (Neville et al., 1988) como siguen: 1) frotamiento con orina; se presenta frotamiento con orina en las plantas de los pies, palmas de las manos, parte ventral de la cola y en la garganta por parte de adultos y subadultos en situaciones sociales de angustia-estrés 2) gestos linguales; saboreamiento rítmico de los labios hacia adentro y hacia fuera, y movimiento de la lengua hacia arriba y abajo utilizado por hembras adultas como invitación copulatoria. 3) exhibición del clítoris; presentación de la genitalia (clítoris erecto) por hembras subadultas o adultas a los dominantes en situaciones tensas. 4) exhibición de la vulva; presentación de genitalia con la cola levantada de adultos y subadultos en situaciones agonísticas en juego. 5) exhibición del escroto; presentación de genitalia del macho con la cola levantada y los testículos descolgados, de macho a macho en situaciones agonísticas para prevenir el agravamiento de la situación. 6) sacudida de ramas; exhibición realizada por todos los miembros del grupo como advertencia.[2]

[editar] Comunicación

Las especies de este género se caracterizan por tener unas de las vocalizaciones más fuertes de los primates del nuevo mundo. La vocalización mas reconocida es el aullido, que es emitida por los machos adultos cuando están molestos con otro grupo, o al oír truenos o aviones. Esta vocalización esta acompañada por los gruñidos (grunts and growls) de las hembras y miembros juveniles del grupo. Varias vocalizaciones además del aullido ya descrito, se encuentran listadas por Neville et al. (1988) como siguen: 1) rugido incipiente; rugido corto “popping” de machos adultos ante perturbaciones como se menciona arriba. 2) rugido altisonante; tono alto al final del rugido común de machos adultos cuando terminan el aullido. 3) rugido de acompañamiento; gemido de tono alto de hembras y juveniles acompañando el rugido del macho. 4) wuf o ladrido del macho; ladrido profundo con 1-4 repeticiones dado en grupos de adultos machos cuando son perturbados. 5) wuf o ladrido de la hembra; ladrido de tono alto de las hembras cuando los perturbadas. 6) wuf o ladrido incipiente del macho wuf apagado de los machos adultos cuando están ligeramente perturbados. 7) wuf o ladrido incipiente de la hembra”; wuf apagado de las hembras cuando los machos se encuentran ligeramente perturbados. 8) oodle; repeticiones rítmicas de pulsos de aire hechas por adultos perturbados y agresivos. 9) quejido; quejidos sonoros de los infantes, juveniles y hembras adultas chillido, cuando se encuentran “frustrados”. 10) eh; expirado, repetido cada pocos segundos por los infantes para mantener contacto. 11) cacareo; cacareo alto y repetido reído por infantes, juveniles y hembras adultas cuando se sienten amenazados. 12) graznido; series de tres notas de llanto por los infantes cuando se pierden o están separados de su madre. 13) wrah-ha; sonido de 2 - 3 sílabas de la madre cuando está separada de su hijo. 14) aullido; como el aullido de perro, producido por infantes, juveniles y hembras adultas cuando están muy asustados. 15) chillido; EEEeee ruidoso por los infantes, juveniles y hembras adultas cuando están muy asustados. 16) ladrido de infante; ladrido sonoro y explosivo, dado raramente por infantes cuando están angustiados. 17) ronroneo; como el ronroneo de un gato, dado por los infantes cuando están en contacto cercano con el cuerpo de la madre.[2]

Otros estudios como los de Chapman (1987) concluyeron que los animales consumen respecto al tiempo: 19.5% hojas maduras, 44.2% hojas jóvenes, 18.2% flores, 12.5% frutos, y 5.7% néctar. Este estudio identificó 62 especies alimenticias en 27 familias, siendo en este caso Leguminosae la más representativa con 15 especies, seguida por Moraceae y Anacardiaceae cada una con 5 especies predilectas. Destacando algunas especies de importancia por ser muy consumidas, tal como se anotan respectivamente: Andira inermis (Leguminosae/ Papilionaceae) 12.15%, Pithecellobium saman (Leguminosae/Mim.) 10.04%, Pithecellobium longifolium (Leguminosae/Mim.) 7.92%, Anacardium excelsum (Anacardiaceae) 7.23%, Licania arborea (Chrysobalanaceae) 7.06%, Manilkara achras (Moraceae) 6.19%, Astronium graveolens (Anacardiaceae) 5.46%, Pterocarpus hayseii (Leguminosae/Pap.) 4.71%, Muntingia calabura (Elaeocarpaceae) 3.77%, Ficus glabrata (Moraceae) 3.55%. Chapman (1987) y Chapman & Chapman (1990b) resaltan la flexibilidad, adaptabilidad y variabilidad de las dietas de ésta y otras especies de primates, considerando que cada mes puede haber una dieta completamente diferente para el mismo grupo y aún el tipo de comida puede cambiar. Chapman (ut supra) encontró que los aulladores en el Parque Nacional de Santa Rosa en Costa Rica emplean el 49% de su tiempo comiendo hojas, 28% frutos y 22.5% flores. Un papel ecológico importante de ésta especie es el ser dispersor de semillas (Chapman, 1989b). Como forrajeros han sido comparados con las hormigas arrieras (Rockwood & Glan der, 1979).[2]

En el choco biogeográfico colombiano (El Amargal, Chocó, Colombia), en bosques lluviosos tropiacales, algunos autores como Ramírez-Orjuela & Cadena (2003), encontraron que los monos aulladores consumieron 51 especies de plantas pertenecientes a 22 familias y 35 géneros. Entre ellas, en 46 especies consumieron hojas jóvenes, en 3 hojas maduras, en 13 frutos maduros, en 4 frutos inmaduros, en 1 flores y en 4 pecíolos. Del total de especies consumidas, el 92% correspondieron a árboles y el 8% restante a lianas. La familia de plantas más utilizada (tiempo empleado en su consumo y número de especies consumidas) fue Moraceae, seguida por Mimosaceae, empleando para ellas un 76% del tiempo total de alimentación. Otras familias importantes fueron Caesalpinaceae, Sapotaceae, Cecropiaceae, Myristicaceae y Annonaceae. El consumo de las 10 especies más utilizadas, alcanzó el 61.9% del tiempo total de alimentación que en orden de importancia fueron: Brosimum utile, Ficus tonduzii (Moraceae), Inga macradenia (Mimosaceae), Pseudolmedia laevigata (Moraceae), Lacmellea cf. floribunda (Apocynaceae), Ficus hartwegii (Moraceae), Cecropia insignis (Moraceae), Inga mucuna (Mimosaceae) y Dussia macrophilata (Fabaceae). Solamente 4 especies se consideraron recurso principal: Brosimum utile, Ficus tonduzii, Pseudolmedia laevigata e Inga macradenia. Toman agua de huecos en árboles y probablemente en bromelias. En México se reporta el forrajeo de la especie en plantaciones de cacao (Muñoz et al. 2006).[2]

[editar] Locomoción

Patrón de actividad. Milton (1980) calculó el uso del tiempo en dos grupos en Barro Colorado, así: descansar 65.54%, moverse 10.23% y comer 16.24%. (Ramírez- Orjuela & Cadena, 2003) encontraron que los aulladores invirtieron en el descanso 58.42%, la alimentación 15.35%, el movimiento 14.68% y actividades sociales 11.54% En un bosque húmedo de la Estación Biológica El Amargal (Departamento del Chocó, Colombia). Miller (2006) reporta diferencias entre sexos.[2]

Locomoción y postura. Utiliza la locomoción cuadrúpeda en cerca del 70% de sus movimientos. Saltan muy poco y se suspenden durante la alimentación frecuentemente. La actividad más común es el reposo mientras se encuentra sentado o reclinado. Un proyecto de investigación mostró locomoción cuadrúpeda en 47%, locomoción suspendida o colgante 37%, y “cuenteando” un 10%.[2]

Locomoción A.palliata. Defler, T.R. 2010

Las posturas utilizadas por estos animales incluyen: sentado 53%, parado 20%, acostado 12% y suspendido de pies y cola un 11% (Gebo, 1992; Can t, 1986). Dormideros. Estos primates duermen en ramas horizontales de árboles de tamaño promedio cercanos al lugar donde se han alimentado el día anterior.[2]

[editar] Reproducción

En esta especie los machos son sexualmente maduros a los 42 meses, mientras que las hembras maduran a los 36 meses. El ciclo sexual es de 16.3 días (Clarke & Glan der, 1984; Glan der, 1980). Es probable que las feromonas sean importantes durante el ciclo sexual, puesto que los machos huelen los genitales y prueban la orina de las hembras. El macho dominante del grupo copula con las hembras. Y las señales visuales y faciales pre copulatorias incluyen manifestaciones sexuales en ambos sexos incluyen movimientos repetidos de la lengua (tongue flicking). La gestación dura 186 días (Crockett & Eisenberg, 1987), y no hay estacionalidad de nacimientos. Jones (1985) encontró que las hembras son sincrónicas en su ciclo sexual en hábitats más estacionales, y que el comportamiento de pareja entre machos y hembras está mutualmente coordinado y controlado. Algunos comportamientos reproductivos son discutidos por Jones (1995) y otros relacionados con los nacimientos son descritos por Moreno et al. (1991).[2]

Por lo general nace un infante, relativamente indefenso y con la cola no funcional, la cual se hace útil hacia los dos meses. Los Infantes abandonan la posición ventral sobre la madre a las 2 -3 semanas, después de lo cual montan dorsalmente en su espalda. Los jóvenes comienzan a experimentar cierta independencia de la madre a los 15 días de nacidos, aunque no van muy lejos. El cuidado maternal se prolonga por año y medio, cuando los infantes son finalmente destetados. Es posible predecir el grado de sociabilidad de los machos desde una muy temprana edad (Clarke, 1990).[2]

El cuidado parental es muy importante en esta especie, no obstante las madres suelen ser relativamente pasivas, si bien esperan a sus infantes cuando se les dificulta cruzar por el dosel y pueden cargarlos para pasar. En ocasiones los machos adultos y subadultos cargan los infantes y les ayudan a pasar de un árbol a otro. Otras hembras intentan ganar contacto con los infantes nuevos, aunque las madres tratan de prevenir tal contacto. Los infantes emplean una gran cantidad de tiempo jugando con los juveniles.

[editar] Interacciones humanas

[editar] Conservación

La especie Alouatta palliata se considera como" la menor preocupación" de un punto de vista de conservación por el IUCN a nivel global. No obstante, sus números pueden impactarse adversamente por fragmentación de las selvas que ha causado reagrupación forzada de grupos a las regiones menos habitables.

La situación de conservación de algunas sub especies como Alouatta palliata aequatorialis – VU, implica que aunque estos dos taxa han sido clasificados como “LR” internacionalmente, autores como Defler (2020) opinan que en Colombia, la categoría de “VU” es más apropiada, debido a la caza extensiva realizada por Afro-colombianos e indígenas. Dado que no se han hecho evaluaciones de este primate en Colombia, por lo que es urgente estimar sus poblaciones. Una reciente evaluación faunística desarrollada en el Parque Nacional Natural Utría encontró que este primate es extremadamente raro allí, a pesar que fue bastante común hace algunos. Es fuertemente cazado en el Chocó por su carne y esta es probablemente su más grande amenaza, restando importancia a la pérdida de hábitat.[2]

(LC) www.redlist.org reclasificación,2008.

(VU) A2a,c,d Libro Rojo de los Mamíferos de Colombia (Rodríguez et al. (2006)

En general se conoce poco sobre la especie en Colombia, dado que no ha sido estudiada ni censada exhaustivamente, aunque observaciones casuales y entrevistas con habitantes locales sugieren que la presión de la cacería y la pérdida de hábitat han afectado a las poblaciones negativamente. Por ejemplo, un estudio reciente (de largo plazo) sobre las especies de presa utilizadas por las comunidades indígenas locales en el Parque Nacional Natural Utría, muestra que allí la especie prácticamente ha desaparecido. Ramírez-Orjuela & Sánchez-Dueñas (2002) propusieron algunas estrategias de conservación para las poblaciones de la especie en el área de Cabo Corrientes que pueden ser implementadas en todo el Chocó Biogeográfico. McCann et al. (2003) discuten cafeteros como refugios para la especies. Mann (2006) dicute la necesidad para censos en Costa Rica. [4] Similar a la situación colombiana, ocurre en casi todos los países de su distribución, ya que el Alouatta palliata es cazado para ser comido principalmente por las poblaciones indígenas que habitan zonas remotas. Igualmente en algunos lugares existe el comercio de estos primates que son capturados siendo jóvenes y vendidos como mascotas. Numerosas actividades humanas pueden repercutir negativamente en las poblaciones de monos. Entre estas acitivades están: la deforestación, la quema del bosque y la urbanización. No obstante se han implementado áreas protegidas a lo largo de su distribución; que en conjunto con la reintroducción de individuos puede ayudar a su supervivencia.

Sin embargo, el Alouatta palliata pueden vivir en bosques relativamente jóvenes, de 60 años en adelante, es una especie que suele adaptarse muy bien para superar los efectos de borde y la fragmentación, con respecto a otras especies, esto en parte se deba a su estilo de vida con poco gasto energético, su pequeño home range y la habilidad de aprovechar las fuentes de comida extensamente disponibles. [29] el A. palliata es importante al interior de su ecosistemas por varios razones, dentro de las cuales se resalta su capacidad como un dispersor de semillas, las cuales luego de atravesar el tracto digestivo son expulsadas lejos del árbol parental ayudando a su vez a incentivar su germinación. [ 9]

[editar] Referencias

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