Alonso de Figueroa y Córdoba

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Alonso de Figueroa y Córdoba (*¿1589? España - †1652[1] ); militar español que, en tiempos del reinado de Felipe IV de España, desempeñó interinamente el cargo de capitán general y gobernador de Chile, además de presidente de su Real Audiencia. Su gobierno en aquella destinación colonial se extendió por 13 meses, entre abril de 1649 y mayo de 1650. Asumió tras el aparente envenamiento del gobernador Martín de Mujica y Buitrón.

Antes de ser gobernador[editar]

Natural de Córdoba, sentó plaza de soldado en Lisboa.[2] Había llegado a Chile a la edad de 16 años, en 1605, como parte de los refuerzos militares traídos desde la Península Ibérica por el general Antonio de Mosquera para apoyar la Guerra de Arauco. Desde entonces escaló todos los grados del ejército de la frontera mapuche. Fue alférez y capitán de infantería y de caballos; paso de castellano a Arauco, llegando ser comisario general de la caballería,[3] hasta alcanzar el de maestre de campo en 1625 y estancarse su carrera en ese grado. Fue también corregidor de Concepción.[3]

Sin ser uno de los capitanes españoles más nobrados de su tiempo, ni haberse destacado mayormente en la guerra, era, según Diego Barros Arana, uno de los pocos que no se habían contaminado en actos polémicos y corruptos ocurridos en anteriores administraciones. El gobernador Martín de Mujica y Buitrón le brindó su confianza, nombrándolo poco antes de morir en el puesto clave de gobernador de Valdivia.

Gobierno[editar]

Su nombramiento como gobernador de Chile fue uno de los últimos actos administrativos del virrey del Perú Pedro Álvarez de Toledo y Leiva, Marqués de Mancera, quien remitió a Chile una lista de tres posibles nombres. Siendo Figueroa el único vivo de entre los nominados, fue formalmente investido en Concepción en mayo de 1649. Aparentemente dispuesto a poner en marcha una nueva campaña militar contra los mapuches se comunicó con el Perú pidiendo mayores recursos. En tanto, en Lima había asumido el virrey García Sarmiento de Sotomayor, Conde de Salvatierra, quien decidió no confirmar a Figueroa en su puesto por julio del mismo año de 1649. Este rechazo desalentó a Figueroa de sus proyectos más ambiciosos. Pero la continuación de las hostilidades le obligó pronto a poner columnas militares en moviento. El 24 de diciembre un fuerte cercano a Valdivia fue asaltado por los indígenas comarcanos, guiados por un español desertado del ejército. El ataque fue un éxito mapuche, pues casi toda la guarnición murió. Los que salvaron con vida fueron tomados prisioneros y la empalizada, incendiada. Más al sur, el jesuita Agustín Villaza era secuestrado.

Figueroa movió tropas en los alrededores de Valdivia y Boroa. Además desembarcó una fuerza respetable en Carelmapu, bajo el mando del recién nombrado gobernador de Chile, Ignacio de la Carrera Iturgoyen, con instrucciones de adentrarse en el continente y enfrentar a las tribus de Osorno.

Esta era la situación del reino cuando el 4 de mayo de 1650 atracó el barco que traía al gobernador titular, Francisco Antonio de Acuña Cabrera y Bayona. Terminaba entonces el gobierno de Figueroa.


Precedido por:
Martín de Mujica y Buitrón
1646-1649
Gobernador de Chile
1649-1650
Sucedido por:
Francisco Antonio de Acuña Cabrera y Bayona
1650-1656

Referencias[editar]

Fuentes[editar]