Almanjáyar

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Almanjáyar
Barrio Almanjáyar (Granada).png
País Flag of Spain.svg España
• Com. autónoma Flag of Andalucía.svg Andalucía
• Provincia Bandera de la provincia de Granada (España).svg Granada
• Ciudad Bandera de Granada.png Granada
• Distrito Norte
Ubicación 37°05′43″N 3°36′07″O / 37.09527778, -3.60194444Coordenadas: 37°05′43″N 3°36′07″O / 37.09527778, -3.60194444
Población  
• Total 7.818[1]  hab.
Gentilicio Almanjayero, -ra
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Almánjayar es un barrio de la ciudad de Granada. Administrativamente forma parte del distrito Norte de la ciudad. Se sitúa al noroeste de Granada, limitando al norte con Víznar y Alfacar; al oeste con Pulianas; al sur con la carretera de Jaén y al este por el Río Beiro. La distancia que lo separa del centro de la ciudad es de tres kilómetros aproximadamente. Es un barrio de clase trabajadora, un 15% de cuya población es de etnia gitana. [cita requerida]

El núcleo de viviendas separadas y con grandes descampados lo transforma en un conjunto desestructurado, pese a que fue construido sobre un buen trazado de calles, aceras y alcantarillado. Sus bloques se distinguen del resto de barrios por ser blancos y rojos. Abundan los cobertizos de uralita y chapas, construcciones más pequeñas (cartones) para pequeñas tiendas y cocheras y cuadras para animales, con escasez de jardines.

La época más antigua de la que se tiene conocimiento es la Edad Media. En aquel entonces, era un gran territorio vallado donde se depositaba el estiércol.

Origen etimológico[editar]

Almanjáyar recibe su nombre del pago de Almanjáyar, que se extendía desde las Eras de Cristo, actualmente la plaza de San Isidro, hasta donde se construyó el Hospital Psiquiátrico, en la carretera a Pinos Puente, actualmente en dicho emplazamiento el Campus Universitario de Aynadamar, y entre las carreteras de Alfacar, Pulianas, Maracena y Madrid. El pago comprendía una serie de caserías, denominación que recibían las fincas de las vegas altas, dedicadas al cultivo de olivos y viñas. La acequia de Aynadamar regaba las tierras y La Campana era una de las fincas más maravillosas que existía en Granada. Hoy en día convertida en urbanizaciones.

Historia[editar]

Construcción del barrio[editar]

El Barrio de Cartuja surge en febrero de 1965 y más adelante, a mediados de 1970 se amplió y prolongó hacia el noroeste, debido a las graves inundaciones que sufrió por aquellos momentos la ciudad de Granada. Las zonas donde vivían las personas más humildes quedaron totalmente destruidas y 2770 familias quedaron sin hogar. En Almanjáyar se reacomodan por esa causa familias que antes vivían en La Virgencica. Para dar respuesta a esta situación, y de paso erradicar el chabolismo y actuar ante la ascendente demanda de viviendas baratas, el Ayuntamiento hace construir viviendas temporales para acogerlos. Estas viviendas se convierten en permanentes para esta gente, por no disponer de recursos para trasladarlos a lugares más dignos. En un principio, este espacio ocupó 500 hectáreas y fue ordenado por Terán y Velasco. La Caja General de Ahorros realiza una promoción social aquí pero el proyecto fracaso por el comportamiento del mercado, a la baja en aquel tiempo, que se niega a comprar. Se crea también una Corporación municipal democrática, las Iniciativas. La única inmobiliaria que construyó en aquel tiempo fue OSUNA. Sobre las caserías La Campaña, El Molino, El Nogal y sobre las calles del Cerro y de Aguirre se asientan los famosos 69 bloques a los que se suman los 522, 158 y 36 que levantó La Asturiana a través de un contrato administrativo, y las 334 y 178 que componían el núcleo originario de Almanjáyar. Sin embargo, las viviendas que son adjudicadas por compra o arrendamiento son entregadas sin luz, agua ni servicios básicos para la vida y surge una resistencias de un núcleo de familias normalizadas en el barrio que no querían convivir con personas que habían habitado en cuevas y suburbios. Almanjáyar fue víctima de un mal comprendido desarrollismo pues las dotaciones no llegaron a realizarse, reflejo esto de unas escaleras de chinos y cubiertas de uralitas con las que fueron construidas las casas. Cabe destacar que las escuelas se construyeron años después, en 1989, a pesar de las altas tasas de analfabetismo y niños en edad escolar, por suerte los políticos atajaron el problema.

Padre Manjón[editar]

El Padre Manjón fue una figura vital para estos barrios de la Zona Norte de Granada. Intentó dar respuesta educativa ante el gran absentismo escolar que se sufría, en gran medida por las casas insalubres con humedad que hacían enfermar continuamente a los niños. Intentó erradicar el chabolismo y dar respuesta también a las demandas educativas, religiosas, culturales, médicas y laborales que abrumaban a la población. Alentó la convivencia entre la población heterogénea y desgregada, fomentando la colaboración. Defiende que el trabajo digno es imprescindible para que estas familias salgan del estado tan precario en el que se encuentran. Debido a su gran aportación y al trabajo que realizó con estos colectivos, la Corporación de Vecinos del polígono de Cartuja recibe su nombre.

Cambio social[editar]

En el trabajo que llevaron a cabo en 1993 Joaquina Cabello y José Miguel Apaolaxa, “las mujeres toman conciencia del problema de tener muchos hijos y poco medios para su mantenimiento”. Este interés de las mujeres por mejorar la situación origina resultados positivos. Surge una preocupación por la mejora económica y cultural. Las mujeres gitanas acuden “a clases de adultos, participan como monitoras en programa de salud familiar y reivindican un puesto de trabajo digno”.

También contribuye la visita del papa Juan Pablo II en 1983 a Almanjáyar, donde se produjo un encuentro multitudinario. Esto fue una excusa para que miles de granadinos accedieran por primera vez a este barrio y fueran conscientes de lo que en él ocurría.

El tiempo de los jóvenes. Asociaciones de jóvenes[editar]

Los jóvenes permanecen durante más tiempo en el domicilio familiar, debido a las dificultades económicas que les impiden la independización. Aquellos que pertenecen a niveles sociales más bajos forman pandillas, no acuden a la escuela y se inician en la delincuencia. El sistema educativo es incapaz de dar respuesta a esta población y la sociedad los condena. Se crean Aulas Ocupacionales pero acabó por fracasar, mientras que el Ayuntamiento crea una Escuela Taller en colaboración con el INEM donde ofrece formación en carpintería.

Los jóvenes se reúnen a pesar de que las condiciones del barrio no favorecen este tipo de asociacionismo. Se reúnen en la calle, en plazas, patios de colegios… Algunos son reunidos en parroquias e incluso se crean Asociaciones de Antiguos Alumnos. El Centro de Servicios Sociales crea una programación de actividades y las Asociaciones de Vecinos y gitanos ofrecen programas de actividades culturales y folclóricas. Sin embargo, la gran mayoría prefiere la calle y pocos son los que acuden a estos lugares.

Historia del colectivo[editar]

Se crea un agrupamiento de colectivos diferentes a consecuencia de la falta de participación en la planificación y toma de decisiones sobre el espacio donde se ubican. Pretenden favorecer la convivencia entre ellos, siendo el respeto mutuo de costumbres y culturas el principal objetivo. Sin embargo, está muy desestructurado y carece de personas y grupos implicados. El paro, la crisis económica y sus efectos son los encargados de establecer los distintos colectivos de Granada, y las distintas ideologías, de explicar y justificar esta situación.

En la actualidad[editar]

En la actualidad, la situación del barrio no ha cambiado en gran medida. Sigue siendo un barrio marginal y marginado por el resto de la población granadina. Sigue existiendo ese submundo de droga, prostitución, delincuencia y mendicidad, con un elevado índice de absentismo escolar. Impera la violencia y las mafias organizadas. Se producen atracos, tirones y los “gorrilla” o guardacoches en toda la ciudad, provenientes de estos lugares. Y las condiciones de habitabilidad son precarias. El barrio necesita que la opulencia de la sociedad sea distribuida con equidad entre todos y sea un sitio habitable, donde la gente no quiera marcharse. Hay un bajo coste de las viviendas en comparación con el resto de la ciudad. Existe una gran inseguridad, sin vigilancia policial, cuya mejor solución no sería ésta, sino la proliferación de los comercios y que los propios vecinos expulsen a las mafias que trafican con droga. Implicando a toda la población y que los propios vecinos se sientan orgullosos de vivir en el barrio. Sin embargo, la droga, según los propios vecinos del barrio, ocupa el 4º o 5º puesto en sus preocupaciones, ocupando el 1º la insalubridad.

Aspectos demográficos[editar]

El polígono Almanjayar tiene una extensión aproximada de 2 Km cuadrados. La población censada en el año 2002 en el Distrito Norte es de 29.526 habitantes que constituye el 11,14% de la población total de Granada. Lo más destacable es la elevada proporción de edades comprendidas entre 0 – 14 años (20%) mientras que en el conjunto de Granada es de 13,8%. Por otra parte, la población mayor de 64 años representa un 9,8% mientras que en el conjunto de la ciudad es de 13,8%.

Aspectos socioeconómicos[editar]

Infraestructuras y servicios[editar]

Las infraestructuras más destacadas son las siguientes:

  • Centro de Salud Almanjáyar y Casería de Montijo.
  • Centro de Servicios Sociales Comunitario Norte (Centro amarillo)
  • Estación de autobuses
  • Cuarteles de Cervantes, artillería y otros inmuebles militares
  • Hipermercado Alcampo
  • Ciudad deportiva Granada 72
  • Centros escolares
  • Comandancia de la Guardia Civil
  • INEF
  • Parque de bomberos
  • Correos
  • El Ferial
  • Parroquias: San José Obrero

Aspectos laborales[editar]

Existe una elevada tasa de paro. De los 13.391 parados registrados en Granada, 4.150 pertenecen al Distrito Norte, un 31% del total. Esto afecta sobre todo a las edades intermedias (20 – 39 años) que son un 67% del total de parados. En la zona del Almanjáyar la tasa de paro es de 37,3%. Por lo general, las mujeres de la casa ayudan al mantenimiento de esta cuando el cabeza de familia está en paro. Esto hace que la madre pase horas fuera del hogar y sean las hijas mayores las que ocupen su puesto cuidando de los hermanos pequeños. En la mayoría de los casos deben abandonar los estudios, lo que las imposibilita de acceder a puestos de trabajo que demanden una mayor cualificación. A todo esto hay que añadir la creencia de este colectivo de ser el hombre quien debe tener una mayor formación académica, ya que las mujeres serán mantenidas económicamente por sus maridos.

Familia y trabajo extra-doméstico de las mujeres[editar]

Cuando la mujer se casa suele mantener el trabajo que realizaba fuera del hogar, siempre y cuando sea económicamente necesario. Este trabajo suele ser temporal y debido a la falta de formación académica de estas, se ven limitadas a actividades de empleadas de hogar o al trabajo con materias primas. Independientemente del tiempo de trabajo que realice fuera de casa, sigue realizando todas las actividades del hogar. La gran mayoría, debido al número de miembros en la familia y a los bajos ingresos, se benefician de pensiones y subvenciones de diferentes entidades.

Condiciones socioeconómicas[editar]

En esta zona se encuentra desde una población de clase media baja hasta familias que viven en la más extrema pobreza. La gran mayoría se dedica a la mendicidad, comercio ambulante, delincuencia, tráfico de drogas, recogida de diferentes materiales como cartón, chatarra, ropa, etc., y venta de productos del campo. Existe un número importante de autónomos con pequeños negocios familiares.

La población activa se dedica mayoritariamente al sector servicios, a la construcción, a la industria y a la agricultura.

Los colectivos de jóvenes se encuentran con grandes dificultades a la hora de encontrar su primer trabajo. Esto se debe a su falta de preparación y al hecho de vivir donde viven. Otro colectivo que se encuentra con numerosas dificultades, son las mujeres, como ya hemos explicado anteriormente.

Marginación[editar]

La zona norte de Granada es la zona más marginal de Andalucía según datos de la Conserjería de Asuntos Sociales de la Junta. A su vez, es el Polígono de Europa donde más dinero se ha invertido en Acción Social.

Los efectos de esta marginación son más visible en determinados sectores de población como es el caso de los jóvenes y de la población gitana. En el caso de los jóvenes, esta marginación se da en la carencia de ciertos privilegios socio-económicos, en la precariedad de la mayoría de trabajos remunerados a los que pueden acceder, o la falta de espacios de ocio en esta zona. Estos jóvenes se encuentran en una situación de rechazo en otros ambientes sociales fuera de sus barrios.

En la población gitana, hay un evidente aislamiento con el resto de familias de la zona. Esto origina la formación de submundos y guettos que desembocan en drogas, prostitución, delincuencia y mendicidad infantil.

La zona de “las parcelas” es el lugar más inseguro y peligroso de la Zona Norte y de la ciudad de Granada, con un alto índice de violencia, delincuencia y la existencia de mafia organizada. Es comúnmente llamada por los habitantes como la “ciudad sin ley”.

Ocio y tiempo libre[editar]

En la mayoría de los casos este tiempo libre se desarrolla entre la calle y la televisión.

En los jóvenes se suele relacionar con peligro de delincuencia y drogas. Es por ello por lo que se pone tanto empeño en la creación de lugares donde se lleven a cabo actividades alternativas que no les dejen tanto tiempo libre sin inquietudes o aficiones. El deporte es otra actividad muy extendida.

La población infantil pasa gran parte de este tiempo en la calle, actividad más propia de zonas rurales que urbanas.

Los mayores juegan a la petanca y organizan partidas de bingo en la calle. También participan en actividades organizadas por los Centros de tercera edad.

Las mujeres encuentran sus actividades de ocio en las clases para adultos, en la calle donde hablan y se relacionan con las demás mujeres de la zona, y en los pequeños bares a los que acuden por costumbre a desayunar y merendar con sus hijos menores.

Un acontecimiento semanal, en el que participan población de todas las edades, es la “marcha verde” también llamado mercadillo de los domingos.

Fiestas[editar]

Las fiestas del barrio se empezaron a celebrar en la década de los sesenta. Actualmente se celebran en el mes de septiembre y lo más destacado es el festival flamenco.

Antiguamente existía una gran participación de todos los vecinos y una gran asistencia de los habitantes de la ciudad y la provincia. En la actualidad se ha perdido esta participación y asistencia por el miedo a agresiones y robos.

Otras fiestas a destacar son la Semana Santa y la fiesta de la Cruz.

Religión[editar]

Se encuentra distribuida entre una mayoría de católicos, testigos de Jehová y protestantes. Entre las parroquias encontramos la de Jesús Obrero, la Virgen de las Mercedes, San Vicente de Paul y Parroquia Sagrada Familia.

Educación en Almanjáyar[editar]

Situación educativa[editar]

La situación educativa y escolar en Almanjáyar es la siguiente:

  • Abandono del profesorado que pide el traslado a otro centro poco después de llegar, por lo que no posibilita la continuidad del profesor con los alumnos, aspecto este necesario para una adecuada educación, no sólo académica, sino de relación alumnos-profesor en el ámbito socioafectivo.
  • Ausentismo muy elevado, pues los propios padres instan a sus hijos a no asistir y los mantienen trabajando con ellos, o simplemente los niños se reúnen en la calle en grupos.
  • Los niños carecen de material escolar, como libros de texto por los bajos recursos económicos de que dispone la familia.
  • Insuficiencia de instalaciones escolares para cubrir las necesidades educativas. Pocos recursos, que las propias asociaciones de vecinos y padres han de crear mediante donaciones, “tómbolas”…
  • Falta de servicios imprescindibles: comedores escolares, bibliotecas escolares… Falta de recursos que la administración debería suministrar.
  • Ratio superior a 25 alumnos por tutor.
  • Falta de subvenciones.
  • El 44,78 % de los jóvenes analfabetos de la ciudad vive en esta zona.
  • El 60,38% no acaba la escolaridad obligatoria y sólo saben leer y escribir.
  • Sólo un 6,8% finaliza estudios medios.
  • Sólo un 1,2% realiza estudios superiores.

Aspectos educativos[editar]

Se aboga por una escuela abierta y participativa. Escuela para todos, con un proyecto común, donde se trabaje el desarrollo afectivo y la socialización y se fomente la conciencia social. El trabajo escolar ha de ser creador, investigativo, libremente elegido y aceptado por el grupo. Existe entre la población de etnia gitana, generalizando, un bajo nivel formativo, escaso dominio de recursos intelectuales y culturales y pobreza de recursos económicos. Gran influencia negativa por la pobreza económica familiar, la desintegración social, la desestructuración familiar, el desempleo, la infravivienda, el fracaso o absentismo escolar, la drogadicción y el tráfico de drogas ilegales. Así como los altos índices de natalidad, que afecta a familias numerosas. En la práctica, existe una gran desmotivación entre los profesores, que desean marcharse del lugar cuanto antes, por lo que no se da una continuidad del profesorado, de la metodología…, contribuyendo al fracaso escolar de los niños de la zona.

Proyectos educativos[editar]

Proyectos educativos en los años 70-80[editar]

El Proyecto de Educación Compensatoria nació por la inquietud de las asociaciones de vecinos debido en gran medida al continuo cambio y traslado de los docentes. Consiguieron interesar a los políticos a nivel provincial (Granada) y a nivel de la Administración Central (Madrid). Se demandaba un comedor escolar, la estabilidad de los maestros y una pedagogía adecuada a las condiciones Don Antonio Cabrera, de la Adm. Central, se interesó por el Proyecto que elaboraron los docentes del colegio “La Paz” junto a las asociaciones de vecinos, y empezó el cambio. Así se elabora el primer Proyecto Educativo. El gobierno de la UCD elabora un Proyecto de Ley por vía excepcional que contempla la posibilidad de que mediante convocatoria se adjudiquen plazas en el Polígono de Almanjáyar, primero dirigidas a los maestros que querían trabajar en él (se exigía una estabilidad de tres años) y cubrir las vacantes. Así, se le dio mayor puntuación a los maestros que trabajaban en un equipo educativo con un proyecto común. Participaron en él, los colegios Fray Luis de Granada, La Paz y Alfaguara y se invitó a participar a colegios privados, pero esto fue más complicado. En este primer proyecto se reflejaban las carencias educativas del barrio y se hacían propuestas para solucionarlas: absentismo escolar muy fuerte, no continuidad del profesorado, los niños que acudían a clase no tenían material, interrumpían o directamente se quedaban en la calle. Para ello se trabajó con un Modelo de Actuación Profesional, donde se trabajaba el desarrollo comunitario, la animación sociocultural, la educación ambiental y la vinculación con la familia. Siendo imprescindible la “formación de la población del barrio como verdaderos artífices del cambio” (Quina Cabello).

  • Proyecto educativo para los centros del polígono de Cartuja:

La primera redacción del proyecto se elaboró entre los meses de marzo a junio de 1982 y fue presentado a la Convocatoria de la orden Ministerial de 12 de abril de 1982. Se realizó en el Colegio Público de E.G.B. “La Paz” de Granada (Avenida Pulianas, s/n, Granada) y se dirigió a 50 alumnos de preescolar (24 de 4 años y 25 de 5 años), a 450 de E.G.B (de 6 a 14 años) y 30 alumnos de Educación Compensatoria (de entre 14 y 16 años).

Entre las dificultades que encontraron estaban la falta de organización del Centro, la nula acción de los órganos colegiados y la inexistencia de cargos unipersonales, así como participación nula del profesorado, padres y alumnos. Así que se buscó un modo de organización participativa en todos los niveles. También hubo gran falta de medios económicos para la creación de bibliotecas de aulas, material didáctico y talleres, una minoría del profesorado no colaboraba, incomprensión y a veces dejadez de la administración, falta de espacios e instalaciones. Se consiguió la plena participación de los padres, profesores y alumnos; labor conjunta del barrio, a través de la coordinación de los Centros y Asociaciones; una nueva forma de enseñanza, más activa, de investigación, talleres… que motivaban a los niños a asistir a la escuela. Una escuela donde destacaban actos culturales, deportivos y que se introdujo en el propio barrio y hogares. Se crearon talleres prelaborales o preprofesionales y sus propias cooperativas. Los propios profesores y alumnos crearon un huerto en el patio del colegio. Se practicaba una pedagogía activa, se aprende haciendo (recuerda al activismo de Rousseau) y se utilizaba el texto libre. Sin embargo, el principal problema era la desmotivación para aprender, por lo que se hacía imprescindible el contacto con los padres. Era una escuela abierta que tuvo gran eco.

La distribución de la clase era en círculo y todas las materias se impartían de forma dinámica, siendo el niño activo e investigador.

Existía una biblioteca de aula. Los temas semanales eran buscados en ella, debatidos en clase y se programaban salidas al barrio, llevando sus libretas y tomando sus apuntes. Se trabajaba con un banco de fichas, donde no había homogeneidad entre los alumnados y se potenciaba un autoconcepto positivo, pues se promocionaba a todos los niños y se adaptaban a cada nivel para no quedase retrasado. De esta forma, había un compromiso y preocupación real del profesorado con el niño, una conexión con sus necesidades.

Los talleres eran de todo tipo y se impartían por la tarde durante una hora y media, excepto los viernes.

Los pocos libros de texto eran gestionados por los padres mediante rifas, tómbolas, y si en años posteriores se estropeaban, eran arreglados en el taller de encuadernación.

La actitud era positiva, de acercamiento. Acortar la distancia pero manteniendo el respeto y la disciplina como trabajo. Esto consiguió reducir el absentismo escolar. Existían aulas ocupacionales, pues aún quedaban niños sin escolarizar que se dedicaban a “trabajos de calle”. Se creó una radio de calle y un taller de fotografía. Y los niños salían al barrio a realizar vídeos.

Al terminar la jornada escolar, los profesores podían quedarse reunidos alrededor de 8 horas y si la Comisión de Servicios les llama, respondían. Aún no existían los ciclos en la práctica, fueron los propios profesores los que establecieron ciclos (yendo por delante del sistema educativo vigente), asambleas y reuniones con los padres de cada ciclo, que al principio estuvieron muy interesados.

La Administración Democrática (con Juan Santaella) libraba algún dinero pero era muy escaso. Por lo que todo consistía en voluntarismo.

Un antiguo alumno(Queco Cortes)que jugaba a voleibol y formaba parte de un equipo en la Universidad visitó el colegio y montó gran cantidad de equipos. Buscó financiación y recursos y creó un programa de actividades deportivas, de teatro… durante las Navidades. Reunió a antiguos alumnos y formó la Asociación de Antiguos Alumnos.

La población se sentía querida y casi siempre se recibía de ellos una respuesta positiva, fundamental en el objetivo educativo.

Este Proyecto finalizó por los intereses propios de la Administración, pues Granada era “muy apetecible” para cualquier funcionario y 50 plazas del Polígono de Cartuja fueron requeridas por la delegación. También contribuyó la inexperiencia de los profesores, que se desanimaron en cierta medida, aunque nunca perdieron interés ni esfuerzo. Pero para siempre quedó que “el mayor recurso es el conocimiento del barrio” (Quina Cabello).

Referencias[editar]

  1. «Distribución de la población de Granada por barrios y distritos. Padrón 2009». Ayuntamiento de Granada (2009). Consultado el 15 de mayo de 2009.

Bibliografía[editar]

  • Fernández, G. (1999): Nueva Granada. Destrozo de un paisaje. Granada. Editorial COMARES
  • Luengo Navas, J.J. (1985): La democratización de la enseñanza básica en Andalucía en el período 1979-1990. Origen y desarrollo de la Educación Compensatoria en Granada. Tesis doctoral no publicada. Universidad de Granada.
  • Carmona Orantes, C. (2003): Tesis: “Análisis de n.n.e.e. de los jóvenes gitanos del distrito norte de Granada. 1ª Fase de proyectos educativos para la integración sociolaboral. Universidad de Granada.
  • Apaolaxa, J.M. y Cabello Hidalgo, J. (1993): La vida social en el Polígono de Cartuja y Almanjáyar. Granada. Edita el Ayuntamiento de Granada.
  • Con la colaboración del excelentísimo Ayuntamiento de Granada, “el Centro Amarillo” de Almanjáyar, Joaquina Cabello, Pepa Lahoz, la Plataforma Ciudadana Zona Norte de Granada (especialmente Pani y Jose).