Alfabetización informacional

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La alfabetización informacional (en inglés, Information Literacy) consiste en adquirir la capacidad de saber cuándo y por qué necesitas información, dónde encontrarla, y cómo evaluarla, utilizarla y comunicarla de manera ética.[1] Se considera un prerrequisito para participar eficazmente en la Sociedad de la Información y es parte de los derechos básicos de la Humanidad para un aprendizaje de por vida.[2] La OCDE la incluye como una de las competencias básicas para cualquier ciudadano,[3] y el Parlamento Europeo y el Consejo han hecho también una recomendación sobre el aprendizaje permanente y las competencias clave, citándola como una de ellas.[4] En España, finalmente, es una de las ocho competencias básicas que todo estudiante debe alcanzar al acabar la Educación Secundaria Obligatoria[5]

Terminología[editar]

La expresión “alfabetización informacional” es la traducción más habitual de “information literacy”, que se ha extendido por su presencia y utilización en la red Internet y su uso en publicaciones especializadas como Anales de Documentación, de la Universidad de Murcia[6] o el libro de Gómez-Hernández Estrategias y modelos para enseñar a usar la información.,[7] aunque también están extendidas las denominaciones «alfabetización en información», «desarrollo de habilidades informativas», DHI (en México y Colombia), o «competencias informacionales». Se usa mucho igualmente el acrónimo ALFIN (como en el mundo anglosajón existe el acrónimo INFOLIT), que fue propuesto por Félix Benito, autor, en 1995, de la primera tesis doctoral sobre este tema en España, tras la de Francisco J. Bernal (1982), fundador de la revista Educación y Biblioteca e impulsor de la Pedagogía de la información. El mismo Félix Benito acuñó otra expresión relacionada, la de «educación documental», formulada para proponer la competencia en el uso de la información como un tema transversal para la Educación Secundaria Obligatoria española, con el objetivo de formar a todos los estudiantes en las metodologías de gestión y uso de la información documental.

El que se use tanto el término alfabetización es consecuencia del uso en inglés del término literacy, que por extensión se aplica a la capacidad de usar diferentes medios, tecnologías o lenguajes. Así, se habla de alfabetización audiovisual –la capacidad de comprensión y crítica de los medios y lenguajes audiovisuales-, tecnológica –la capacidad de manejo de la tecnología de la información-, digital –el dominio de los medios hipertexto e Internet-, científica –el dominio de la ciencia y sus mecanismos de creación, transmisión y aplicación- y de otras muchas alfabetizaciones. Pero la alfabetización informacional tiene una dimensión comprensiva de las demás, siendo por ello, según Kay Karesoka, presidenta de la IFLA, un objetivo primordial la alfabetización continua (lifelong literacy), que englobaría la alfabetización lectoescritora básica, la digital y la ALFIN, integrándola con la idea de aprendizaje permanente (Lifelong learning). La alfabetizacion informacional implica que se produce un reflujo de los saberes distribuidos cerebralmente, tal como afirma Josefa Sabor en su tan citado Manual de Fuentes de Información del año 1983. La alfabetización de la información es un tema que ha venido generando discusiones en la literatura científica, porque se ha generado como una nueva necesidad del aprendizaje.

Desarrollo normativo[editar]

La descripción de los conceptos, procedimientos y actitudes que abarca esta competencia se ha realizado a través del desarrollo de normas de diferentes asociaciones[8] y modelos pedagógicos como BigSix Skills o BigBlue. Hasta ahora, la mayoría de las propuestas diferenciaban sus contenidos según el ámbito en que se fuesen a aplicar y las características de los destinatarios. El reto es llegar a un modelo de consenso, unas normas internacionales de carácter general válidas para describir en qué consiste la competencia informacional para cualquier individuo, y lo bastante flexibles como para adecuarse a marcos, colectivos y sociedades diferentes. CILIP lo ha intentado, y la IFLA tiene ya un borrador de Normas Internacionales realizado por del Presidente de la Sección de Habilidades Informativas, Jesús Lau.

Un problema que se observa es que en las políticas de desarrollo de la Sociedad de la Información se ha dado prioridad a la alfabetización tecnológica o digital, cuando una auténtica superación de la brecha digital que requiere una alfabetización informacional, pues la comprensión y evaluación de la información es una condición para el uso adecuado y generalizado en la sociedad de las herramientas tecnológicas que mediatizan el acceso y uso de la información.

En cuanto a los métodos de enseñanza y evaluación de la alfabetización informacional, se basan en los enfoques constructivistas del aprendizaje, en los que el sujeto hace un aprendizaje significativo, que parte de sus conocimientos previos, y es activo, reflexivo e intencional en la realización de sus tareas. Por ello, se deben utilizar metodologías que favorezcan la implicación del sujeto en su proceso de aprendizaje, por medio de actividades prácticas de resolución de problemas[9] teniendo que utilizar información, compartirla (trabajo colaborativo, grupos de discusión), y llegando a ser capaz de autoevaluar el proceso que ha seguido y sus resultados.

Otra consideración frecuente es que la competencia informacional se adquiere mejor cuando se hace en el contexto de las necesidades de quienes siguen los programas; por ejemplo, si se hace en la escuela o la universidad, deben integrarse las actividades con las asignaturas y trabajos de los alumnos, de modo que no se les enseñe a informarse en abstracto, sino con ejemplos ajustados a sus intereses. Aunque esto hace que la motivación sea mayor, no siempre las actuaciones de alfabetización informacional se pueden hacer dentro del currículo formal, y en todo caso se debe procurar encontrar la relación entre los contenidos de la formación y los intereses de los destinatarios, y dar una acreditación de lo que han aprendido. La colaboración con docentes y el contexto son importantes, pero lo fundamental es que la competencia adquirida debe ser útil en cualquier situación, especialmente cuando el aprendizaje continuo ha roto la frontera entre educación formal y aprendizaje informal. La relegación de la alfabetización informacional tendría que ver en España con la dificultad para el cambio de la cultura docente y la insuficiencia de las bibliotecas escolares, lo que perpetúa los métodos didácticos basados en la transmisión y reproducción de contenidos, más que en el desarrollo de competencias.

Campos de acción[editar]

Toda biblioteca, los docentes y otros muchos profesionales del campo de la enseñanza-aprendizaje pueden contribuir a la adquisición esta competencia, que ayuda a desarrollar un pensamiento crítico y ser capaz de aprender durante toda la vida, capacitando para adquirir nueva información e integrarla con el conocimiento previo.

Desde el punto de vista teórico o de la investigación el objetivo es el desarrollo de normas, modelos pedagógicos, criterios de evaluación, estrategias políticas para la mejora de las competencias informacionales de los ciudadanos.

En el campo de la educación incluye la educación formal en todos sus níveles, la educación informal, la educación a distancia y virtual, su inclusión en modelos curriculares, así como la evaluación, estándares y acreditaciones.

En el área de Salud, además de la formación continua de profesionales como personal médico, hospitales, clínicas y servicios de emergencia médica, cubre también dominios tales como emergencia en catástrofes, problemas de transporte y energía y servicios de ayuda y orientación.

En el ámbito de los negocios y el desarrollo económico, gestionar esta competencia implica una inversión en capital humano y empleabilidad sustentable, tanto en las industrias nacionales como extranjeras.

Por último, es necesaria la instrucción pública de los países a niveles nacionales, provinciales y locales tanto de los políticos como de los empleados públicos y los ciudadanos en general.

Alfabetización informacional en bibliotecas[editar]

A diferencia de la formación de usuarios tradicionalmente realizada por las bibliotecas, de la que se puede considerar una evolución, la alfabetización informacional no se limita a preparar al usuaro para usar una institución o sus servicios, ni pretende que éste se adapte a unos criterios técnicos u organizativos, ni se queda meramente en la instrucción bibliográfica, en las habilidades de búsqueda y localización de la información. La alfabetización informacional aspira a incluir competencias no trabajadas usualmente en la formación de usuarios: evaluación de los recursos, comprensión, utilización y comunicación de la información. Es decir, para usar la información en la toma de decisiones o generar conocimiento hay que entrar en habilidades cognitivas, e incluso en aspectos éticos. Muchas actividades de formación de usuarios serían en parte alfabetización informacional, pero en función de las necesidades de los individuos, de las posibilidades del contexto o de la colaboración con otros mediadores en procesos de aprendizaje, habrá que ir más allá para incluir el uso reflexivo e intencional de la información para la creación de conocimiento. La alfabetización informacional se relaciona, en última instancia, con los enfoques constructivistas del aprendizaje, el fomento de la autonomía del individuo y el desarrollo de su capacidad crítica en una sociedad compleja, necesitada de implicación y participación democrática. Para ello las bibliotecas diseñan y organizan Servicios de alfabetización informacional, que pueden incluir cursos presenciales y on-line, tutoriales, sesiones informativas, guías o manuales de uso de recursos documentales (catálogos, buscadores o bases de datos, etc.), para facilitar el que los usuarios adquieran esta capacidad.

Sobre la puesta en práctica de servicios de alfabetización informacional en las bibliotecas, hay que decir que es cada día mayor, aunque es compleja porque implica:

• Nuevas competencias educativas de los profesionales (que deben tener ellos mismos competencia informacional),

• Una nueva concepción de los servicios según la cual apoyar el aprendizaje permanente y enseñar a usar la información se perciba como un valor añadido para las instituciones documentales

• Asumir un rol como mediadores de procesos de aprendizaje

• Establecer vínculos con el sistema educativo formal y otros servicios comunitarios relacionados que ayuden a su aplicación, consolidación y acreditación

• Adaptarse a las necesidades formativas de grupos específicos de usuarios y al contexto...

Por eso es bueno desarrollar experiencias, consensuar modelos y normas, fomentar la colaboración a través de foros y colectivos interesados… En ese sentido, a nivel internacional debemos destacar la Declaración de Alejandría, de noviembre de 2005, fruto del Coloquio organizado por el National Forum on Information Literacy y UNESCO, o el Seminario “Biblioteca, Aprendizaje y ciudadanía. La alfabetización informacional [8]”, realizado en Toledo en febrero de 2006. En concreto, en Alejandría se consideró la alfabetización informacional como un eje en todas las facetas de la vida, y “faro” de la sociedad de la información: “se encuentra en el corazón mismo del aprendizaje a lo largo de la vida. Capacita a la gente de toda clase y condición para buscar, evaluar, utilizar y crear información eficazmente para conseguir sus metas personales, sociales, ocupacionales y educativas. Constituye un derecho humano básico en el mundo digital y promueve la inclusión social de todas las naciones. El aprendizaje a lo largo de la vida permite que los individuos, las comunidades y las naciones alcancen sus objetivos y aprovechen las oportunidades que surgen en un entorno global en desarrollo para beneficios compartidos. Ayuda a las personas y a sus instituciones a afrontar los retos tecnológicos, económicos y sociales, a remediar las desventajas y a mejorar el bienestar de todos”. Además, concluye que “resulta crucial para las ventajas competitivas de individuos, empresas (especialmente las pequeñas y medianas), regiones y naciones; ofrece la clave para el acceso, uso y creación eficaz de contenidos en apoyo del desarrollo económico, la educación, la salud y los servicios humanos, y de todos los demás aspectos de las sociedades contemporáneas; y con ello ofrece una base vital para conseguir las metas de la Declaración del Milenio y de la Cumbre Mundial sobre la Sociedad de la Información; y se extiende más allá de las meras tecnologías actuales para cubrir el aprendizaje, el pensamiento crítico y las competencias de interpretación por encima de fronteras profesionales, potenciando a los individuos y comunidades”.

Alfabetización informacional y Web Social[editar]

La extensión de herramientas y posibilidades denominadas de Web 2.0, como blogs, wikis, redes sociales, marcadores sociales, sitios de publicación de contenidos abiertos, etcétera, constituye un contenido que debe incluirse en los programas de alfabetización informacional en dos sentidos: Enseñar qué herramientas existen y qué sentido tienen para los usuarios la información, y usar éstas mismas como herramientas o instrumentos de alfabetización informacional.

Véase también[editar]

Bibliografía[editar]

  • American Association of School Librarians and Association for Educational Communications and Technologies. (1998). Information power: building partnerships for learning. Chicago: ALA. final.pdf
  • Association of College and Research Libraries and American Library Association. (2000). Normas sobre aptitudes para el acceso y uso de la información en la Educación Superior. Boletín de la Asociación Andaluza de Bibliotecarios, No. 60, 93-110. [9]
  • Association of College and Research Libraries. Institute for information literacy (2003) Características de los programas de alfabetización en información que sirven como ejemplo de las mejores prácticas. Boletín Asociación Andaluza de Bibliotecarios, 70. [10]
  • Association of College and Research Libraries. Instruction Section. (2005a). Agenda para la investigación en instrucción bibliográfica y alfabetización informacional. Anales de Documentación, 8, 275-283. [11]
  • Association of College and Research Libraries. Instruction Section.(2005b). Bibliography of citations related to the research agenda. [12]
  • Association of College and Research Libraries. Instruction Section. (2006) Information literacy in the disciplines. [13]
  • Australian and New Zealand Institute for Information Literacy. (2003). El marco para la alfabetización informacional en Australia y Nueva Zelanda. Principios, normas y práctica. Boletín de la Asociación Andaluza de Bibliotecarios, No. 73, 109-120. [14]
  • Bawden, D. (2002). Revisión de los conceptos de alfabetización informacional y alfabetización digital. Anales de documentación, No. 5, 361-408. [15]
  • Benito Morales, F. (1996) Del dominio de la información a la mejora de la inteligencia. Diseño, aplicación y evaluación del programa HEBORI. Tesis doctoral no publicada, Universidad de Murcia, España.
  • Bernal, F.J. (1982) Fundamentos sociales del uso y enseñanza de la tecnología de la información. Tesis Universidad Complutense.
  • Campal García, Mª. F. (2006)Dossier: Practicando ALFIN. Educación y biblioteca, 156, pp. 48-141. [16]
  • Chartered Institute of Library and Information Professionals. (2004). Alfabetización en información: la definición de CILIP (UK). Boletín de la Asociación Andaluza de Bibliotecarios, No. 77, 79-84. [17]
  • Gómez-Hernández, J. A. (coord.). (2000) Estrategias y modelos para enseñar a usar la información: guía para docentes, bibliotecarios y archiveros. Murcia: KR. [18]
  • Gómez-Hernández, J. A., Licea de Arenas, J. (2005). El compromiso de las bibliotecas con el aprendizaje permanente. La alfabetización informacional. En: López, P., y Gimeno, J. (coords.) Información, conocimiento y bibliotecas en el marco de la globalización neoliberal. Gijón: TREA, 145-180.
  • Gómez-Hernández, J.A., Pasadas Ureña, C. (2003). Information literacy developments and issues in Spain. Library Review, 52(7), 340-348.
  • Gómez-Hernández, J.A. y Pasadas-Ureña, C., (2007). “La alfabetización informacional en bibliotecas públicas. Situación actual y propuestas para una agenda de desarrollo”. Information Research, 12(3) paper 316. [19]
  • Horton, F. W. Jr., (2007).“Understanding Information Literacy: a primer". Paris : UNESCO. [20]
  • International Federation of Library Institutions and Associations. (2003). Libraries @ the heart of the information society. [21]
  • International Federation of Library Institutions and Associations. (2005). Manifiesto de Alejandría. La sociedad de la información en acción. [22]
  • International Federation of Library Institutions and Associations. Comité Presidencial para la agenda internacional sobre el aprendizaje a lo largo de la vida. (2006). Informe final. inf ifla.pdf
  • International Federation of Library Institutions and Associations. Committee on Free Access to Information and Freedom of Expression. (2006). Directrices del Manifiesto IFLA/UNESCO sobre Internet. [23]
  • Lau, Jesús, (2006). Directrices sobre el desarrollo de habilidades informativas para el aprendizaje permanente. La Haya, Países Bajos : IFLA. [24]
  • Ministerio de Cultura. Subdirección General de Coordinación Bibliotecaria. (2006). Declaración de Toledo. Bibliotecas por el aprendizaje permanente. Recuperado el 11 de mayo de 2006, de ALFIN/ficheros/Declaracion Toledo.pdf
  • MISTICA (2002) Trabajando la Internet con una visión social doc olist2.html
  • Organization for Economic Cooperation and Development. (2003) Deseco Project [25]
  • Parlamento Europeo (2006). Recomendación del parlamento europeo y del consejo relativa a la creación del Marco Europeo de Cualificaciones para el aprendizaje permanente. [26]
  • Real Decreto 1631/2006, de 29 de diciembre, por el que se establecen las enseñanzas mínimas correspondientes a la Educación Secundaria Obligatoria. 5 de enero de 2007 [27]
  • United Nations Educational, Scientific and Cultural Organization and National Forum on Information Literacy. (2003). Declaración de Praga. [28]
  • United Nations Educational, Scientific and Cultural Organization and National Forum on Information Literacy. (2005). High-Level international colloquium on information literacy and lifelong learning. Colloquium/alexprocspa.pdf
  • Uribe-Tirado, A. (2013). Lecciones aprendidas en programas de Alfabetización Informacional en universidades de Iberoamérica. Doctorado en Bibliotecología y Documentación Científica, Universidad de Granada (España). [29]
  • Virkus, S. (2003) Information literacy in Europe: a literature review. Information Research, 8(4). [30]

Enlaces externos[editar]

Referencias[editar]

  1. Alfabetización en información: la definición de CILIP (UK)
  2. [1] según la Declaración de Praga, NFIL/Unesco, 2003[2])
  3. Proyecto DeSeCo de definición de competencias básicas [3]
  4. http://eur-lex.europa.eu/LexUriServ/LexUriServ.do?uri=OJ:L:2006:394:0010:0018:ES:PDF
  5. http://www.boe.es/boe/dias/2007/01/05/pdfs/A00677-00773.pdf
  6. [4]
  7. Gómez-Hernández, Estrategias y modelos para enseñar a usar la información, 2000 [5]
  8. Han regulado lo relativo a la alfabetización informacional las asociaciones estadounidenses ACRL/ALA [6], AASL/ALA, las australianas ANZIIL y las británicas SCONUL y CILIP, entre otras.
  9. PBL: Problem Based Learning[7]