Alejandro Finisterre

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Alexandre de Fisterra
Nombre Alexandre de Fisterra
Nacimiento 06.5.1919
Finisterre (La Coruña)
Fallecimiento 09.2.2007, 87 años
Zamora

Alejandro Finisterre (o Alexandre de Fisterra, en idioma gallego) es el seudónimo de Alexandre Campos Ramírez, poeta, inventor y editor nacido en Finisterre, Galicia, en 1919 y fallecido en Zamora el 9 de febrero de 2007.[1] Fue el inventor del futbolín.

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[editar] Biografía

Alejandro vivió en Finisterre hasta que se trasladó a La Coruña a los cinco. A los quince marchó a estudiar el bachillerato a Madrid.

Una vez allí, la zapatería de su padre quedó en quiebra, lo que le imposibilitaba pagar la matrícula de los estudios. Por esa razón el director de la escuela lo puso a trabajar corrigiendo los trabajos escolares de los cursos más bajos, para permitirle seguir en la escuela a cambio de eso. También estuvo empleado en la construcción como peón de albañil, y después en una imprenta. Fue en Madrid donde conoció a León Felipe (del que sería albacea), y con él y Rafael Sánchez Ortega editaron el periódico Paso a la juventud para venderlo por las calles.

En noviembre de 1936 quedó sepultado en uno de los bombardeos de Madrid durante la Guerra Civil Española. Lo trasladaron en un primer momento a Valencia pero como las heridas eran graves tuvieron que llevarlo a un hospital de Monserrat. Allí conoció a muchos otros niños heridos como él, que no podían jugar al fútbol y fue entonces cuando desarrolló en su cabeza la idea del futbolín inspirándose en el tenis de mesa. Alejandro Finisterre le confió a su amigo Francisco Javier Altuna, un carpintero vasco, la fabricación del primer futbolín según sus instrucciones. Aun así, no pudo conseguir que su invento fuese fabricado y distribuido a nivel industrial porque todas las fábricas de juguetes se dedicaban a la fábrica de armas para la guerra. Patentó la invención en Barcelona en enero de 1937, a la vez que el primer pasahojas de partituras accionado con el pie que hizo para una chica pianista de la cual estaba enamorado. Sin embargo, y debido al triunfo del franquismo en la guerra, se exilió a Francia cruzando los Pirineos andando; y fue durante esta travesía donde perdió la patente que llevaba con él.

Estando ya en París, en el año 1948, y gracias a la patente del pasahojas, consiguió ganar algo de dinero con el que marchó a Quito (Ecuador), donde fundó la revista Ecuador 0º, 0′, 0′′ en la que le dedicaba cada número a poetas de un país diferente. Más tarde, en 1952, fue al Cabo de Santa María en Guatemala, donde mejoró su futbolín y empezó a fabricarlos, haciendo un buen negocio. Esto sucedió mientras había democracia en ese país, ya que tras el golpe de estado del coronel Carlos Castillo Armas fue robado y secuestrado por sus ideales izquierdistas, quedando sin nada de valor. Fue enviado en avión de vuelta a Madrid, y durante ese vuelo, Alejandro amenazó al piloto diciéndole que tenía explosivos (fue uno de los primeros actos de piratería aérea). Una vez en España se asombró al ver que el futbolín se había extendido bastante, aunque la gran divulgación se debía al hecho de que los fabricantes valencianos asumieran el juego como propio de ellos, sin dar ningún tipo de crédito a Alejandro.

Más tarde marchó a México, donde encontró amigos poetas y escritores, por lo que permaneció allí dedicándose a las artes gráficas y a la edición. Fundó y presidió la editorial llamada Editorial Finisterre Impresora, desde la que editó la revista del centro gallego de México y diferentes libros de poetas, entre los que se encuentran León Felipe y Juan Larrea. Además fue redactor de El Nacional y editó un facsímil de la revista Galeusca y el primer libro de poemas de Ernesto Cardenal.

Volvió a España en el tiempo de la Transición Española. Residió en Aranda de Duero (Burgos), donde continuó escribiendo mientras era miembro de la Real Academia Gallega. Después se trasladó a Zamora, donde gestionaría la herencia del poeta León Felipe como albacea testamentario. Falleció en Zamora, en su casa del barrio de Pinilla, a la edad de 87 años, el día 9 de febrero de 2007. Sus cenizas fueron esparcidas en el Río Duero a su paso por la ciudad de Zamora y en el Atlántico en Finisterre.

[editar] Curiosidades

  • El grupo gallego Os Diplomáticos de Monte Alto tiene una canción dedicada al futbolín que empieza mencionando al inventor: Ano 37 guerra civil / Alexandre de Fisterra inventa o futbolín. La canción se hizo famosa al ser parte el videoclip del contenedor infantil de la Televisión de Galicia llamado Xabarín Club.
  • La productora catalana Tratart Produccions realizó el documental Tras el futbolin. Un documental dirigido por Bep Moll de la Fuente y distribuido por Motion Pictures S.A.. En él, Don Alejandro Finisterre, narra su fantástica vida y la creación de su más célebre invento, el futbolín. Posiblemente, de las últimas entrevistas que concedió antes de su muerte.

[editar] Referencias


La Voz de Galicia; en un artículo firmado por Cristina López el viernes 21 de marzo de 2008

http://www.lavozdegalicia.es/portada/2008/03/21/0003_6669736.htm

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