Alcestis (obra)

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Alcestis (Άλκηστις) es una de las más tempranas obras supervivientes del dramaturgo griego Eurípides. La obra fue probablemente producida por primera vez en las Dionisias del año 438 a. C., estando ya avanzada la carrera del autor. A veces se la caracteriza como una obra satírica y a veces como un melodrama.

Eurípides la presento como la pieza final de una tetralogía con la que ganaría el segundo premio. Se aceptó Alcestis a pesar de que se entendía que la última pieza de una tetralogía había de ser un drama satírico, cosa que no era en propiedad. Las otras tres obras eran Cresis (Κρῆσσαι), Alcmeón (Ἀλκμαίων ὁ διὰ Ψωφῖδος) y Télefo (Τήλεφος).[1]

Angelica Kauffmann: La muerte de Alcestis (Tod des Alkestis, 1790).

Personajes[editar]

Marco[editar]

Apolo, tras matar a los Cíclopes, había quedado exiliado del Olimpo durante nueve años, que pasó al servicio del rey de Tesalia, Admeto, un hombre conocido por su hospitalidad y que trató muy bien a Apolo. En agradecimiento, Apolo consiguió para Admeto que las Moiras le concediesen vivir más allá de la fecha de su muerte. El regalo, sin embargo, tiene un precio: Admeto debe encontrar a alguien que lo sustituya cuando la Muerte venga a reclamarlo.

Llega el momento de la muerte de Admeto, y no ha encontrado a nadie que lo sustituya. Su padre no desea entregarse y cree que es ridículo que le pidan abandonar una vida que disfruta tanto como parte de este raro acuerdo. Finalmente, su devota esposa, Alcestis, se muestra conforme en ser llevada en su lugar, porque no desea dejar a sus hijos sin padre o ser abandonada por su amado y, al comienzo de la obra, ella está próxima a la muerte.

La trama[editar]

Alcestis, en su lecho de muerte, pide que a cambio de su muerte, Admeto nunca se case de nuevo, que no la olvide o ponga una resentida madrastra a cargo de sus hijos. Admeto se muestra conforme, y promete llevar una vida de solemnidad en su honor, absteniéndose de la alegría que era parte integral de su casa. Entonces muere Alcestis.

Justo entonces, el viejo amigo de Admeto, Heracles llega a palacio, sin tener idea de lo ocurrido. La hospitalidad es considerada una gran virtud, de hecho, es la principal motivación de los personajes a lo largo de la obra. Sería contrario a todos los modales rechazar a un huésped, así que el rey decide no importunarlo con las tristes noticias e instruye a los criados para que den la bienvenida a Heracles y se callen. Heracles se emborracha y empieza a importunar a los criados, que amaban a su reina y están amargados por no poder llorarla adecuadamente. Al final, uno de ellos salta y le dice al huésped lo que ha ocurrido.

Heracles está terriblemente incómodo por su comportamiento, y decide enfrentarse a la Muerte cuando los sacrificios funerarios se hacen ante la tumba de Alcestis. Cuando regresa, trae consigo una mujer con velo y dice a Admeto que es una nueva esposa. Después de muchas discusiones finalmente fuerza a Admeto a tomar la mano de ella, pero cuando alza el velo, encuentra que parece ser, en realidad, Alcestis, de regreso de la muerte. Heracles ha luchado contra la Muerte y la ha forzado a devolvérsela. Ella no puede hablar durante tres días después de los cuales quedará purificada y totalmente vuelta a la vida.

Véase también[editar]

Notas y referencias[editar]

  1. Véanse los artículos dedicados a Alcmeón y Télefo.

Enlaces externos[editar]

  • Philippe Renault: estructura de Alcestis, y algunos fragmentos de la obra.
  • Henri Patin (1793 - 1876): Estudios sobre los tragediógrafos griegos, o examen crítico de las obras de Esquilo, Sófocles y Eurípides precedido de una historia general de la tragedia griega (Études sur les tragiques grecs, ou Examen critique d'Eschyle, de Sophocle et d'Euripide, précédé d'une histoire générale de la tragédie grecque, 1841 - 1843).
    • IV: El teatro de Eurípides (Théâtre d'Euripide); 6: Alcestis (Alceste).