Alcazaba de Badajoz

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda
Alcazaba de Badajoz
Badajoz Ibn Marwan.jpg
Estatua de Ibn Marwan, fundador de Badajoz, frente a los muros de la alcazaba.
Localización Badajoz (Extremadura, España)
Tipo Alcazaba
Ubicación Cerro de la Muela
Coordenadas 38°53′01″N 6°58′06″O / 38.88361111, -6.96833333Coordenadas: 38°53′01″N 6°58′06″O / 38.88361111, -6.96833333
Época de construcción siglo XII
Construido por Almohades
Materiales de construcción Tapial
Estado de conservación Parcialmente restaurada
Abierto al público
Catalogación Conjunto Histórico-Artístico
[editar datos en Wikidata ]

La Alcazaba de Badajoz está situada en el Cerro de la Muela rodeando la antigua Badajoz de la época musulmana. Al norte está rodeada por el Río Guadiana y al este por el Arroyo Rivillas, que confluye con aquel bajo el ángulo noreste. En ambos frentes existen fuertes pendientes en el terreno que aumentan el carácter defensivo de la Alcazaba, lo cual se refuerza con los fosos naturales que representan los ríos. La Alcazaba se construyó en un lugar estratégico para el control del paso natural norte-sur y este-oeste.

Tal y como se conserva hoy, fue construida por los almohades en el siglo XII, aunque tiene su origen en la cerca que ya en el siglo IX se construyó al fundar la ciudad. La Alcazaba de Badajoz fue la morada de los monarcas del Reino de Badajoz o Taifa de Badajoz, durante los siglos XI y XII.

Todo el conjunto amurallado de la Alcazaba fue declarado Monumento Histórico-Artístico por decreto de 3 de junio de 1931.[1] El recinto acoge el Museo Arqueológico Provincial en el Palacio de los Duques de la Roca, también declarado Monumento Histórico-Artístico en 1962. En lo que fuera anteriormente el Hospital Militar se encuentran actualmente la Biblioteca de Extremadura y la Facultad de Ciencias de la Documentación y la Comunicación, perteneciente a la Universidad de Extremadura.

Historia[editar]

El núcleo fundacional de Badajoz, presidido por la Alcazaba, se alza a orillas del Guadiana sobre el Cerro de la Muela.

Fundación de la ciudad y origen de la Alcazaba[editar]

La ciudad de Badajoz fue fundada por Abd-al Rahman Ibn Marwan, en el año 875, reinando el emir cordobés Muhammad I. Tras encabezar varias rebeliones, Ibn Marwan no pudo volver a su lugar de residencia (Mérida), aunque sí se le permitió fundar una nueva ciudad. El emplazamiento elegido para levantar la Alcazaba (originalmente de argamasa), y fundar la ciudad, fue el Cerro de la Muela. Desde la fundación, y debido a su situación estratégica con la frontera con Portugal, la ciudad ha tenido un marcado carácter de plaza fuerte. Este carácter defensivo, unido a causas políticas y económicas, ha provocado un constante deterioro del recinto amurallado de la Alcazaba.

Ampliaciones y consolidación de la Alcazaba[editar]

Adarve de la Alcazaba de Badajoz.

El recinto amurallado procede en su mayor parte de época almohade, aunque quedan restos de períodos anteriores y testigos de restauraciones posteriores. La primera restauración fue llevada a cabo con tapial por Abd Allah ibn Muhammad ibn Abd al-Rahmann, nieto de Ibn Marwan, en el año 913. El primer rey de la Dinastía Aftasí o Aftásida, Abdallah Ibn el-Aftas (Almanzor I de Badajoz), la reconstruye en el año 1030, convirtiéndola en una muralla de piedra y cal. Poco después del año 1169, reinando el califa almohade Abu Yaqub Yusuf, se levanta la alcazaba que hoy conocemos y que procede en su mayor parte de estas fechas. Abu Yacub Yusuf convirtió a Badajoz en una de las más importantes plazas de de la península por el papel defensivo y estratégico que representaba. La última restauración conocida de la época musulmana la realiza el gobernador de la ciudad Abu Yahya ibn Abi Sinan en los primeros años del siglo XIII, pocos años antes de la conquista de la ciudad por el rey leonés Alfonso IX.

El interior de la Alcazaba y sus murallas[editar]

Torre albarrana en la Alcazaba de Badajoz.

La Alcazaba tiene unas dimensiones de 400 x 200 metros. Al norte se sitúa el Río Guadiana y al este el arroyo Rivillas. Para su construcción se utilizó mampostería, argamasa, sillería y ladrillo. En las zonas del Cerro de la Muela con menor pendiente las murallas cuentan con torres para aumentar la protección en flancos débiles o estratégicos. La mayoría de ellas son exentas de tipo torre albarrana. Todo el perímetro de la Alcazaba cuenta con un adarve para comunicar todas las torres con el resto del recinto, mediante escaleras. La muralla contaba con una barbacana, que era un muro de menor altura el cual formaba un foso entre las dos murallas. En el flanco próximo al río Guadiana se encontraba la coracha. La coracha era un muro que arrancaba de la muralla y conducía hasta una torre albarrana junto al río. Esta estructura permitía el aprovisionamiento de agua sin peligro. Junto a la coracha se encontraba la Puerta de la Coracha.

El Palacio o Alcázar de los Aftásidas se encontraba también en la zona protegida por las torres defensivas. En el interior, Ibn Marwan fundó varias mezquitas y baños. La mezquita más importante, llamada Mezquita Mayor, fue transformada en templo cristiano tras la Reconquista, convirtiéndose en la Iglesia de Santa María de Calatrava, antigua catedral de la ciudad hasta la construcción de la actual. La Mezquita Mayor tenía cinco naves separadas por arcos apoyados en columnas, y contrafuertes exteriores. Para su construcción se reaprovecharon elementos romanos y visigodos, como columnas y capiteles. Como en cualquier medina musulmana, el Palacio Real o Palacio de los Aftásidas se levantó en la zona próxima a la Mezquita Mayor. Sobre el lugar en que se levantaban ambas construcciones se edificó el antiguo Hospital Militar, hoy reconvertido en Biblioteca de Extremadura y Facultad de Biblioteconomía y Documentación de la Universidad de Extremadura.

Palacio de los Condes de la Roca o de los Duques de Feria[editar]

Palacio de los Duques de Feria, sede del actual Museo Arqueológico Provincial de Badajoz.

Este palacio fue construido por orden del Gran Maestre de la Orden de Santiago, Lorenzo Suárez de Figueroa (1387-1410). La última reforma se cree data del año 1631. Pertenece al estilo renacentista con claros elementos mudéjares, todo ello bastante tardío. Utiliza ventanas con alfiz enmarcado por arcos de herradura. En su interior encontramos un patio porticado con tres arcos de medio punto y pilastras poligonales, todo ello construido en ladrillo, que recuerda al Monasterio de Tentudía. La planta es trapezoidal y en su fachada principal, orientada al sureste, se desarrolla un gran arco rebajado de doble rosca. En el primer cuerpo se encuentra un balcón corrido con puerta al lado izquierdo. A los lados de la fachada se encuentran dos torres de planta cuadrada, utilizando como material la piedra, y sillares en las esquinas. Como algo característico, el Palacio presenta al exterior una decoración a base de esgrafiados. De los tres que existían antiguamente, sólo se conserva uno en la ventana del primer piso de la parte izquierda de la torre. Este esgrafiado representa a un dragón tragándose a un hombre del que sólo se ve parte del cuerpo y las piernas.

En el siglo XVIII formó parte del cuartel de San José y, tras la Guerra de la Independencia Española, el edificio quedó en estado ruinoso. Tras una profunda restauración (1972-1989), acoge actualmente el Museo Arqueológico Provincial (Badajoz), que se encontraba anteriormente en el edificio de la Galera, adosado a la Torre de Espantaperros. El Palacio de los Duques de la Roca fue declarado Monumento Histórico-Artístico por decreto el 1 de marzo de 1962.[2]

Jardines de la Alcazaba[editar]

El parque de la Alcazaba.

La Alcazaba alberga un extenso parque con abundante vegetación y espacios abiertos. La zona ha sido rehabilitada recientemente, siendo la primera fase de un proyecto de rehabilitación integral financiado, entre otros, por el Ministerio de Vivienda.[3] Algunos años ha sido el lugar elegido para llevar a cabo los actos (mercado árabe, obras de teatro, etc...) de Al-Mossassa Batalyaws, fiesta que celebra la fundación de la ciudad por Ibn Marwan.

Puertas de la Alcazaba[editar]

  • Puerta del Capitel. Junto con la Puerta del Alpéndiz es una de las dos puertas de época almohade que se conservan íntegramente. Antes del acceso a la Puerta del Capitel se encuentra una puerta, del siglo XVI. Esta puerta está en recodo, como medida defensiva. Su acceso podía ser vigilado desde el adarve de la muralla y desde la torre situada junto a ella. Se encuentra en la Plaza de San José, cerca de su comunicación con la Plaza Alta a través del Arco del Peso. Tiene un capitel romano incrustado sobre un arco de herradura apuntado, hecho a base de sillares de granito. En la zona exterior del arco se observa un alfiz conseguido mediante rebaje del muro. El arco da paso a una zona con bóveda de cañón y un patio abierto, previos a la entrada a la Alcazaba, que posee dovelas de granito y ladrillo.
  • Puerta de Yelves o de Carros. Debe su denominación al antiguo nombre de la ciudad portuguesa de Elvas, hacia la que se orienta. Se encuentra frente al Convento de las Adoratrices en la Plaza de San José, en la parte occidental de la Alcazaba. Fue restaurada recientemente y parece que se construyó sobre una puerta anterior al período almohade. Junto a ella se conservan restos de una muralla que probablemente perteneció a la entrada en recodo, que fue destruida en el asedio que sufrió la ciudad de Badajoz durante la Guerra de la Independencia Española. Tras la reconstrucción posterior, el muro posee el ángulo cambiado hacia el exterior, en lugar de hacia el interior.
  • Puerta de la Coraxa o de la Traición. Es una puerta de la época aftasí, de acceso directo, próxima al río Guadiana, construida con sillares. Consta de un arco escarzano enmarcado en otro arco, ciego, de herradura apuntado con dovelas de ladrillo y piedra. Al igual que la Puerta del Capitel posee un alfiz decorativo excavado en el muro. Está situada en el sector noroeste de la alcazaba. Tradicionalmente se la conoce por ser la puerta donde el rey portugués Alfonso Enríquez intentó huir del rey Fernando II de León en 1169, tras intentar capturar la ciudad, que estaba en manos de regentes musulmanes, feudatarios del rey leonés.
  • Puerta del Alpéndiz. Esta puerta, situada en el lado norte de la Alcazaba, es muy parecida a la Puerta del Capitel, pero de menores proporciones. Su acceso es en recodo, al igual que las otras puertas almohades. Da acceso actualmente al bosque y las laderas del Cerro de la Muela que miran hacia en barrio de San Roque y al Parque de la Legión.
Portada de acceso a la Puerta del Capitel desde la Plaza de San José.  
Puerta del interior del recodo de la Puerta de Carros.  
Puerta de la Coracha.  
Puerta del Alpéndiz con su respectiva torre desde el exterior de la Alcazaba.  

Torres[editar]

En la muralla de la alcazaba[editar]

Vista nocturna de la Torre de Espantaperros desde la Cuesta del Campillo.
  • Torre de Espantaperros o Torre de la Atalaya. Es la torre albarrana más importante de la Alcazaba, situada en el ángulo suroeste. Es una torre de planta octogonal y tres cuerpos, que data de época almohade (siglo XII). El cuerpo que se eleva en el centro de la terraza es un añadido mudéjar del siglo XVI. Esta torre es el precedente de la afamada Torre del Oro de Sevilla. Adosada a la torre de Espantaperros, se encuentra la construcción del siglo XVI denominada La Galera. Su primera función conocida fue la de depósito de grano, sufriendo en diversas etapas distintas restauraciones. Consiste en una gran nave dividida en tres partes por arquerías de cuatro columnas. La cubierta es a base de bóvedas de medio cañón rampantes, y algunos capiteles de las columnas presentan características romanas y visigodas al ser, posiblemente, reaprovechadas de otras construcciones. En 1946 fue dotado con un jardín exterior (Jardines de La Galera), proyectado por Jesús Cánovas Pesini. A lo largo de su existencia tuvo diversos usos, como por ejemplo Casa Consistorial, y en el período 1938-1989 como Museo Arqueológico Provincial.
  • Torre Abarlongada. Entre la Torre de Espantaperros y la Puerta del Capitel se encuentra una torre albarrana de planta cuadrada y ángulos achaflanados, dando sensación de planta semicircular, en cuyos muros se encontraron incrustados capiteles, basas y columnas visigodas. Está realizada en mampostería de piedra y cal.
  • Torre de la Horca o de los Ahorcados. Situada al norte de la Puerta de Carros.
  • Torre de las Siete Ventanas.
  • Torre del Alpéndiz. Esta torre se encuentra formando parte de la Puerta del Alpéndiz.
  • Torre de las Doncellas.
  • Otras torres albarranas. La Alcazaba incluye además otras torres albarranas de menor importancia.
Imagen de la Plaza Alta y Badajoz desde la muralla de la Alcazaba. A la izquierda de la imagen se aprecia la torre de Espantaperros.

En el interior del recinto de la alcazaba[editar]

  • Torre de Santa María. Es el resto más visible de la antigua Catedral de Badajoz. La Iglesia de Santa María de Calatrava se edificó sobre la Mezquita Mayor, tras la reconquista. La torre está integrada en el que fuera Hospital Militar.
  • Biblioteca de Extremadura. Esta torre está formada por dos torres a su vez, ambas de mampostería de piedra. En una de ellas se aprecia un relieve en mármol de la Virgen con el Niño y el escudo de Suárez de Figueroa. La torre de Santa María es el punto más alto de la ciudad de Badajoz.
  • Torre del Palacio Episcopal o del Obispado. Se trata de una torre de mampostería de piedra y sillería, de planta cuadrangular. En uno de los lados tiene una ventana bilobulada. Es el único resto del primer Palacio Episcopal de la ciudad, levantado junto a la Catedral de Santa María. La torre sufrió diversas restauraciones hasta quedar arruinada en la Guerra de Restauración portuguesa en el siglo XVII.
Torre Abarlongada desde el adarve de la muralla de la alcazaba.  
Torre de los Ahorcados.  
Torre de Santa María.  
Torre del Obispado.  

Referencias[editar]

Véase también[editar]

Enlaces externos[editar]