Aktion T4

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La Aktion T4 (1939-1941) fue un programa, llamado de eutanasia,[1] [2] creado y ejecutado bajo la responsabilidad principal de médicos y enfermeras durante el régimen nazi para eliminar a personas señaladas como enfermos incurables, niños con taras hereditarias o adultos improductivos. Se estima que fueron asesinadas sistemáticamente entre 200.000 y 275.000 personas, aunque fuentes más moderadas la sitúan en 70.273 víctimas.[3] [4] El nombre T4 viene de los cuarteles generales de la organización que ejecutaba estos planes, que estaban situados en Berlín en la Tiergartenstraße 4 (calle del Jardín Zoológico, número 4).

El programa se realizó en seis centros situados en Alemania y en la Austria anexionada: Grafeneck (Baden-Wurtemberg), Brandeburgo, Bernburg (Sajonia-Anhalt), Hartheim (Austria), Sonnenstein (cerca de Pirna, Sajonia) y Hadamar (cerca de Limburgo, Hesse).

Funcionamiento[editar]

Entre las personas asesinadas se encontraban hombres y mujeres de todas las edades, desde niños —que fueron los primeros asesinados—[5] [6] hasta ancianos. Había entre ellos enfermos mentales y portadores de enfermedades o defectos hereditarios, según criterios médicos. Por ejemplo, determinados grados de epilepsia podían suponer el asesinato del enfermo, su eutanasia.

La autorización de Adolf Hitler para el programa de eutanasia, firmada en octubre pero fechada el 1 de septiembre de 1939.
Viktor Brack, organizador del programa T4.

Las víctimas de la Aktion T4 fueron personas que, según los criterios médicos vigentes, consecuentemente propagados por la ideología nazi, eran consideradas y presentadas como vidas indignas de ser vividas y cuyo asesinato era una acción tanto de compasión hacia el enfermo como en beneficio de la comunidad en general (Volksgemeinschaft).[5] Así se intentó conseguir también el apoyo de la población para este tipo de programas médicos, tales como el de esterilización masiva de enfermos y el de eutanasia. La propaganda hacía hincapié en que aquellas personas, además de llevar una vida indigna de vivirse, representarían una carga económica y un impedimento para el futuro de Alemania y su "raza".

Las acciones para llevar a cabo estos programas médicos, como por ejemplo la intensa propaganda, comenzaron mucho antes del régimen nazi. El programa nazi de eutanasia, Aktion T4, tiene una relación íntima, tanto desde el punto de vista ideológico-político como económico-financiero,[7] con las organizaciones internacionales y el movimiento médico internacional a favor de la eugenesia y con las respectivas legislaciones y programas llevados a cabo en varios países, como por ejemplo la esterilización masiva de gente señalada como enfermos hereditarios en países como Estados Unidos, Australia, Reino Unido, Noruega, Francia, Finlandia, Dinamarca, Estonia, Islandia y Suiza, durante la primera mitad del siglo XX [cita requerida].

El programa Aktion T4 fue funcional a los propósitos e intereses específicos de la economía alemana en ese momento. Por ejemplo, tales recursos sanitarios (camas, personal, etc.) y los eventuales ahorros presupuestarios pudieron reocuparse o redirigirse hacia otras necesidades económicas, determinadas principalmente por la guerra y la ocupación de los países del Este de Europa que comenzó poco tiempo después de iniciado el programa de eutanasia Aktion T4. De hecho, el programa de eutanasia también se extendió a determinados presos de los campos de concentración nazi, que mostraban un deterioro físico especialmente marcado y no servían ni para los trabajos forzados del campo ni para la experimentación médica, y eran seleccionados para la eutanasia por el personal médico y enviados en ocasiones a las cámaras de gas ya implementadas en hospitales y psiquiátricos. Esta operación fue denominada por los nazis como Aktion 14f13, la antesala de la implementación de los campos de exterminio masivo como el de Auschwitz, donde fueron utilizados los métodos -ahora en escala ampliada- y en determinados casos también el personal médico y sanitario de la Aktion-T4. Precisamente, como se mencionó más arriba, se sostuvo e hizo hincapié reiteradamente (por ejemplo, en la propaganda respectiva) en que estos programas médicos, como el de eutanasia y el de eugenesia, constituían una higienización de la sociedad necesaria para la buena salud de la economía, pues todas estas personas eliminadas eran consideradas y presentadas como un lastre para la sociedad.

Oposición[editar]

Monumento conmemorativo de las víctimas en Berlín.

El programa Aktion T4 fue ampliamente aceptado por la totalidad de los médicos, con muy pocas reservas y ninguna resistencia real, aunque el gremio de las enfermeras, rechazo rotundamente el programa, pero se vieron involucradas por ser parte del sistema sanitario.[8] Por el contrario, fue la resistencia y presión popular, principalmente de parte de los afectados (familiares, allegados, pacientes, etc.) y también de parte de algunos círculos religiosos, tanto católicos como protestantes, lo que condujo a que oficialmente se declarara suspendido el programa en 1941, pero eso no implicó un desmonte de la organización establecida para desarrollar estos planes ni tampoco el cese de los asesinatos en sus centros. El programa de niños continuó oficialmente y el asesinato masivo de adultos y ancianos prosiguió de una manera menos centralizada y más secreta, consiguiendo los médicos un mayor margen de maniobra y facultades más amplias -menos requisitos burocráticos- para llevar a cabo el objetivo de exterminio. En esta segunda fase hubo más asesinatos que en la primera. El asunto incluso se extendió más allá del final de la guerra y del régimen nazi, pues algunos médicos continuaron matando gente todavía después de la ocupación aliada[cita requerida].

Hay varios ejemplos de la oposición de algunos círculos religiosos, por ejemplo, la del obispo alemán Clemens August von Galen (1878-1946) quien se enfrentó públicamente a la "acción T4" mediante pastorales y otros escritos. Según documentos publicados tras el fin de la guerra, el régimen nazi decidió no ejecutar al obispo hasta después de la victoria final, para evitar que se convirtiera en un mártir de la resistencia.[9] Lo mismo hicieron otros sacerdotes católicos, como Bernhard Lichtenberg, deán de la Catedral de Berlín; algunos fueron encarcelados por ello; el propio Lichtenberg falleció cuando era trasladado al campo de concentración. Esta resistencia y oposición junto con la de la gente afectada (familiares, pacientes) consiguió incluso provocar la oposición o al menos la crítica de algunos jueces y de algunos militantes nazis en contra del programa de eutanasia.

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. Como eutanasia fue juzgado y condenado. La acusación contra los médicos responsables del programa se fundamentó en que la eutanasia, como tal, se debía considerar desde el punto de vista legal punible como asesinato. Al respecto, cabe remitirse a las respectivas disertaciones en los expedientes de los Juicios de Núremberg, un ejemplo: Nuremberg Military Tribunal, Vol I, Pag 806
  2. United States Holocaust Memorial Museum, The Doctors Trial: Apartes de la acusación de los juicios por crímenes de guerra ante el Tribunal Militar de Nuremberg, octubre de 1946–April 1949:

    [...] la ejecución del llamado programa de "eutanasia" del Imperio Alemán [...]

  3. Masacres humanas
  4. Donna F. Ryan, John S. Schuchman, Deaf People in Hitler's Europe, Gallaudet University Press 2002, 62. También puede remitirse a los expedientes del Tribunal militar de Nuremberg.
  5. a b Henry Friedlander. The Origins of Nazi Genocide: From Euthanasia to the Final Solution. Chapel Hill and London: The North Carolina University Press, 1995. [1]. ISBN 0-8078-2208-6.
  6. Robert J. Lifton, The Nazi Doctors: Medical Killing and the Psychology of Genocide p.50 y 51
  7. Bernard Schreiber, The Men Behind Hitler
  8. Lifton, pag. 80
  9. «Beatificado el cardenal alemán von Galen, opositor de Hitler» (en español). Deutsche Welle 09.10.2005 (2005). Consultado el 09/12/2007.

Enlaces externos[editar]