Adriano Samaniego

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Adriano Samaniego Giménez (nacido 8 de septiembre de 1963 en Luque, Paraguay); es un ex jugador de fútbol paraguayo.

Samaniego empezó su carrera en las divisiones inferiores del Club Olimpia de Paraguay. Su debut en el plantel de primera de Olimpia fue en 1981, donde jugó hasta el 1985 ganando varios torneos en la Primera división paraguaya. Luego de jugar por el Necaxa de México regresó al Olimpia para salir campeón de la Copa Libertadores, Supercopa Sudamericana y Recopa Sudamericana en el 1990. También fue jugador del Junior de Barranquilla y del Santa Fe en Colombia.

Siete tantos en la Copa Libertadores del año 1990 y cuatro más en la disputa de la Supercopa del mismo año. La carta de presentación del delantero franjeado Adriano Samaniego eran los goles. Y mediante ellos, el zurdo goleador franjeado puso a Olimpia en el situal más alto del fútbol continental.

Adriano Samaniego siempre fue un goleador, según recuerdan aquellos que lo vieron crecer como futbolista hasta convertirse en estrella, ya desde sus primeros pasos en la Escuela de Fútbol del Olimpia y hasta sus últimos años de carrera futbolística.

Lo llegaron a apodar “Samaniegol”, a manera de juego de palabras que lo unía a su oficio goleador. De sus tantas conquistas, las obtenidas en la Copa Libertadores de América en 1990 siempre tendrán un sabor más especial.

Aquellos siete tantos los recuerda con emoción: “Casi todos fueron importantes: aquel contra Universidad Católica, cuando estábamos 1-0 abajo y empaté; o en Porto Alegre, frente al Gremio, perdíamos 1-0 y puse el 1-1, nos hicieron un segundo y volví a empatar. O contra Nacional de Medellín, que metí la igualdad. Ese me gustó más, la paré con el pecho y de media chilena le pequé...”.

Por supuesto, a estos habría que sumar también el gol contra Barcelona, en la primera final de la Copa, que significó el 2 a 0 tranquilizador para el Decano.

También fue un jugador con muchas peculiaridades, al punto que el técnico Luis Cubilla opinaba sobre el jugador por aquellos años, diciendo: “Samaniego es pura potencia. Es capaz de errar la conquista más simple y después hacer una jugada increíble para un gol sorprendente. Tiene una particularidad especial: en los partidos bravos, siempre hace goles...”.

Samaniego siguió sumando goles para el Olimpia por varios años más luego de la obtención de la Copa Libertadores de 1990. Se abocó posteriormente a la dirección técnica, conduciendo varios clubes a nivel local.

Hoy forma parte del cuerpo técnico de las divisiones inferiores del Club Olimpia.



Fuente: [1]