Adelardo López de Ayala

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Adelardo López de Ayala
Adelardo López de Ayala.JPG
Adelardo López de Ayala, 1880, por Ignacio Suárez Llanos, Museo del Romanticismo, óleo sobre lienzo.

Ministro de Ultramar de España
8 de octubre de 1868-22 de febrero de 1869[1]

25 de febrero de 1869-21 de mayo de 1869[1]

27 de diciembre de 1870-24 de julio de 1871[1]

26 de mayo de 1872-13 de junio de 1872[1]

31 de diciembre de 1874-14 de enero de 1877[1]

Coat of Arms of the Royal Spanish Academy.svg
Académico de la Real Academia Española
(Sillón f)
25 de marzo de 1870[2] -30 de diciembre de 1879

Datos personales
Nacimiento 1 de mayo de 1828
Guadalcanal, España
Fallecimiento 30 de diciembre de 1879 (51 años)
Madrid, España
Cónyuge Teodora Lamadrid
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Adelardo López de Ayala y Herrera (Guadalcanal, 1 de mayo de 1828Madrid, 30 de diciembre de 1879) fue un dramaturgo español del Realismo.

Biografía[editar]

Retrato grabado de Adelardo López de Ayala

Nació el 1 de mayo de 1828 en la localidad de Guadalcanal, que aunque en la actualidad se encuentra en la provincia de Sevilla, pertenecía a Extremadura en la época. De familia pudiente, fue a Sevilla para estudiar bachillerato y Derecho, pero no acabó la carrera y se consagró al teatro. En Sevilla escribió su primera pieza importante, el drama histórico Un hombre de estado. Se marchó a Madrid para estrenar su obra, lo que consiguió en el Teatro Español, en 1851. El éxito de este drama le permitió además conocer a la que será su esposa, la intérprete Teodora Lamadrid. Poco después representó su comedia de capa y espada Los dos Guzmanes, al estilo de Calderón, autor que siempre admiró. En 1851 escribe su primera zarzuela, Guerra a muerte, con la que inicia su dedicación a este género. También colaboró en la prensa, en particular en la satírica: El padre Cobos. En 1857 representa a Mérida como diputado liberal y al año siguiente fue elegido por Castuera. Entre los años 1857 y 1861 escribe El tejado de vidrio y El tanto por ciento. Con ellas obtuvo grandes éxitos y se puso a la altura de escritores consagrados de la época, como Manuel Tamayo y Baus (principal representante de la alta comedia); fue tal el éxito de la segunda, considerada la mejor comedia de su autor, que recibió un homenaje público en el que Francisco Martínez de la Rosa le entregó una corona de oro y un libro de poemas en elogio del autor. Siguió estrenando El nuevo don Juan, donde retoma el tópico personaje romántico ya tratado en El tejado de vidrio desde una nueva óptica. Sufre un destierro a Portugal por oponerse al régimen de Isabel II y un año después suscribió el Manifiesto de Cádiz que ayudó a destronarla. Es nombrado Ministro de Ultramar en el reinado de Amadeo I de Saboya, pero de nuevo sus opiniones políticas le obligan a dimitir.

Gobierno Provisional, 1869. Desde izquierda: Figuerola, Ruiz Zorrilla, Sagasta, Juan Prim, Serrano, Topete,López de Ayala, Lorenzana y Romero Ortiz (foto de J. Laurent).

En 1870 ingresa como académico de la lengua y pronuncia un discurso de ingreso sobre su autor teatral favorito, Pedro Calderón de la Barca. Con Alfonso XII, sigue siendo diputado y ministro. El año 1878 es nombrado Presidente del Congreso y publica Consuelo, una de sus mejores obras, representada por la que fue su segundo amor y prometida, Elisa Mendoza Tenorio. Se estrenó en Madrid el 30 de marzo de 1878 y a su exitoso estreno acudió el rey, quien además le encargó la oración fúnebre por la reina María de las Mercedes en la que fue su última aparición pública. En diciembre de 1879 el Rey le propone como presidente del Consejo de Ministros, lo que rechazó en favor de Antonio Cánovas del Castillo, pues estaba ya muy enfermo y ese mismo año murió en Madrid. Sus restos se encuentran en el cementerio de San Justo de Madrid.

Obra[editar]

Escribió unas catorce piezas en total, entre dramas históricos, comedias y zarzuelas. Dramas históricos son Un hombre de estado (1851), sobre el espectacular ascenso y caída de don Rodrigo Calderón, secretario de Felipe III y mano derecha del Duque de Lerma, y Rioja (1854). Sus contribuciones a la alta comedia, género en el que fue el autor máximo junto a Manuel Tamayo y Baus, son El tejado de vidrio (1856), El tanto por ciento (1861), El nuevo don Juan (1863) y Consuelo (1878).

Como dramaturgo es muy convencional: su intención es escribir obras morales, pero no critica a fondo el sistema de valores burgués. Así, el tema del donjuanismo que aparece muy constante en su alta comedia se plantea no como un mito, sino como el caso de un seductor profesional que altera el ordenado sistema de valores burgueses, y se parece más a un cazadotes que a otra cosa. Amenaza el núcleo básico de la sociedad, la familia. Por eso la justicia no está en manos de Dios, como en la obra de Zorrilla, sino en la de las víctimas, que al final lo dejan en soledad y menospreciado. En El tanto por ciento, que tiene por marco el mundo de las finanzas, se trata de un engaño colectivo en el que están implicados a la vez la fortuna del protagonista y el honor de la heroína, que al final consiguen triunfar y librarse del grupo de personajes que había urdido la trampa. Consuelo tiene por protagonista a la mujer del título, que acepta un matrimonio por conveniencias económicas y bienestar social, no por amor. Con esta obra el autor pretende dar una enseñanza moral y demostrar cómo los intereses materiales se vuelven contra los mismos interesados, pues al final Consuelo se queda sola y se arrepiente de su decisión inicial.

Véase también[editar]

Referencias[editar]

Enlaces externos[editar]