Acta de Fábricas

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda

El acta de fábricas fue una serie de leyes aprobadas por el Parlamento del Reino Unido para limitar el número de horas trabajadas por mujeres y niños en principio en fábricas textiles, y más tarde en todas las industrias.

Este movimiento reformista impulsó la aprobación de leyes para limitar las horas que podían ser trabajadas en las fábricas. El primer objetivo del movimiento fue limitar a diez horas la jornada laboral de los niños. Richard Oastel fue uno de los líderes más importantes de este movimiento.

Acta de Fábricas de 1802[editar]

El acta de fábricas de 1802 (también llamada Ley de Salud y Moral de los Aprendices) fue un acta del Parlamento del Reino Unido que regulaba las condiciones de las fábricas, especialmente con respecto a los niños trabajadores en fábricas de algodón y lana. Fue la culminación de un movimiento originado en el siglo XVIII, donde los reformadores habían intentado impulsar varias leyes en el Parlamento para mejorar la salud de los trabajadores y aprendices. El acta contaba con las siguientes disposiciones:

  • Los dueños de la fábrica deben obedecer la ley.
  • Todas las salas de la fábrica deben estar bien ventiladas y ser encaladas dos veces al año.
  • Los niños deben tener dos equipos completos de ropa para el trabajo.
  • Los niños de edades entre 9 y 13 años pueden trabajar como máximo 8 horas.
  • Los adolescentes entre 14 y 18 años pueden trabajar como máximo 12 horas.
  • Los niños menores de 9 años no tienen permitido trabajar, pero tienen que estar inscritos a las escuelas primarias que los dueños de la fábrica deben establecer.
  • La jornada laboral de los niños debe comenzar después de las 6 a.m., acabar antes de las 9 p.m., y no exceder de 12 horas .
  • Se debe instruir a los niños en lectura, escritura y aritmética durante los cuatro primeros años de trabajo.
  • Los niños y las niñas deben dormir en habitaciones diferentes.
  • No deberían dormir más de dos niños por cama.
  • Los sábados los niños deben tomar una hora de instrucción en Cristiandad.
  • Los dueños de la fábrica tienen que atender cualquier enfermedad contagiosa.

Podrían ser puestas multas de entre ₤2 y ₤5 a los dueños de fábricas, pero la ley no establecía ningún régimen de inspección para hacer cumplir las condiciones. El acta no proporcionó una ley clara de las horas que uno podía trabajar y no incluyó supervisión para asegurarse de que estaba siendo cumplida. Fue en gran medida ignorada por las fábricas, pero allanó el camino para Leyes de Fábricas posteriores. En 1804 Richard Oastler comentó sobre el acta: «Este acta da poca autoridad al parlamento y menos restricciones a las fábricas. ¿Cómo pueden las fábricas resistirse a no quebrantar la ley?».