Acero corten

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Fulcrum (1987) en Londres/Inglaterra de Richard Serra.

El acero corten es un tipo de acero realizado con una composición química que hace que su oxidación tenga unas características particulares que protegen la pieza realizada con este material frente a la corrosión atmosférica sin perder prácticamente sus características mecánicas.

Características[editar]

En la oxidación superficial del acero corten crea una película de óxido impermeable al agua y al vapor de agua que impide que la oxidación del acero prosiga hacia el interior de la pieza. Esto se traduce en una acción protectora del óxido superficial frente a la corrosión atmosférica, con lo que no es necesario aplicar ningún otro tipo de protección al acero como la protección galvánica o el pintado.

El acero corten tiene un alto contenido de cobre, cromo y níquel que hace que adquiera un color rojizo anaranjado característico. Este color varía de tonalidad según la oxidación del producto sea fuerte o débil, oscureciéndose hacia un marrón oscuro en el caso de que la pieza se encuentre en ambiente agresivo como a la intemperie. El uso de acero corten a la intemperie tiene la desventaja de que partículas del óxido superficial se desprenden con el agua, quedando en suspensión y siendo arrastradas, lo que resulta en unas manchas de óxido muy difíciles de quitar en el material que se encuentre debajo del acero corten.

En ambientes agresivos el acero corten se puede corroer a mayor velocidad (zonas costeras, áreas industriales, etc.), por lo que seria necesario aplicar un tratamiento anticorrosivo, con objeto de evitar dicha corrosión. Desde un punto de vista artístico, su color característico y sus cualidades químicas son muy valoradas por los escultores y arquitectos. Artistas como Eduardo Chillida, Marino de Teana, Josep Plandiura o Richard Serra lo utilizan frecuentemente en sus obras. Presenta gran versatilidad en la arquitectura.

Aplicación a la integración paisajística[editar]

La Liberté (1990) en Fontenay-sous-Bois/Francia de Marino de Teana, la más grande escultura en acero d'Europa

Se ha reflejado en diversos escritos sobre integración de edificaciones y equipamientos en contexto rural (y también en el paisaje urbano) la conveniencia de que las ordenanzas y normativas homologuen materiales meteorizables o biocompatibles, es decir, que adquieran texturas y pátinas variables en función de la meteorología y la edad de la obra.[1]

La herrumbre y el verdín, de colores cambiantes según la estación del año, pueden ir recubriendo un tejado metálico, adecuadamente tratado, sin perturbar su misión de cobertura. En efecto, el color del entorno natural está en constante mutación, y una vía de adaptación preferible al camuflaje (elección de un color intermedio o abigarrado que permanece invariable) es la flotación cromática y textural que se consigue con las superficies meteorizables. Ésta es una característica inherente a muchos de los materiales de la arquitectura popular (tapias y tejados), pero es posible incorporarla voluntariamente en el diseño metalúrgico o sintético de los nuevos materiales.

El acero corten, así como otros metales oxidados o tratados (el cardenillo, por ejemplo), presentan condiciones favorables para ello. Numerosas obras de arquitectura en diversos contextos han sacado partido de las potencialidades expresivas e integradoras del acero corten.[1] [2] [3] [4] La pátina es un componente arquitectónico de intenso valor expresivo, que cabe codificar culturalmente.[5]

Referencias[editar]

  1. a b Riesco Chueca, Pascual (2000) “La interpretación de perturbaciones en el paisaje rural. Propuestas de atenuación”, Andalucía Geográfica, Nª VII, diciembre, Sevilla, p. 27-36.
  2. Judit Bellostes, Arquitectura y acero cortén
  3. Crespi, José (2009) Paisajes de transición, Cuadernos de arquitectura del paisaje, Nº. 10, pp. 80-87.
  4. Gómez Zotano, José y Riesco Chueca, Pascual (2011) Marco conceptual y metodológico para los paisajes españoles. Aplicación a tres escalas espaciales. Consejería de Obras Públicas y Vivienda, Junta de Andalucía. Centro de Estudios Paisaje y Territorio, Ministerio de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino.
  5. Juaristi, Joseba (2011) La ciudad superficial. El concepto de pátina y su aplicación al medio urbano. Fabrikart, pp. 136-159.

Enlaces externos[editar]