13, Rue del Percebe

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13, Rue del Percebe
Publicación
Primera edición 6 de marzo de 1961
Última edición 1984 (una página en 2002)
Editorial Bruguera
Contenido
Tradición Escuela Bruguera
Género Cómico
Personajes principales Habitantes del edificio
Dirección artística
Creador(es) Francisco Ibáñez
Guionista(s) Francisco Ibáñez, Joan Bernet Toledano
Dibujante(s) Francisco Ibáñez, Joan Bernet Toledano
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13, Rue del Percebe es una serie de historieta de España creada por Francisco Ibáñez. La primera página fue publicada en el primer número de la segunda época de la revista Tío Vivo (6 de marzo de 1961) y pronto adquirió enorme popularidad por su estructura novedosa e inusual.

Antecedentes[editar]

Antes de 13, Rue del Percebe había habido otras historietas que habían usado el recurso de desarrollar una trama en un edificio con la fachada seccionada para poder ver su interior. Por ejemplo, Joaquim Xaudaró publicó a principios del siglo XX una página titulada Una casa en Nochebuena. Will Eisner también nos muestra lo que sucede en un edificio en una página "School for girls" de su serie The Spirit. El ejemplo más cercano en el tiempo y aspecto fue una página llamada Un día en Villa Pulgarcito de Manuel Vázquez Gallego donde salen los personajes de Pulgarcito en distintas plantas de un edificio. Tal vez por esto se atribuye a veces a Vázquez la idea de la serie. En cualquier caso, todos estos ejemplos eran casos puntuales que Ibáñez tuvo la capacidad de convertir en algo habitual.[1]

Trayectoria editorial[editar]

La primera historieta se publicó el 6 de marzo de 1961[2] en la revista Tío Vivo. Ibáñez publicó 314 páginas de la serie hasta 1967, aunque fue sustituido durante algo menos de dos meses por Joan Bernet Toledano quien realizó 7 páginas en noviembre y diciembre de 1967. En 1968 Ibáñez vuelve a tomar las riendas de la historieta realizando 27 páginas más hasta que vuelve a dejar la serie en manos de Bernet Toledano, quien la continuó con 57 entregas más hasta el 26 de enero de 1970.[1] Más tarde se publicaron en la revista historietas repetidas, a veces cambiando las viñetas de una página a otra, hasta el cierre de Tío Vivo en 1981. Sin embargo, en el Extra de Verano de 1970 aún aparece una página nueva de Juan Martínez Osete.

En 1971 y 1972 se publicaron dos recopilaciones de las historietas en la Colección Olé de la editorial Bruguera, y a partir de 1990 Ediciones B dedicó nuevos álbumes a esta serie. También hubo recopilaciones en las colecciones Magos del humor y Súper Humor a partir de 1975. Sin embargo la recopilación más completa de las historietas se llevó a cabo en la República Federal Alemana entre 1981 y 1983 con 9 álbumes bajo el título Ausgeflippt - Fischstrasse 13 - irre Typen, heisse Sprüche. Tal vez la buena acogida en Alemania de la serie fue lo que motivó Bruguera a retomarla con 36 nuevas historietas que conformaron el décimo álbum recopilatorio. En Alemania se llegaron a publicar 5 álbumes más con historietas nunca vistas en España de dibujantes desconocidos, presumiblemente alemanes. En 2002 hubo un recopilatorio en formato Súper Humor que incluía una nueva historieta de Ibáñez, con prólogo de Luis Alberto de Cuenca.

Los habitantes[editar]

13, Rue del Percebe' es una macroviñeta que ocupa una página, dividida a su vez en viñetas no secuenciales, y que muestra en clave de humor un edificio de apartamentos y la comunidad que lo habita: En este cómic hay historias variadas sobre el edificio 13, Rue del Percebe. Ibáñez se vio obligado a sustituir el personaje de doctor chiflado, una especie de doctor Frankenstein que creaba monstruos horripilantes pero que siempre le salían buenazos, por un sastre desastre que lo horripilante que creaba eran sus trajes. El motivo del cambio, obligado por la censura franquista fue que solo Dios podía crear vida. Entre estos dos inquilinos la portera enseñaba el piso vacío intentando engañar a los posibles compradores con sus supuestas posibilidades.

En la buhardilla vive Manolo, un pintor que se encuentra siempre acosado por sus acreedores. De hecho, más que por pintor, se le conoce como deudor sempiterno y por sus ingenios para escapar de sus acreedores; y es precisamente de los sablazos y engaños de dónde obtiene su "sueldo".[3] Este personaje recuerda al protagonista de Aniceto, artista incompleto de José Escobar Saliente o Guillermo el conquistador de Gin, aunque su mayor influencia sería Manuel Vázquez Gallego.[4] En la azotea se encuentra un gato que es torturado por un cruel ratón.[3]

En el tercer piso encontramos a un patoso ladrón llamado Ceferino Raffles que no parece poder dejar de robar cosas inútiles y a su fastidiada esposa,[3] la representación de el Caco Bonifacio de Enrich, teniendo la misma vestimenta (antifaz, chaqueta y pantalón con remiendos) y un ayudante, en el caso de Bonifacio de Panchacio y en el de Ceferino su mujer.[4] El apartamento contiguo lo ocupan una mujer y sus tres hijos pequeños, incorregiblemente traviesos, que en las primeras entregas tenían una hermana mayor que luego desapareció (quizá porque encontró un esposo al fin). Cuando estaba, buscaba novio, pero sus traviesos hermanos "lograban" hacer que se quedase soltera.[3] La historia de los hermanos que estropean las citas de su hermana recuerda a La Terrible Fifí de Nené Estivill y a Lidia y su hermano Jaimito de Joso.[4]

En el segundo piso habitan una anciana de la Sociedad Protectora de Animales que, eterna amante de los animales, no deja de cambiar de mascota (normalmente gatos pero ha tenido incluso una ballena) ni de tener los más variados problemas con ellas,[3] estas situaciones recuerdan a las de Doña Trini y sus animalitos de Escobar.[4] En la puerta de al lado, trabajaba infatigablemente un profesor loco especializado en crear monstruos, inspirado en Víctor Frankenstein. Debido a la censura (solo Dios podía crear vida) el personaje tuvo que ser eliminado, y durante varios números el piso apareció vacío y en venta, otorgándole mayor protagonismo al personaje de la portera al intentar venderlo, siendo el estado del piso el motivo cómico. Posteriormente sería sustituido por un desastrado sastre con mucha cara dura.[3]

En el primer piso moran, a la izquierda un veterinario no muy competente con una variopinta clientela.[3] A la derecha vive la mezquina dueña de una pensión continuamente superpoblada, en la que destacan los intentos de la mujer por alojar a más inquilinos mediante estrambóticos y draconianos métodos.[3]

En la planta baja hallamos la tienda de ultramarinos de Don Senén, un desconfiado tendero que siempre encuentra modos de engañar a las clientas con el peso y la frescura de la mercancía (aunque a veces le sale el tiro por la culata), que recuerda a Margarito Celemín, un vendedor muy pillín de Blas Sanchís, El dependiente Vicente, de Escobar, El tendero Sisebuto y su aprendiz que es un bruto, de Pedro García Lorente.[5] Al lado, a la cotilla portera de la comunidad de vecinos,[3] quien recuerda Doña Tomasa, con fruición, va y alquila su mansión de Escobar y Doña Lío Portapartes de Raf; de esta última tiene hasta su mismo físico con moño, chal, delantal, falda oscura y escoba.[4] Pero no termina ahí la cosa porque frente a la portería habita Don Hurón (Doroteo Hurón), nada más y nada menos que en una alcantarilla, que posiblemente le fuera alquilada por la dueña de la pensión, a juzgar por lo que asegura en la primera entrega de la serie. A menudo aparece comentando sus problemas con la portera, generalmente sobre transeúntes despistados que caen por el boquete de la alcantarilla o sobre los intentos de una serie de ratas que viven en el pozo por disputarle la vivienda.[3]

El ascensor del edificio, a pesar de ser inerte, es también un personaje por derecho propio pues, de igual modo, sufre las más diversas peripecias y fenómenos. Tan pronto no funciona bien como es robado como está en reparación y es sustituido por variados métodos alternativos (como un cañón o un fuelle gigante para impulsar a los viajantes a los pisos superiores), o es reemplazado por nuevas versiones encargadas a variopintos constructores (como un fabricante de juegos de ajedrez, uno de las pompas fúnebres o un vidriero, los cuales predeciblemente proporcionan a modo de ascensor una torre, un ataúd y una botella gigante).

También hay que poner atención a la araña de la escalera que cada vez se disfraza de una manera diferente, lo que recuerda un poco a Mortadelo, quien hace alguna aparición esporádica en este lugar.

Asimismo, a veces aparece por el edificio otro de los personajes de Ibáñez, el miope Rompetechos.

En 2002 Ibáñez hizo una página especial para la recopilación publicada en la serie Super Humor, en que los personajes aparecen actualizados al nuevo siglo: el deudor de la buhardilla, Manolo, ahora realiza sus estafas por ordenador; el ladrón Ceferino está ahora en el consejo de administración de un banco; los niños del tercero derecha son ya mayores, y bailan rock and roll y toman pastillas de éxtasis; la anciana de la Protectora de Animales tiene un perro robótico, y en vez de un canario tiene un móvil con una melodía de Operación Triunfo; el sastre de al lado ha confeccionado un traje de «lo que se lleva ahora» a petición de un cliente, que resulta ser un cartel con el lema «No al CO2»; el veterinario ha clonado un león, que le ha salido con cabeza de burro; la pensión contigua está poblada de okupas; el colmado ofrece productos importados, aunque como siempre su calidad no es la más óptima; la portera está siendo rescatada por los bomberos de una montaña de correo comercial; y Don Hurón le explica a Rompetechos con la cabeza llena de basura que su alcantarilla no es una toma autoaspirante de residuos orgánicos.

Elaboración de historietas[editar]

Ibáñez realizó las historietas usando una plantilla que tenía la forma del edificio.[3]

Análisis[editar]

13, Rue del Percebe es en apariencia una serie de chistes casi siempre aislados e independientes, con personajes fijos, encasillados en su papel inmutable y sólo unidos por el edificio donde habitan. Ello permite al lector leer la página en el orden que desee, claramente no lineal. Pero afirmar esto sería frecuentemente simplificar las cosas. A menudo, un hecho afecta a más de una viñeta-vecino o a la página entera de modo que en ocasiones la secuencialidad de lectura es dirigida, aumentando así el efecto cómico y de inmersión a causa de las sinergias creadas en los personajes que, de puro arquetípicos, uno acaba conociendo y aceptando, del mismo modo que muchos conocemos a los vecinos de nuestro enorme bloque de apartamentos: por escenas furtivas pero similares que, día a día, nos hacen ir formando una imagen más o menos precisa de ellos.

La facilidad de lectura de este tebeo, la interminable repetición de los mismos problemas con diferentes detalles, la familiaridad que se crea con los personajes a lo largo de la lectura dispersa de cada página a pesar de que, objetivamente, la mayoría de los chistes son muy simples, así como una ausencia de lectura lineal que, de haberlo conocido, habría hecho las delicias de Marshall McLuhan hacen de este tebeo un caso único y especialmente atractivo a un nivel inconsciente que pocas otras historietas pueden igualar.

Sin embargo Francisco Ibáñez encontraba difícil a la larga continuar dibujando esta serie: no soportaba la sensación de enclaustramiento que le producía. En sus otras historietas son frecuentes los viajes, los exteriores, los paisajes urbanos o rurales mientras que en 13, Rue del Percebe tenemos una casilla de extensión fija para cada personaje fijo. No obstante, en 1987, Ibáñez creó, para la editorial Grijalbo, 7, Rebolling Street, una historieta que explotaba la misma fórmula pero esta vez a doble página y con más personajes.

Otros medios[editar]

El edificio y varios de los personajes que lo habitan, como el tendero, el ladrón, o la portera, dieron el salto a la gran pantalla al aparecer en algunas escenas de la película La gran aventura de Mortadelo y Filemón, basada en los personajes más conocidos del autor. En la película, el 13 de la Rue del Percebe, es el edificio donde vive la madre de Filemón, teniendo como vecinos a los personajes de la historieta.[6]

En mayo de 2010 la casa y sus inquilinos fueron los protagonistas de un anuncio de la conocida marca de refrescos "La Casera" de la mano de la agencia de publicidad GREY. Este anuncio lo dirigió Javier Fesser quien ya los llevara al cine en la película de Mortadelo y Filemón mencionada arriba, aunque al contrario que entonces en que solo aparecían unos pocos de los personajes, en esta ocasión están representados casi todos los vecinos clásicos del edificio.[7]

En 2009 el escritor Alberto Gimeno publicó la novela Hotel Dorado, abiertamente inspirada en la historieta y en la que trata de dar verosimilitud a los caricaturescos personajes.[8]

Influencia y legado[editar]

13, Rue del Percebe da nombre a una calle en el municipio de Rivas-Vaciamadrid.[9]

Se ha dicho que la popular serie Aquí no hay quien viva, tomó como modelo 13 Rue del Percebe para crear el 21 de la Calle Desengaño, sobre todo en las primeras temporadas, aunque tanto el autor como de la historieta como los responsables de la serie lo han negado en alguna ocasión.[10] [11]

Referencias[editar]

  1. a b 13 Rue del Percebe: el absurdo en la comunidad de vecinos. 13 Rue Bruguera. http://seronoser.free.fr/bruguera/13ruedelpercebe.htm. Consultado el 6 de febrero de 2011. 
  2. 13, RUE DEL PERCEBE (serie). guiadelcomic.es. 4 de mayo de 2010. http://www.guiadelcomic.es/francisco-ibanez/13-rue-del-percebe.htm. Consultado el 6 de febrero de 2011. 
  3. a b c d e f g h i j k De la Cruz Pérez (2005) p. 128
  4. a b c d e De la Cruz Pérez (2005) pp. 130 y 131
  5. De la Cruz Pérez (2005) p. 132
  6. Ficha. decine21.  pp. 1. http://www.decine21.com/peliculas/la-gran-aventura-de-mortadelo-y-filemon-1637. Consultado el 1 de julio de 2010. 
  7. Aquí no hay quien viva... sin gaseosa. Telecinco. 4 de mayo de 2010. http://www.telecinco.es/telemania/detail/detail22274.shtml. Consultado el 23 de septiembre de 2010. 
  8. elplacerdelalectura (octubre de 2009). «Hotel Dorado - Alberto Gimeno». El placer de la lectura. Consultado el 6 de febrero de 2011.
  9. Callejero municipal y categorías fiscales de Rivas Vaciamadird en Rivas-vaciamadrid.org
  10. Francisco Ibáñez (22 de junio de 2005). «Encuentro digital con Francisco Ibáñez». El Mundo. Consultado el 25 de septiembre de 2010.
  11. G.E. (18 de agosto de 2005). «Los vecinos, juntos y revueltos». 20minutos.es. Consultado el 22 de agosto de 2010.

Bibliografía[editar]

Véase también[editar]

Enlaces externos[editar]