Óscar Romero

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Óscar Arnulfo Romero Galdámez
Arzobispo de San Salvador
Mural de Óscar Romero en la Facultad de Jurisprudencia y Ciencias Sociales de la Universidad de El Salvador
Mural de Óscar Romero en la Facultad de Jurisprudencia y Ciencias Sociales de la Universidad de El Salvador

22 de febrero de 1977- 24 de marzo de 1980
Predecesor Luis Chávez y González
Sucesor Arturo Rivera y Damas

Ordenación 4 de abril de 1942
Consagración episcopal 21 de junio de 1970 por Girolamo Prigione
Nacimiento Flag of El Salvador.svg Ciudad Barrios, El Salvador, 15 de agosto de 1917
Fallecimiento Flag of El Salvador.svg San Salvador, El Salvador, 24 de marzo de 1980 (62 años)
Alma máter Pontificia Universidad Gregoriana

Escudo de Óscar Romero
Sentire cum Ecclesia
Ficha en catholic-hierarchy.org

Óscar Arnulfo Romero y Galdámez (Ciudad Barrios, El Salvador, 15 de agosto de 1917San Salvador, (Id.), 24 de marzo de 1980) conocido como Monseñor Romero,[1] fue un sacerdote católico salvadoreño y el cuarto arzobispo metropolitano de San Salvador (1977-1980). Se volvió célebre por su predicación en defensa de los derechos humanos y murió asesinado en el ejercicio de su ministerio pastoral.

Como arzobispo, denunció en sus homilías dominicales numerosas violaciones de los derechos humanos y manifestó públicamente su solidaridad hacia las víctimas de la violencia política de su país.[2] Su asesinato provocó la protesta internacional en demanda del respeto a los derechos humanos en El Salvador. Dentro de la Iglesia católica se lo consideró un obispo que defendía la «opción preferencial por los pobres». En una de sus homilías, Monseñor Romero afirmó: «La misión de la Iglesia es identificarse con los pobres, así la Iglesia encuentra su salvación». (11 de noviembre de 1977).

En 1994, una causa para su canonización fue abierta por su sucesor Arturo Rivera y Damas. A partir de este proceso, Monseñor Romero ha recibido el título de Siervo de Dios.[3] En Latinoamérica muchos se refieren a él como San Romero de América.[4] Fuera de la Iglesia Católica, Romero es honrado por otras denominaciones religiosas de la cristiandad,[5] incluyendo a la Comunión Anglicana la cual lo ha incluido en su santoral.[6] [7] Él es uno de los diez mártires del siglo XX representados en las estatuas de la Abadía de Westminster, en Londres,[8] y fue nominado al Premio Nobel de la Paz en 1979.[9]

Infancia y juventud[editar]

Óscar A. Romero nació el 15 de agosto de 1917 en Ciudad Barrios, en el departamento de San Miguel (El Salvador). Era el segundo de 8 hermanos, hijos del matrimonio formado por el telegrafista y empleado de correos, Santos Romero y Guadalupe Galdámez.[1] Fue bautizado, el 11 de mayo de 1919, en la iglesia parroquial de su ciudad natal. Desde niño tuvo una salud muy frágil. En la escuela pública donde estudió, destacó en materias humanísticas más que en matemáticas.

Practicó desde su infancia, la oración nocturna y la veneración al Inmaculado Corazón de María.

Carrera eclesial[editar]

En 1930, a la edad de 13 años, ingresó al seminario menor de la ciudad de San Miguel, que era dirigido por sacerdotes claretianos. Posteriormente, en 1937 ingresó en el Seminario de San José de la Montaña de San Salvador.[1] Ese mismo año, viajó a Roma donde continuó sus estudios de teología en la Pontificia Universidad Gregoriana. Vivió en el colegio Pío latinoamericano (casa que alberga a estudiantes de Latinoamérica), hasta que llegó a ser ordenado sacerdote el 4 de abril de 1942 a la edad de 24 años.[10] En Roma fue alumno de monseñor Giovanni Batista Montini, (futuro papa Pablo VI).

Regresó a El Salvador en 1943 siendo nombrado párroco de la ciudad de Anamorós en La Unión; después fue enviado a la ciudad de San Miguel donde sirvió como párroco en la Catedral de Nuestra Señora de La Paz y como secretario del Obispo diocesano monseñor Miguel Ángel Machado.

Posteriormente fue nombrado secretario de la Conferencia Episcopal de El Salvador en 1968. El 21 de abril de 1970, el papa Pablo VI lo designó Obispo Auxiliar de San Salvador, recibiendo la consagración episcopal el 21 de junio de 1970, de manos del nuncio apostólico Girolamo Prigrione.[10] El 15 de octubre de 1974, fue nombrado obispo de la diócesis de Santiago de María en el departamento de Usulután. Ocupó esa sede durante dos años.[10] El 3 de febrero de 1977, fue nombrado por el Papa Pablo VI como Arzobispo de San Salvador, para suceder a Monseñor Luis Chávez y González.[10]

Muchos sacerdotes y laicos de la Arquidiócesis sintieron extrañeza ante su nombramiento, pues preferían para el cargo a Mons. Arturo Rivera y Damas, obispo auxiliar de Mons. Chávez.[11] Algunos consideraron a Romero como el candidato de los sectores conservadores[12] que deseaban contener a los sectores de la Iglesia arquidiocesana que defendían la “opción preferencial por los pobres” (conocidos como clero medellinista).

Arzobispado[editar]

De la galería de Mártires del siglo XX en la Abadía de Westminster- la Madre Isabel de Rusia, Martin Luther King Jr., el arzobispo Óscar Romero, el pastor Dietrich Bonhoeffer

1977[editar]

El 10 de febrero de 1977, en una entrevista que le realizó el periódico La Prensa Gráfica, el arzobispo designado afirmó que:

El gobierno no debe tomar al sacerdote que se pronuncia por la justicia social como un político o elemento subversivo, cuando éste está cumpliendo su misión en la política de bien común.[13]

El 20 de febrero, mientras la arquidiócesis se preparaba para la toma de posesión del nuevo arzobispo, el país celebraba elecciones presidenciales. Luego de los comicios, el 26 de febrero, el Consejo Central de Elecciones declaró vencedor al general Carlos Humberto Romero, candidato del Partido de Conciliación Nacional, (en el poder desde 1962). Las fuerzas opositoras denunciaron un fraude electoral de grandes proporciones y convocaron a una concentración popular en la Plaza Libertad de San Salvador. El 28 de febrero, las fuerzas de seguridad gubernamentales disolvieron violentamente esta concentración popular, con un saldo de decenas de muertos y desaparecidos.

Durante la semana anterior a la toma de posesión de Mons. Romero como arzobispo, el gobierno del presidente Arturo Armando Molina arrestó y expulsó del territorio salvadoreño a los sacerdotes Bernard Survill (norteamericano) y Willibrord Denaux (belga), miembros del clero arquidiocesano. Tres semanas antes, a finales de enero, había sido arrestado y expulsado del país el sacerdote colombiano Mario Bernal.

El 22 de febrero, Mons. Romero tomó posesión del cargo de Arzobispo de San Salvador en una ceremonia sencilla celebrada en la capilla del Seminario Mayor de San José de la Montaña, a la que asistieron el nuncio apostólico Mons. Emmanuelle Gerada y los demás obispos de El Salvador. Ese mismo día, el gobierno anunció que varios religiosos que se hallaban fuera del país, entre ellos el español Benigno Fernández S. J. y el nicaragüense Juan Ramón Vega Mantilla, no debían regresar.

El 5 de marzo, durante una asamblea especial de los obispos, se eligió a Mons. Romero como vicepresidente de la Conferencia Episcopal de El Salvador y se preparó un comunicado para denunciar la persecución de la Iglesia en el país.

El 12 de marzo de 1977, el P. Rutilio Grande, S. J., amigo íntimo de Mons. Romero, fue asesinado en la ciudad de Aguilares junto a dos campesinos. Grande llevaba cuatro años al frente de la parroquia de Aguilares, donde había promovido la creación de comunidades cristianas de base y la organización de los campesinos de la zona. El propio presidente de la República informó a Mons. Romero sobre la muerte de Grande, prometiendo una investigación sobre los hechos. El arzobispo reaccionó a este asesinato convocando a una misa única, para mostrar la unidad de su clero. Esta misa se celebró el 20 de marzo en la plaza Barrios de San Salvador, a pesar de la oposición del nuncio apostólico y de otros obispos.[14]

1978-1979[editar]

Óscar Romero (pastel)

En estas fechas, cambió su predicación y pasó a defender los derechos de los desprotegidos. Monseñor Romero denunció en sus homilías los atropellos contra los derechos de los campesinos, de los obreros, de sus sacerdotes, y de todas las personas que recurrieran a él, en el contexto de violencia y represión militar que vivía el país. En sus homilías posteriores a la muerte de Rutilio Grande, recurrió sin temor a los textos de la Conferencia de Medellín, y pidió una mayor justicia en la sociedad. Durante los tres años siguientes, sus homilías, transmitidas por la radio diocesana YSAX, denunciaban la violencia tanto del gobierno militar como de los grupos armados de izquierda. Señaló especialmente hechos violentos como los asesinatos cometidos por escuadrones de la muerte y la desaparición forzada de personas, cometida por los cuerpos de seguridad. En agosto de 1978, publicó una carta pastoral donde afirmaba el derecho del pueblo a la organización y al reclamo pacífico de sus derechos.

Muerte[editar]

Monumento a Monseñor Romero en la ciudad de Santa Ana.

En octubre de 1979, recibió con cierta esperanza las promesas de la nueva administración de la Junta Revolucionaria de Gobierno, pero con el transcurso de las semanas, volvió a denunciar nuevos hechos de represión realizados por los cuerpos de seguridad.

Un día antes de su muerte, hizo un enérgico llamamiento al ejército salvadoreño:

Yo quisiera hacer un llamamiento, de manera especial, a los hombres del ejército. Y en concreto a las bases de la Guardia Nacional, de la policía, de los cuarteles... Hermanos, son de nuestro mismo pueblo. Matan a sus mismos hermanos campesinos. Y ante una orden de matar que dé un hombre, debe prevalecer la ley de Dios que dice: "No matar". Ningún soldado está obligado a obedecer una orden contra la Ley de Dios. Una ley inmoral, nadie tiene que cumplirla. Ya es tiempo de que recuperen su conciencia, y que obedezcan antes a su conciencia que a la orden del pecado. La Iglesia, defensora de los derechos de Dios, de la Ley de Dios, de la dignidad humana, de la persona, no puede quedarse callada ante tanta abominación. Queremos que el gobierno tome en serio que de nada sirven las reformas si van teñidas con tanta sangre. En nombre de Dios y en nombre de este sufrido pueblo, cuyos lamentos suben hasta el cielo cada día más tumultuosos, les suplico, les ruego, les ordeno en nombre de Dios: Cese la represión.

-Óscar Romero

El día lunes 24 de marzo de 1980 fue asesinado cuando oficiaba una misa en la capilla del hospital de La Divina Providencia en la colonia Miramonte de San Salvador. Un disparo hecho por un francotirador impactó en su corazón, momentos antes de la Sagrada Consagración. Al ser asesinado, tenía 62 años de edad. Sus restos mortales descansan en la cripta de la Catedral Metropolitana de San Salvador. En 1993 la Comisión de la Verdad, organismo creado por los Acuerdos de Paz de Chapultepec para investigar los crímenes más graves cometidos en la guerra civil salvadoreña, concluyó que el asesinato de Monseñor Óscar Romero había sido ejecutado por un franco tirador. En 2004, una corte de los Estados Unidos declaró civilmente responsable del crimen al capitán Saravia.[15] [16] El 6 de noviembre de 2009, el Gobierno salvadoreño presidido por Mauricio Funes decidió investigar el asesinato de Romero para acatar un mandato de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos del año 2000.[17]

Treinta y un años después del asesinato, se conoció el nombre del asesino de Romero: fue Marino Samayor Acosta, un subsargento de la sección II de la extinta Guardia Nacional, y miembro del equipo de seguridad del ex presidente de la República, quien manifestó que la orden para cometer el crimen la recibió del mayor Roberto d'Aubuisson, creador de los escuadrones de la muerte y fundador de ARENA, y del coronel Arturo Armando Molina.[18] [19] Marino Samayor Acosta habría recibido 114 dólares por realizar esa acción.[20]

Proceso de canonización[editar]

El 12 de mayo de 1994 la Arquidiócesis de San Salvador pidió permiso a la Santa Sede para iniciar el proceso de canonización.[21] El proceso diocesano concluyó en 1995 y el expediente fue enviado a la Congregación para la Causa de los Santos, en la Ciudad del Vaticano, quien en 2000 se lo transfirió a la Congregación para la Doctrina de la Fe (en ese entonces dirigida por el cardenal alemán Joseph Ratzinger, posteriormente Papa Benedicto XVI) para que analizara concienzudamente los escritos y homilías de monseñor Romero. Una vez terminado dicho análisis, en 2005 el postulador de la causa de canonización, monseñor Vicenzo Paglia, informó a los medios de comunicación de las conclusiones del estudio: «Romero no era un obispo revolucionario, sino un hombre de la Iglesia, del Evangelio y de los pobres».

Con todo, algunos analistas vaticanos señalaron la existencia de cierto «bloqueo de la causa» a partir de 1997, por razones de índole ideológica.[20] La causa se habría activado nuevamente por expresa decisión del papa Francisco.[20]

El proceso seguirá nuevos trámites que podrían acercar la fecha en que Óscar Arnulfo Romero sea elevado a los altares como el primer santo y mártir de El Salvador.

Honores recibidos[editar]

Placa del Monumento a Monseñor Romero en San Salvador.
  • Doctor Honoris Causa de la Universidad de Lovaina de Bélgica (1980).
  • Doctor Honoris Causa de la Universidad de Georgetown, Estados Unidos (1978).
  • Doctor Honoris Causa de la Universidad de El Salvador (1980).
  • Doctor Honoris Causa de la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas (UCA) de El Salvador.
  • Premio Paz de la Acción Ecuménica Sueca (1980).
  • Hijo meritísimo Post Mortém de la Asamblea Legislativa de la República de El Salvador (2000).
  • Ciudadano Ilustre de la municipalidad de Ciudad Barrios (1970).
  • Día Nacional de Monseñor Óscar Arnulfo Romero cada 24 de marzo, declarado por la Asamblea Legislativa de la República de El Salvador (2010).[22]
  • Día Internacional para el Derecho a la Verdad en relación con las Violaciones Graves de los Derechos Humanos y para la Dignidad de las Víctimas, declarado por la Organización de las Naciones Unidas cada 24 de marzo, en reconocimiento a los valores de Monseñor Romero y su dedicación al servicio de la humanidad (resolucíón de la 71ª sesión plenaria del 21 de diciembre de 2010). [23]

Monseñor Romero en la cultura popular[editar]

Romero fue símbolo de unión con los pobres durante la guerra en El Salvador (1980-1992). Actualmente es considerado como un símbolo de la iglesia católica en El Salvador, y de otras partes del mundo. Algunos sectores le nombran "San Romero de América",[24] [25] apelativo concebido por el religioso Pedro Casaldàliga.[26]

En la cinta "Choices of the Heart "(Opciones del Corazón) de 1983, sobre el asesinato de 4 misioneras norteamericanas en 1980 , Romero es interpretado por el actor René Enríquez.

La película Romero, realizada en 1989, está basada en su biografía. Con guion escrito por John Sacret Young y siendo Raúl Julia la estrella principal, representando a Monseñor Óscar Romero.

La canción El Padre Antonio y el Monaguillo Andrés, de Rubén Blades, narra la historia de un sacerdote asesinado durante la misa, como un homenaje a "un cura bueno: Arnulfo Romero".

Muchos músicos populares también dedican sus arreglos musicales en memoria de la labor que él condujo a través de los años en su labor pastoral, dentro de esos cantos están: Monseñor Romero, profeta, mártir y pastor. Otros: grupo Yolocamba I Ta, Luis Enrique Mejía Godoy con Farabundo y Romero, Nancy White con Hymn to Oscar Romero, el grupo chileno Sol y Lluvia con: Gorrión de amor, Super Pakito Chac con SLM80 y el grupo Hondureño Pez Luna con su canción Monseñor.

En ocasión del XXV Aniversario, dos nuevos discos salen a la luz: una nueva versión de la “Misa Popular Salvadoreña” con la participación los integrantes de “Exceso de Equipaje”: Guillermo Cuéllar, Alberto Masferrer y Paulino Espinoza, las voces del coro de la Universidad Tecnológica y otros músicos invitados y el álbum Profeta, 25 años después, grabado por jóvenes de la Red de Músicos Católicos Caritas Christi de El Salvador. Canciones como "Romero de las Américas" (Christos), "Bienaventurados" (Mateo Guzmán), "Donde está esa voz" (Grupo Fiat), "Resucitó" (Mauro Arévalo), "Monseñor" (Roberto Damas), "La humildad de un pastor" (Juan Carlos García Melgar), "Corazón de maíz" (Preludio) y "Naciste al morir" (Ricardo Amaya) son parte de este homenaje.

El violinista y compositor francés de jazz contemporáneo Jean-Luc Ponty compuso una pieza instrumental llamada "Eulogy to Oscar Romero".

También existe una fundación que contribuye no solo a rescatar los valores del evangelio a los más necesitados sino también a desarrollar actividades socioculturales de formación y acompañamiento a otras organizaciones populares cuyo nombre es "Fundación Monseñor Romero".[27]

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. a b c Biblioteca Virtual "Miguel de Cervantes", Apunte biográfico, consultado el 2 de abril de 2007
  2. Oficina de Canonización del Arzobispado de San Salvador, Biografía de Óscar Arnulfo Romero, consultado el 2 de abril de 2007
  3. Oficina de Canonización del Arzobispado de San Salvador, Proceso de canonización de Monseñor Romero, consultado el 2 de abril de 2007
  4. Pedro Casaldáliga, San Romero de América, consultado el 15 de agosto de 2007
  5. Revista Raíces, Desde el viejo Vancouver: memorias de Jon Cortina, noticia sobre el homenaje a Mons. Romero en una iglesia unitaria de Canadá, consultado el 15 de agosto de 2007
  6. Episcopales Latinos, "San Romero de América, consultado el 15 de agosto de 2007
  7. Revista Raíces, Monseñor Romero y Sudáfrica, consultado el 15 de agosto de 2007
  8. Revista Proceso de la UCA, Monseñor Romero en Westminster, consultado el 15 de agosto de 2007
  9. Monseñor Romero-Apunte biográfico, cervantesvirtual.com.
  10. a b c d Catholic-Hierarchy, Archbishop Oscar Amulfo Romero y Galdamez, consultado el 2 de abril de 2007
  11. Piezas para un retrato, pág. 74-77: testimonios de César Jérez S.J., Ricardo Urioste y José Simán
  12. Monseñor Romero, Su vida, su testimonio y su palabra, pág. 11
  13. La Prensa Gráfica, 10 de febrero de 1977, citado en La palabra queda, pág. 13
  14. Se sigue aquí la descripción de los primeros cien días del arzobispado de Mons. Romero hecha en La palabra queda, págs. 12-32
  15. El Faro, Álvaro Saravia: El primer condenado, consultado el 3 de abril de 2007
  16. Centro para la Justicia y Responsabilidad, Nota de prensa sobre el proceso de Fresno, consultado el 15 de agosto de 2007.
  17. El Salvador acepta investigar el asesinato de arzobispo Oscar Romero. AFP. Consultado el 7 de noviembre de 2009.
  18. Valencia, Francisco Elías; Castellón, Gabriela; Pérez, David (9 de septiembre de 2011). «El francotirador que disparó contra Monseñor Romero fue un ex Guardia Nacional». Diario Co Latino. Consultado el 24 de mayo de 2013.
  19. Diario Clarín (ed.): «Después de 31 años se supo quién asesinó al arzobispo Arnulfo Romero» (11 de septiembre de 2011). Consultado el 24 de mayo de 2013.
  20. a b c Algañaraz, Julio (24 de mayo de 2013). «El Papa activa la beatificación de un obispo de El Salvador». Diario Clarín. Consultado el 24 de mayo de 2013.
  21. Emilio de Armas, Mons. Oscar Arnulfo Romero: «por la paz de mi país y por el florecimiento de nuestra Iglesia», consultado el 3 de abril de 2007.
  22. ASAMBLEA DECLARA “DÍA NACIONAL DE MONSEÑOR OSCAR ARNULFO ROMERO”
  23. Proclamación del 24 de marzo como Día Internacional para el Derecho a la Verdad en relación con las Violaciones Graves de los Derechos Humanos y para la Dignidad de las Víctimas
  24. San Romero de América.
  25. Romero de América, BBC Mundo.
  26. San Romero de América. Diario Vasco.
  27. [1]

Bibliografía[editar]

  • James R. Brockman S. J., La palabra queda. Vida de Monseñor Óscar A. Romero. UCA Editores, Colección Teología Latinoamericana, primera edición en español, San Salvador, El Salvador, 1985. ISBN 84-8405-075-0
  • Jesús Delgado Acevedo, Oscar A. Romero. Biografía, Ediciones Paulinas, Madrid, España, 1986. ISBN 84-285-1084-9
  • Miguel Cavada, Monseñor Romero, Su vida, su testimonio y su palabra, Imprenta Criterio y Fundación Monseñor Romero, Cuarta edición, San Salvador, El Salvador, 2005.
  • María López Vigil, Piezas para un retrato, UCA Editores, primera edición, San Salvador, El Salvador, 1993. ISBN 84-8405-188-9 (edición en formato electrónico)
  • Roberto Morozzo Della Rocca, Monseñor Romero. Vida, pasión y muerte en El Salvador Ediciones Sígueme, Salamanca. 2010. ISBN 978-84-301-1729-1

Enlaces externos[editar]


Predecesor:
Luis Chávez y González
Arzobispo de San Salvador
1977 - 1980
Sucesor:
Arturo Rivera y Damas