Ética cívica

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda

Por Ética cívica entendemos que es la parte de la ética, de la reflexión, que se refiere a nuestro comportamiento en una comunidad social. Es el esfuerzo de los seres humanos para pensar, justificar y realizar el gran proyecto de la convivencia justa. Está fundamentada por los Derechos Humanos que recogen los valores que deben guiar nuestra conducta.Es la instrucción que tiene un objetivo de aprender a vivir en comunidad y en armonía

Valores mínimos (ideales) de una ética cívica[editar]

  • La libertad, se entiende como: Es un derecho que nos permite elegir qué hacer con nuestra vida, cómo disponer de nuestros talentos, posesiones, tiempo, etcétera. Pero también esto nos lleva a tener responsabilidades.
  • La humildad en una persona es la seguridad, por lo tanto también conoce sus limitaciones, y las asume, aprenderá de sus aciertos y de sus errores y porque sabe reconocer, sabe escuchar sus criticas y sabe distinguir de quien vienen por lo que esta en constante aprendizaje y crecimiento.
  • La justicia es uno de los ejes fundamentales del bienestar común, es distinguir lo propio de lo ajeno.
  • El respeto Es reconocer donde empiezan y donde terminan los derechos iguales de todos los individuos así como de la sociedad en que vivimos. El respeto consiste en aceptar y comprender las diferentes formas de actuar y pensar de otro ser humano, siempre y cuando no contravengan ninguna norma o derecho fundamental. Respetar a otra persona es ponerse en su lugar, tratar de entender que es lo que lo motiva y en base a eso ayudarlo si fuera el caso.
  • La solidaridad, el sentido de igualdad y justicia, el ser solidario no es solo en cosas materiales. También hay cosas afectivas, emocionales, motivacionales, espirituales, o de simple compañía y apoyo.

Que exige dos tipos de acción:

    • Apoyar al débil para que alcance la mayor autonomía y autoestima posible.
    • Explotar al máximo los nuevos talentos en provecho de la sociedad.
  • La tolerancia o respeto activo de aquellas concepciones de felicidad que no compartimos.Este es un valor que se aplica a partir de que se ha cometido una falta, o se rebasó un limite.