Época de Constantino el Grande

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Época de Constantino, una de las obras primigenias escritas en 1853 por el historiador del arte Jacob Burckhardt sobre el periodo comprendido desde Diocleciano hasta la muerte de Constantino I.

Contenido[editar]

En vez de concentrarse sólo en la política que llevó a cabo este Emperador, también se centra en otros problemas. Otra desviación es el tipo de fuente, además de los documentos, usa el arte y la literatura para ilustrar su historia.

Estructura[editar]

Tiene 10 partes:

  1. El Poder Imperial en el siglo III d. C.
  2. Diocleciano.
  3. Algunas provincias y países de Occidente.
  4. Algunas provincias y países de Oriente (Hasta aquí es normal).
  5. El paganismo.
  6. Los misterios.
  7. La vida oculta.
  8. Las persecuciones (No es lo normal).
  9. Ascensión al Trono.
  10. La corte.

Prólogos[editar]

Tiene dos prólogos. El primero escrito en 1853. A Burckhardt le interesan las épocas de transición, como esta, que es la desaparición del paganismo por la llegada del cristianismo. Intenta trazar un cuadro vivo del mundo de entonces. Dice que hay cosas de las que no habla porque no tiene datos. Él ya no escribe para historiadores, como hacía Ranke, sino que Burckhardt quiere dirigirse al lector. Sus obras son más populares y será el autor en los que se basarán los historiadores de la segunda parte del siglo XIX. Luego hace una Captatio Benevolentiae. Con esta obra cambia la perspectiva del trabajo del historiador.

Antes se creía que el historiador no elegía, se dedicaba a la Historia Política, que era lo importante, pero luego ya no hay un solo tema para elegir, sino que el autor puede escoger cualquiera de ellos. El historiador elige sus temas y lo hace de manera subjetiva, elige unos u otros. Los historiadores antes hacían revisiones críticas, pero Burckhardt no lo hace porque eso le aburre, dice que no le compensa la historia política, porque además no vende. Él propone otro modo de tratar la historia, pero sin condenar los demás métodos.

En el segundo prólogo, de 1883 sigue explicando sus tesis históricas. En este libro analiza el papel de Constantino I, y desmonta la idea de que el Emperador se hubiese convertido a la nueva religión. Burckhardt plantea que no es que Constantino se convierta, sino que era un gran político, y son estas las causas de su conversión. Estos hechos luego serán tergiversados por Eusebio de Cesarea. Burckhardt en esta obra se pone del lado de los paganos.