Éibar

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Eibar
Éibar
Municipio de España
Bandera de Éibar
Bandera
Escudo de Éibar
Escudo
Éibar
Éibar
Ubicación de Éibar en España.
Éibar
Éibar
Ubicación de Éibar en Guipúzcoa.
País Flag of Spain.svg España
• Com. autónoma Flag of the Basque Country.svg País Vasco
• Provincia Gipuzkoa flag.svg Guipúzcoa
• Comarca Bajo Deva
• Juntas Generales Deba-Urola
Ubicación 43°11′03″N 2°28′24″O / 43.1842839, -2.4732748Coordenadas: 43°11′03″N 2°28′24″O / 43.1842839, -2.4732748
• Altitud 121 msnm
• Distancias 42 km a Bilbao
50 km a San Sebastián
50 km a Vitoria
400 km a Madrid
Superficie 24,78 km²
Fundación 5 de febrero de 1346
Población 27 439 hab. (2013)
• Densidad 1107,3 hab./km²
Gentilicio eibarrés, sa
armero (coloquial)
Código postal 20600
Alcalde (2011) Miguel de los Toyos Nazabal (PSE-EE-PSOE)
Hermanada con Bandera de España Yecla (Murcia)
Bandera de España Vilariño de Lama Má (Orense)
Patrón San Andrés
Patrona Virgen de Arrate
Sitio web www.eibar.es
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Éibar (en euskera y oficialmente, Eibar) es un municipio de Guipúzcoa, perteneciente a la comarca del Bajo Deva en el País Vasco, España. Tiene una extensión de 24,78 km² y 27.507 habitantes (INE) (población a 1 de enero de 2012), con una densidad poblacional de 1.110 hab./km². Ostenta el título de «Muy Ejemplar Ciudad».

Éibar es una ciudad guipuzcoana situada en la cuenca del río Deva, colindante con la provincia de Vizcaya. Fue fundada con el nombre de Villanueva de San Andrés, pero siempre ha sido conocida con el nombre actual de Éibar.[1] El fuero de constitución de la villa se otorgó en el año 1346 pero el asentamiento era anterior. Éibar siempre ha sido una ciudad destacada en la historia, en la economía y en la cultura, en particular por su actividad industrial desarrollada sobre la manufactura del hierro y la fabricación de armas, que se diversificó a mediados del siglo XX dando lugar a multitud de productos.

Escudo y bandera[editar]

Su escudo de armas es, de oro, una cruz de San Andrés en gules, y bordura de azur con la leyenda Eibar-ko hiri guztiz eredugarria («La muy ejemplar ciudad de Éibar») en oro. Al timbre corona de marqués y acoladas una rama de roble y otra de laurel.

La bandera es el escudo sobre blanco.

Ubicación y accesos[editar]

Éibar, vista parcial.

Se sitúa en el borde oeste de la provincia de Guipúzcoa, en el valle del río Ego, dentro de la cuenca del río Deva, colindante con la provincia de Vizcaya. Está rodeada por los montes Arrate, Akondia y Urko al norte, y Galdaramiño e Illordo al sur.

Éibar limita al norte con Marquina (Vizcaya), al sur con Elgueta y Vergara, al este con Elgóibar y Placencia de las Armas, y al oeste con Mallavia, Ermua y Zaldívar, que pertenecen a Vizcaya.

Composición[editar]

Éibar tiene, además del núcleo urbano, cinco barrios rurales: Otaola-Kinarraga, Aginaga, Arrate, Mandiola y Gorosta.

Transportes[editar]

Como toda la comarca del Bajo Deba, Éibar está excelentemente comunicada. La carretera nacional N-634 atraviesa la ciudad, uniéndola con San Sebastián y Bilbao. En paralelo a la nacional está la autopista AP-8[2] con dos salidas en sendos extremos del núcleo urbano (una de ellas ya en Vizcaya), y en el barrio de Málzaga la AP-8 se une con la AP-1, que enlaza con Vitoria. Una red de carreteras provinciales y locales enlazan Éibar con los diferentes pueblos y comarcas que la rodean.

La línea de ferrocarril de vía estrecha perteneciente a la red de Euskotren une la comarca con las capitales provinciales (en el tramo urbano Ermua-Éibar hace las veces de ferrocarril metropolitano), y de allí se puede enlazar mediante Renfe con el resto de España y Europa. Las empresas de autobuses que operan prestando servicios comarcales, intercomarcales y de larga distancia en la zona son PESA y Euskotren (afiliadas a Lurraldebus), Bizkaibus y ALSA. El servicio urbano de autobuses Udalbus, que conecta los distintos barrios de Éibar, está gestionado por Euskotren.[3]

Éibar carece de aeropuertos, pero los aeropuertos de Bilbao, San Sebastián y Vitoria se hallan a menos de una hora por autopista. Tampoco tiene puerto, pero el cercano puerto de Bilbao tiene conexiones con Portsmouth en Inglaterra.

Éibar social[editar]

La industria y el trabajo siempre han sido conceptos que han enorgullecido a los habitantes de Éibar, y esa industria ha sido, históricamente, la de la fabricación de armas. Es por ello por lo que se la conoce como la «ciudad armera». En la última parte del siglo XX la industria eibarresa diversificó su producción desarrollando una extensa gama de productos diferentes. La actividad productiva se intensificó a comienzos de siglo XXI con la incorporación de las «nuevas» tecnologías (informática, telecomunicaciones...). El 20 de diciembre de 2010 es declarada por el Gobierno de España como «Ciudad de la Ciencia y la Innovación».[4]

El primer documento escrito que hace referencia a la industria armera eibarresa es una petición de dos lombardas fechada en 1481. Ya antes el trabajo del hierro en las ferrerías era una de las actividades importantes en su economía. En el Museo de la Industria Armera de Éibar se muestra la historia industrial de Éibar y de su comarca. Desde la producción gremial a las instalaciones de las Reales Fábricas de Armas en la vecina localidad de Placencia de las Armas hasta la revolución industrial de principios del siglo XX, con su auge y declive, conformaron el sentir y la idiosincrasia de las gentes de la hoy ciudad.

El trabajo industrial, primero en la ferrerías y posteriormente en los talleres gremiales, ha sido, desde siempre, la base económica de Éibar. El trabajo, con su componente social, conformó un carácter singular en sus habitantes. Una copla canta:

En éuskaro rincón escondido
hay un pueblo, olvidado tal vez,
donde impera por ley el trabajo
que es orgullo sin ser altivez.

La convivencia de los talleres con las viviendas, incluso instalados en ellas, permitió la socialización de las diferentes tareas que componían un producto y la relación igualitaria entre quienes las realizaban. Esta forma de ver el trabajo, ligada a la artesanía y por lo tanto al cuidado puesto en la fabricación realizada, fue la que determinó, ya antes del surgimiento de los movimientos obreros y el pensamiento marxista, un espíritu liberal, libertario, que quedó patente en las Guerras carlistas, en las que Éibar siempre estuvo en el bando liberal. Ya en 1756, fecha anterior a la implantación del liberalismo, se puede constatar el comienzo de la gestación de ese tipo de ideas. En Éibar, durante el siglo XIX, en las elecciones siempre salía el candidato liberal, mientras que en los pueblos vecinos eran los candidatos tradicionalistas los vencedores. Durante la ocupación francesa se formó, liderada por Gaspar Jáuregui, una organización ilegal que mantenía una estructura política paralela a la oficial. También la influencia del liberalismo económico, que se plasmó en el establecimiento de las aduanas en los Pirineos en vez de en el Ebro, posibilitó una apertura de mercados a los productos eibarreses (principalmente armas) en el resto de España. El impulso de la familia Ibaizabal, que poseía un taller de armas blancas y comercializaba armas de fuego, fue importante en esta cuestión.[5] Más tarde, el arraigo de las ideas socialistas llegaron a tal extremo que permitieron, después de una dura huelga, la creación de la primera cooperativa industrial del país, la cooperativa Alfa.

La industria armera, desde las lombardas fabricadas en las ferrerías, pasando por las armas de avancarga y llave de chispa, hasta las que utilizan la cartuchería de retrocarga, pasaron por épocas de esplendor y de declive. Armeros eibarreses fueron trasladados a las fábricas de armas de Oviedo y Trubia, llevando allí el hacer eibarrés, cuando quedaron patentes los aspectos negativos de mantener la producción armera cerca de las fronteras, a la vez que se lanzaron, con los escasos recursos de que disponían, a la producción de las últimas tecnologías extranjeras mediante el método de copia y mejora, que lograron servir de base para una producción moderna y competitiva. Las crisis del sector armero sirvieron para impulsar las aventuras en otros ramos de la industria; de ellas, y del espíritu emprendedor, nació la diversificación industrial que logró que de los talleres eibarreses salieran desde un sacacorchos hasta un subfusil, o desde una máquina de coser a una motocicleta.

Es muy famosa porque tuvo la fábrica de motos Lambretta y las de bicicletas Abelux, Orbea, BH y G.A.C.. También fue importante la fabricación de máquinas de coser (Alfa, empresa pionera en el movimiento cooperativista). Aunque ya han cerrado las fábricas de armas cortas (no olvidemos la STAR, Bonifacio Echeverría S.A., donde se fabricaban armas que se exportaban a todo el mundo), que es lo que le da su apodo, se mantienen numerosos pequeños talleres de escopetas. Existe un Probadero de armas, único en España y uno de los tres que existen en Europa.

Destaca por sus producciones de máquina-herramienta, efecto de la revolución industrial de los siglos XIX y XX, sobre todo a partir de la Guerra Civil española (19361939). Fue pionera en el País Vasco en la instalación de escaleras mecánicas a la intemperie, en la calle, para facilitar los accesos a los barrios altos.

La infraestructura educativa, amplia a todos los niveles, destaca por la Escuela universitaria de ingeniería técnica industrial, con origen en la antigua Universidad Laboral, perteneciente a la Universidad del País Vasco, y la escuela de formación profesional, pionera en España, conocida como «Escuela de Armería».

El urbanismo eibarrés, muy atípico, donde se mezclaban las industrias y las viviendas, por lo que se decía Éibar es un taller, está dando paso a un cambio arquitectónico en los últimos años: pasando de un centro urbano repleto de pequeños «talleres» (empresas) en los soportales, a un nuevo Éibar con un centro abierto a todas las esquinas del pueblo. Accesible con la vista y con un corto paseo. La ciudad se humaniza y pone en su centro al eibarrés: para disfrute de su centro urbano, que se convierte en peatonal los fines de semana. La ciudad se ha embellecido con una colección de estatuas conmemorativas de actividades y costumbres típicas, a saber: la recepción de los dulzaineros en la estación del tren, unos niños llevando a bendecir las tortas de San Blas frente a la iglesia parroquial de San Andrés y un trabajador yendo a recoger agua en la clásica fuente de Urquizu.

Plaza de Untzaga y Ayuntamiento.

Socialmente Éibar siempre ha sido un pueblo progresista. Ya en la primera Guerra Carlista muy pocos vecinos de Éibar se sumaron al bando carlista, participando la inmensa mayoría de parte liberal. Tanto es así que en 1834 se constituyó, con permiso especial del general Espartero, un batallón de combate integrado por mujeres, que ya habían demostrado su eficacia en la lucha en la defensa de la villa el 26 de julio de 1834, como el mismo Espartero dice en su misiva que remite al Ayuntamiento de Éibar:

Como la presente solicitud de las eibarresas recae sobre la demostración práctica que han hecho ya de que saben con las armas en la mano desmentir la debilidad de su sexo habiéndolas manejado ya bizarramente a la defensa de esa villa del 26 de julio, tengo el mayor gusto en dar mi aprobación para formar el batallón que desean y ustedes se servirán pasarme las listas de las individuas que desean formarlo

Así lo recoge textualmente el libro de la Monografía histórica de Éibar escrita por Gregorio Mújica a principios del siglo XX. El sentir progresista de los eibarreses propició que las ideas socialistas arraigaran en sus gentes. Ya desde principios del siglo XX la presencia del PSOE fue muy importante, por lo que se puede considerar a Éibar como la capital histórica del socialismo vasco.

La lengua[editar]

En Éibar, junto al castellano, se habla el euskera en la variedad dialectal vizcaína con ciertas particularidades. A este euskera se le denomina euskera eibarrés. La variedad eibarresa del vasco ha sido motivo de varios estudios que han cuajado en la publicación de bastante literatura. Desde Toribio Echeverría con sus obras Flexiones verbales de Éibar y Lexicón del euskera dialectal de Éibar hasta Juan San Martín son muchos los estudiosos que han venido profundizando en esta variedad éuscara.

En 1936 el 100 % de la población era euskalduna[cita requerida] (que conoce el vasco), pero la represión marcada por la dictadura de Francisco Franco en cuanto a la utilización de las lenguas, así como la masiva llegada de trabajadores que desconocían la misma, contribuyeron a una pérdida significativa del conocimiento y uso del vascuence. A finales de la década de 1960 se inicia un fortalecimiento de la presencia y utilización del vasco.[cita requerida] Tras una política de recuperación, basada en campañas de alfabetización y euskaldunización, se consiguió que la lengua vasca mejorara obstensiblemente su presencia entre los eibarreses. En 1996 el 49,5 % de la ciudadanía era vascohablante (conociendo y usando además el español), el 16,8 % lo entendía, mientras que el 33,7 % no se consideraba vascohablante. En el curso 19981999, el alumnado de primaria y secundaria, franja de edad que comprende desde los 2 a los 16 años, se distribuía de la siguiente manera según las diferentes lenguas en las que estaba matriculado: solo euskera el 51,4 %, bilingüe el 47,1 % y solo castellano el 1,5 %.[6] En el año 2009, de los 27.600 habitantes de la ciudad, un 52,6 % eran euskaldunes.

La industria armera y el damasquinado[editar]

La armería[editar]

Desde los mismos orígenes de la población se establece la industria como uno de los pilares de la economía eibarresa. La elaboración del hierro y textil, común a otras poblaciones de la provincia, viene de antiguo. Ya en 1500 Esteban de Garibay hacía elogios a los tejidos realizados en Éibar.[7]

Las ferrerías pronto dieron paso a la fabricación de armas de todo tipo. La zona comprendida por Placencia de las Armas, Éibar, Elgóibar y Ermua se denominó «zona armera», con Placencia como centro gracias a la Real Fábrica de Armas ubicada en esa villa que centralizaba el comercio de todas las armas de la comarca.

El primer documento escrito que relaciona a Éibar con la producción armera data de 1482 y es el encargo de lombardas por el duque de Medina Sidonia. En 1538 se recibe el encargo de fabricar 15.000 arcabuces, señalando la importancia que ya entonces tenía Éibar en la producción de armas. En 1735 la Real Compañía Guipuzcoana de Caracas establece una tutela sobre la producción armera. La organización de la producción venía realizándose de forma gremial agrupándose en cuatro gremios principales, que eran cajeros, cañonistas, llaveros y aparejeros. La Compañía controlaba la producción fijando precios y salarios.[6] La Real Compañía Guipuzcoana fue sustituida por la Compañía de Filipinas.

En 1865 desaparece la organización gremial y se adopta una de corte capitalista que es acompañada con la revolución industrial y los nuevos medios tecnológicos que esta trae. Estos avances no solo tienen presencia en los medios de producción, sino también en el producto. Desaparece la llave, que se sustituye por el pistón y se desarrolla la pólvora sin humo que facilita sistemas automáticos o semiautomáticos. Aparecen las armas de repetición y los revólveres.

Pronto comienzan a crearse talleres propiedad de empresarios. Surgen en Éibar, entre otras, las firmas Anitua y Charola, Orbea Hermanos, Larrañaga, Garate y Anitua... y en Placencia nace EusKalduna. El desarrollo industrial se hace patente y trae consigo una bonanza económica y un desarrollo social muy relevante. A principios del siglo XX Éibar contaba con 1149 armeros entre una población de 6583 habitantes.

La Primera Guerra Mundial, tras un auge en la producción, trajo una gran crisis al quedarse con un gran stock sin salida comercial, cerrarse el mercado estadounidense y complicarse el europeo. La salida de la crisis armera se realiza mediante la diversificación del producto. Esa es la época en que muchas empresas cambian la fabricación de pistolas por la de bicicletas o máquinas de coser. Esta diversificación se hace mayor según va avanzando el siglo.

Con el cierre el 27 de mayo de 1997 de la fábrica de armas STAR, Bonifacio Echeverría S.A. Éibar perdió la fabricación armera, quedando esta reducida al arma de caza y competición, sectores que sufrieron un profunda crisis en la década de los 80 del siglo XX, estabilizándose posteriormente en una producción limitada y de excelente calidad con un componente artesanal muy alto.[6]

Damasquinado[editar]

Las armas de la zona armera del Deva siempre tuvieron algún grado de decoración grabada. La introducción del damasquinado en el siglo XIX sirvió para el enriquecimiento de la decoración de la producción armera.

Junto con la decoración de los productos armeros, el damasquinado desarrolló, por sí mismo, una rama industrial artesanal propia que se expandió en los productos de joyería.[6]

Arquitectura y urbanismo[editar]

Un hito importante en la historia industrial de Éibar fue la Exposición de Productos Industriales de 1908. Esta exposición, inaugurada el 20 de agosto en plenas fiestas éuscaras y visitada por el rey Alfonso XIII, era el colofón del desarrollo industrial eibarrés. La muestra de la particular revolución industrial de la entonces villa que había pasado del trabajo gremial al industrial. Este desarrollo, que continuó a lo largo del siglo XX hasta la crisis de 1973, y que tuvo su máxima expresión en las décadas de los años 50 y 60 de dicho siglo, tuvo su reflejo en la arquitectura y el urbanismo de la ciudad.

La complicada orografía eibarresa (el valle del río Ego es muy estrecho y abrupto) obligó a realizar un aprovechamiento del terreno singular, que unido con la tradición gremial, especialización de diferentes labores en pequeños talleres e incluso domicilios, llevó a un desarrollo urbanístico y arquitectónico muy determinado en donde la industria, entremezclada con la vivienda, condiciona el crecimiento urbano de la población. El libro Industria guipuzcoana de la cuenca del río Deva, 1956–1957 editado en San Sebastián en el año 1957 define así el problema;

Las dificultades crecientes de falta de terreno, a causa de la difícil topografía que la circunda, obliga a establecer talleres apretados y de una gran densidad de máquinas y operarios, o bien a un desarrollo vertical, multiplicando así el aprovechamiento del terreno con el número de plantas superpuestas, lo que hace que adquiera su estructura, en algunos sectores de la villa, el aspecto de importante población que presenta.
El problema de la vivienda en Éibar, como consecuencia de su vertiginoso aumento de población, presenta caracteres agobiantes ante las escasas posibilidades de espacio, estando obligados a construir densidades de edificaciones fuertes y a urbanizar las empinadas laderas que rodean la villa, lo que lleva aparejado obras y movimientos de tierra muy costosos.

Edificios industriales del barrio de Txonta.

La industria comienza a salir del taller gremial y comienza a precisar terreno para el establecimiento de las naves. La escasez del terreno obliga a realizar construcciones verticales y adaptadas a la orografía, por un lado realizando fuertes desmontes y por otro realizando edificios en los que sus plantas se adaptan a la irregularidad del terreno. Las compañías más fuertes realizan pabellones industriales grandes y adaptados, pero la organización social del trabajo en Éibar, donde la herencia del gremio está presente y la paridad entre patronos y obreros era muy alta (incluso se ha llegado a definir de comunismo blanco)[7] dio como resultado la creación de un sinfín de pequeños talleres intermezclados. De esta forma se conforma un tejido urbano de pequeños talleres unidos a las viviendas (normalmente ubicados en sus bajos) rodeados de pabellones de industrias más grandes. Esto ya toma cuerpo a principios del siglo XX.[7] El desarrollo industrial estuvo apoyado por la rápida electrificación que se basaba en la inversiones particulares de los empresarios más potentes que vendían la electricidad que les sobraba en sus industrias a los pequeños talleres y el sistema de pago por trabajo hecho con el que se relacionaban los talleres entre sí.

El modelo constructivo típico es un edificio de pisos, hecho de hormigón (en los primeros tiempos de estructura de madera), que en realidad eran diferentes talleres de planta rectangular puesto uno sobre otro. Las obras fueron realizadas principalmente por maestros de obra, siendo la presencia del arquitecto menor. Esta arquitectura estuvo condicionada por aspectos de practicidad, funcionalidad y economía constructiva y decorativa.

Las primeras naves se construyeron en los terrenos de labor de sus propietarios, todavía fuera del núcleo urbano pero próximo a él. Eran construcciones realizadas con materiales tradicionales, estructura de madera, muros de mampostería, tejados de teja, uno o dos pisos de plantas diáfanas e iluminadas con luz natural mediante grandes ventanales a lo largo de los cuales se ubicaban los puestos de trabajo, dejando el centro de las plantas para la maquinaría. La ornamentación de las fachadas era muy escasa, aunque en algunos casos se resaltaban las molduras de los vanos de puertas y ventanas. En aquellas obras donde se construía encima la vivienda, esta era dignificada con mayor ornamentación. La escasa ornamentación que se usaba llevó al ayuntamiento a ordenar embellecer algunas edificaciones.

Característica de las construcciones industriales eibarresas fue el chaflán que se utilizaba para la integración del edificio en el entorno cuando éste se ubicaba en un solar esquinero. Desde los edificios de Beistegui Hermanos BH, en Urkizu, hasta los pabellones de Alfa, pasando por el gran edificio de Lambretta, el chaflán se convirtió en la fachada principal de acceso, en el lugar donde se situaba el acceso principal a las oficinas. En él también se ubica el hall, en el que se representaba, mediante una cuidada decoración, la imagen de la empresa.

La cubierta pasó a ser plana con el uso del hormigón. Normalmente se realizaba una cubierta plana rellena de agua, o con una capa de hierba, que sirve como aislante térmico, permitiendo la fácil ampliación de la edificación. El acceso a esta cubierta se realiza por la escalera, de forma que la caja de la misma deja de estar oculta sobresaliendo de la edificación.

El uso del hormigón facilita la diafanidad de las plantas y la iluminación de las mismas. Los muros ceden paso a los ventanales, que ocupan casi todo el espacio entre pilares.[7]

Administración[editar]

Elecciones municipales en Éibar
Partido político 2011[8] 2007[9]
% de votos Concejales % de votos Concejales
Partido Socialista de Euskadi-Euskadiko Ezkerra (PSE-EE) 35,40 % 9 48,10 % 11
Bildu 25,88 % 6 - -
Partido Nacionalista Vasco (EAJ-PNV) 18,49 % 4 22,19 % 5
Partido Popular (PP) 7,83 % 2 8,30 % 1
Aralar 4,49 % 0 - -
Ezker Batua-Berdeak (EB-B) 4,04 % 0 - -
Hamaikabat (H1!) 2,11 % 0 - -
Ezker Batua-Berdeak/Aralar (EB-B/A) - - 10,61 % 2
Eusko Alkartasuna (EA) - - 9,24 % 2

En las elecciones municipales de 2011, el PSE-EE perdió la mayoría absoluta en el municipio y dos grupos del pleno la representación, Aralar y Ezker Batua Berdeak, mientras que la coalición Bildu irrumpió como segunda fuerza. Hamaikabat, partido escindido de Eusko Alkartasuna, debutaba en estas elecciones y no obtuvo representación.

Estos son los alcaldes que han gobernado el ayuntamiento desde las elecciones de 1979:

Alcaldes de Éibar Inicio del mandato Fin del mandato Partido
Mikel Larrañaga Mandiola 1979 1983 EAJ-PNV
Jesús María Agirre Arriola 1983 1987 EAJ-PNV
Aurora Bascaran Martínez 1987 1993 PSE-PSOE
Iñaki Arriola López 1993 2008 PSE-EE
Miguel de los Toyos Nazabal 2008 continúa PSE-EE

Hidrografía y orografía[editar]

Hidrografía[editar]

El río Ego es el principal río del municipio, si bien es cierto que por sus terrenos pasa el río Deva, pero es tan escasa su presencia que carece de importancia para el municipio. El Ego desemboca en el Deva en Málzaga, ya en el límite municipal. Los afluentes del Ego, que bajan de los montes que rodean a la ciudad, son pequeños regatos que forman estrechos valles. Los más importantes son el Txonta, el Matxaria, el Unbe y el Abontza.

Todos los ríos están muy afectados por el desarrollo de la ciudad, que ha modificado sus cauces y sus aguas. Únicamente en sus cuencas altas se puede encontrar algún resto de su primitiva riqueza biológica. Los cauces han sido cubiertos por las edificaciones, tanto industriales como urbanas, y sus aguas se han visto muy afectadas por la contaminación fecal e industrial. Se está procediendo a la implantación de colectores de recogida de aguas negras e industriales para su posterior tratamiento, así como a descubrir los cauces en la medida de lo posible.

Orografía[editar]

Éibar está rodeada de montes de escasa altura que la encierran en un valle profundo por su estrechez. Destacan cumbres como Urko (791 m) y Kalamua (768 m) por el norte, y Galdaramiño y Egoarbitza (730 m) por el sur. Al este, sobre la desembocadura del Ego en el Deva, se levanta Karakate (749 m) enfrentado a Arrate.

Los montes están cubiertos de bosque, en su mayoría dedicados a la explotación forestal de pino insignis, pero todavía quedan algunas manchas de la vegetación autóctona de robles, hayas y abedules, combinados con campas dedicadas al pasto.

La naturaleza de los terrenos es de caliza y margas areniscas con un clima muy lluvioso y de temperaturas agradables.

Historia[editar]

Los hallazgos prehistóricos que se han realizado en las inmediaciones de la ciudad atestiguan presencia humana ya en el Neolítico, sobre el III milenio antes de Cristo. Cuando los romanos llegaron a estas tierras atestiguaron que en ellas habitaban los caristios. Los romanos integraron el valle del Deva en el conventus de Clunia, estructura política que se mantuvo hasta los visigodos.

Durante algún tiempo, esta parte del valle del Deva perteneció al reino de Pamplona-Nájera (el que posteriormente sería el reino de Navarra) como parte del Duranguesado. Cuando la zona se convirtió en límite entre Guipúzcoa y el Señorío de Vizcaya se denominó, a ambos lados de la línea divisoria, Marquina. En el valle del Deva se definían la Marquina de Yuso y la Marquina de Suso, la cual se extendía por el valle del río Ego. En tierras de Marquina de Suso se ubicó la anteiglesia de San Andrés, que tenía el concepto de monasterial.

Las primeras noticias que hay sobre Éibar datan del año 1193 y hacen referencia a la casa de los señores de Unzueta relacionada con el bando oñacino en la contienda de bandos. En 1267 se hace referencia a la cesión del patronato de la parroquia a los señores de Olaso de la vecina localidad de Elgóibar por parte del rey Alfonso X el Sabio.

Visita de Francisco Franco a Éibar en 1949.

El 5 de febrero de 1346 el rey Alfonso XI de Castilla da privilegios de villa a la anteiglesia de San Andrés. La nueva villa recibe el nombre de Villanueva de San Andrés de Heybar.

Las familias feudales que dominaban el territorio de la villa participaron en las Guerras de bandos. Éibar, como el resto de las poblaciones del valle, mantenía una industria del hierro basada en las ferrerías y en la fabricación de armas.

En 1766 Éibar participa en la Machinada y años más tarde, en 1794, sufre el ataque de los franceses, que destruyen la población.

En el siglo XIX se producen procesos de industrialización con la transformación del sistema gremial de producción en un sistema industrial. Junto a este proceso se produce un movimiento social importante. Ya en las Guerras Carlistas los eibarreses se habían decantado por el bando liberal en todas ellas, pero a finales del siglo XIX y en la primera mitad del XX las ideas del movimiento obrero internacional y socialistas hacen mella en la sociedad eibarresa. El 6 de agosto de 1897 vive su primera huelga por motivos laborales y poco después el movimiento obrero lograría hacer de Éibar un referente en el socialismo español. Esto culminaría el 14 de abril de 1931 con la proclamación de la Segunda República española, cuando Éibar fue la primera población española en realizarla. Esto le valió el otorgamiento del título de «Muy Ejemplar Ciudad».

El ferrocarril llega a Éibar en 1887, cuando se inaugura la estación apeadero de Málzaga, en la que de se producía un importante cruce de líneas. Unos años después, en 1909, se inauguraría la estación de ferrocarril de Éibar.[10]

La Guerra Civil hace que Éibar sea declarada «región devastada» al quedar prácticamente destruida en su integridad. La reconstrucción dio paso a un desarrollo industrial importante y a un aumento de la población, que llegó en pocos años a superar los 40 000 habitantes, extendiéndose incluso a las poblaciones vecinas.

El desarrollo industrial y urbano se realizó en una orografía complicada (el valle del Ego es muy estrecho) que llevó a un urbanismo y arquitectura, tanto industrial como residencial, característicos. El desarrollo vertical de los edificios junto con la mezcla entre industria y residencia conduce a un complicado acceso a algunas urbanizaciones, cuestión que se mitigó con la utilización de medios mecánicos como escaleras y ascensores.

La dificultad de ampliación de las instalaciones industriales hace que comience un proceso de traslado a otros lugares, principalmente el Duranguesado y Álava, de muchas empresas. A este hecho se sumó la crisis industrial que comenzó en 1973 y afectó severamente a la infraestructura industrial eibarresa.

A comienzos del siglo XXI, habiendo perdido casi la mitad de su población, comienza una lenta recuperación asentada en la industria y en los servicios.

Economía[editar]

Estatua de un botijero, pinche o peón entre cuyas funciones estaba la de llevar agua a los talleres.

La economía del municipio está basada en la industria de transformación metálica con toda clase de productos, destacando los destinados a la industria auxiliar del automóvil, pero también se realizan electrodomésticos, máquina-herramienta, microfusión, microfusión de aluminio y armas, ahora ya solamente de caza.

Sector primario[editar]

Centrado en los barrios rurales, está representado por explotaciones familiares en las típicas casas rurales vascas, los caseríos o baserris. Estas explotaciones agrícolas y ganaderas se combinan con el trabajo en las fábricas, por lo que tienen un carácter secundario en la economía. Sus productos se destinan al consumo propio y al comercio en los mercados de la comarca. Es relevante la explotación forestal centrada en el pino insignis que ha colonizado las antiguas campas, pasto y huertas, al tener más peso el trabajo industrial que el agrícola.

Sector secundario[editar]

Conocida como la ciudad armera por su importante industria de armas, ha desarrollado siempre una gran actividad industrial centrada en la manufactura metálica. Sus polígonos industriales, donde ahora se recogen los talleres que en otro tiempo estaban desperdigados por todo el municipio, albergan industrias de todo tipo. Destacan la máquina-herramienta, la fabricación de escopetas, la auxiliar del automóvil, máquinas de coser, bicicletas, microfusión de precisión... un largo e importante etcétera consecuencia del dinamismo eibarrés cristalizado en empresas como Orbea, Lambretta, Alfa, BH, STAR, G.A.C.... Entre las actividades industriales es de destacar la artesanía del damasquinado que se ha producido tradicionalmente en la ciudad. Esta actividad artesana ha sido combinada con la armera, convirtiendo algunas armas en verdaderas joyas ricamente decoradas con hilo de oro. Muchas empresas eibarresas se instalaron luego en otros municipios, tanto de las comarcas cercanas como más lejanas.

Sector de servicios[editar]

Éibar es la cabeza de comarca del Bajo Deva y principal ciudad con una situación equidistante entre Bilbao, San Sebastián y Vitoria. Esto hace que el sector servicios esté muy desarrollado. En ella se centran los servicios comarcales de todo tipo: educación, sanidad, bancarios, comercio... La actividad industrial también cuenta con sus servicios en la ciudad; el centro de investigación o la corporación comarcal tienen su sede en ella. El comercio destaca por la presencia de grandes almacenes y de muchas tiendas de calidad al igual que la restauración. En Éibar se ubican los dos únicos centros de El Corte Inglés en la provincia de Guipúzcoa, un centro perteneciente anteriormente a Galerías Preciados y un centro comercial de grandes dimensiones en Ego-Gain inaugurado el 26 de noviembre de 2009.[11] Los pequeños comerciantes para mejorar su posición han creado la asociación Éibar Centro Comercial Abierto.

El 18 de enero de 2007 se inauguró el Museo dedicado a la industria armera en el último piso de Portalea.

Empresas eibarresas[editar]

Antiguas instalaciones de BH.

Las principales empresas industriales eibarresas son (más de 50 trabajadores):

  • 2000 Transmisiones Europa, S.A. (Cadenas Iris): cadenas de rodillo.
  • Aguirregomezcorta y Mendicute, S.A. (AGME): máquina herramienta.
  • Arizaga, Bastarrica y Cía., S.A. (ABC): Compresores.
  • Engine Power Comp. Group Europe, S.A.: Productos de automoción.
  • Fundiciones Alfa, S.L.: piezas fundidas.
  • Industrias Dej, S.A. (Teknia Estampación Dej): estampación y embutición de chapa metálica en frío.
  • Jaz Zubiaurre, S.A.: cepillos.
  • Microfusión Alfa, S.L.: piezas metálicas por microfusión.
  • Microfusión de Aluminio, S.A.: piezas metálicas por microfusión.
  • Talleres Protegidos Gureak, S.A.: ensamblajes eléctricos y mecánicos
  • El Casco

El nombre de Éibar[editar]

En 1346 Alfonso XI de Castilla fundó la villa con el nombre de Villanueva de San Andrés, al que enseguida se le añadió de Heybar.[12] Ya en documentos de 1493 y 1494 figuran los nombres de Ehibar y Heybar. Como Gregorio de Mújica indica en sus obras, el topónimo ha conocido diferentes formas y ninguna ha excluido a las demás, así pues a la Ciudad Armera se la ha conocido como Villanueva de San Andrés de Heybar, Heibar, Eybar y Heivar. Hoy en día se utilizan las formas Éibar y Eibar, esta última oficial tanto en euskera como en castellano y más extendida.

Sobre el significado del nombre Éibar, parece claramente compuesto de la palabra vasca ibar que significa 'valle', no estando claro el primer término que acompaña a ibar. Una versión muy extendida y bastante plausible es la que considera el nombre del pueblo una contracción de Ego ibar, significando 'Valle del Ego'. Pero no está documentado ni que la forma Egóibar o el término Eguibar que sería la forma intermedia entre Egóibar y Éibar, haya hecho nunca referencia a esta localidad, a pesar de tratarse Eguibar de un apellido vasco bastante extendido. Al no estar demostrada esta hipótesis se puede pensar que quizás otro término esté en el origen del nombre de esta ciudad; algunos hablan de hegi, palabra que significa cuesta, cumbre o borde, dependiendo del dialecto, y que aparece también en otros topónimos de la localidad. Algunos otros autores, como Javier Elorza, citan la posibilidad de que el primer término sea eho (moler) o algún vocablo relacionado y que haga referencia a la gran cantidad de molinos que han existido históricamente en el valle del Ego.

Demografía[editar]

En 1750 Éibar tenía 1500 habitantes. El auge de la industria armera durante el siglo XIX llevó a que 100 años más tarde, en 1850, la población fuera ya de 5382 habitantes. Este incremento fue debido a una inmigración que buscaba el trabajo industrial.[6]

A comienzos del siglo XX Éibar contaba con 6583 habitantes; en los primeros años de ese siglo tuvo un incremento relevante, llegando a la República con 15 000 habitantes. La incidencia de la Guerra Civil hizo que mermara el número de personas empadronadas en el pueblo pero el posterior desarrollo industrial dio un impulso muy importante a la población.

A partir de los años 1940 comienza un periodo de expansión industrial. Las empresas diversifican sus productos, cambiando las armas por bicicletas, piezas para automóvil o máquinas de coser. El crecimiento económico hace que Éibar se convierta en un polo de atracción de inmigración. Entre 1945 y 1975 la población aumenta en 13 823 habitantes, llegando a alcanzar la cifra de 40 000 habitantes.[6] La grave crisis industrial que se inició en 1973 hizo que muchas fábricas cerraran sus puertas y otras se ubicaran en otros municipios bucando mejores suelos para la construcción de las instalaciones. Esto dio origen a un declive poblacional, que apoyado en políticas de reducción de la densidad poblacional de la continuidad urbana Éibar-Ermua ha dado lugar a una pérdida progresiva de habitantes, estableciéndose a comienzos del siglo XXI por debajo de los 30 000.

Año 1900 1910 1920 1930 1940 1950 1960 1970 1981 1990
Habitantes 6 583 10 121 11 888 12 874 11 772 16 318 31 725 37 073 36 494 33 422
Año 2000 2001 2002 2003 2004 2005 2006 2007 2008 2012
Habitantes 28 942 28 711 28 513 28 182 28 006 27 784 27 530 27 404 27 496 27 507

Monumentos y edificios de renombre[editar]

La orografía de la ubicación de la ciudad así como los hechos históricos que ha vivido ha marcado la conservación de diferentes edificios monumentales. El importante y desmesurado crecimiento, tanto industrial como habitacional, que se produjo las décadas de 1950 y 1960 del siglo XX unido a la escasez de suelo que la estrechez del valle produce hizo que se derribaran muchos edificios históricos que se habían salvado de la destrucción producida en la Guerra Civil. Éibar fue primera línea de frente desde septiembre de 1936 hasta abril de 1937. La destrucción fue tal que entró dentro del plan de reconstrucción de daños de guerra seguido por el organismo Regiones Devastadas. Ya a finales del siglo XVIII había sido muy dañada por las tropas francesas que la incendiaron destruyéndola casi completamente.

Los edificios y elementos de interés que han perdurado hasta nosotros se encuadran en la siguiente calificación, arquitectura civil, religiosa, rural e industrial.

Arquitectura civil[editar]

Junto a estos monumentos hay que destacar también la casa número 6 de la calle Txirio y las fuentes de Ibarrecruz y Urkusua, así como la «Casa Sindical», edificio representativo de la arquitectura desarrollada en el franquismo, que fue construido sobre la Casa del Pueblo del PSOE y posteriormente devuelto al PSOE y la UGT.

Arquitectura religiosa[editar]

Fachada principal de la Iglesia del Carmen.

Dentro de este apartado hay que destacar el cementerio de Aguinaga, algunos elementos del cementerio de Urki, las cruces de Arrate (la que corona su cumbre) y Urki y las ermitas de San Salvador, Akondia, San Román y Santa Cruz.

  • Ermita de Azitain, citada ya en 1556 como «Nuestra Señora del Palacio» y en 1571 con el nombre actual de «Nuestra Señora de Açitayn». Tiene un pórtico de 17864 realizado mediante un arco de medio punto. Se restauró entre 1989 y 1991, diez años antes habían sido retirados algunos altares que se suponen carecían de valor. En ella destaca un cristo crucificado imberbe, barroco del siglo XVII a tamaño natural y una interesante Virgen con Niño, posiblemente del siglo XVII.[16]
  • Crucero de Urki: situado el la parte alta del barrio eibarrés de Urki es un crucero del que hay referencia escrita en el año 1506 (es nombrado junto a los de Ibarra y Ulsaga) ubicado en las cercanías de la calzada que unía Éibar con Elgueta. Cerca de él se ubicaba la ermita de San Lorenzo que databa de 1610 (la mandó construir María de Mallea) y se derribó en 1973 al construirse la autopista AP-8. Sobre dos gradas redondas de caliza de 180x130 cm de diámetro y unos 20 cm de alto se ubica una tercera grada cuadrada en arenisca de de 81 cm de lado por 27 de alto. Sobre ella el pedestal cuadrado de 75 cm de altura. La basa con plinto y toro y tiene 37 cm de lado y 18 de altura. Sobre la misma el fuste de la columna liso y de una sola pieza con éntasis (el diámetro oscila entre los 23,5 cm de la base, los 24 de la éntasis y los 22 de la parte superior) y 185 cm de altura. La cruz, ubicada sobre un capitel con collarino y ábaco cuadrado de 30 cm y 18 de altura, es una cruz griega de brazos de 30 cm y perfil redondo de 12 cm de diámetro. En el anverso esta Cristo crucificado y en el reverso la Virgen María. La altura total del crucero es de 4,35 metros.
  • Iglesia de Nuestra Señora del Carmen, perteneciente al convento de Carmelitas Descalzos e inaugurada en 1956.

Arquitectura industrial[editar]

  • Edificio AYA, antiguo edificio industrial de la empresa escopetera Aguirre y Aranzábal, AYA. Es un edificio industrial racionalista hecho en hormigón en varias plantas. Proyectado por el arquitecto Raimundo Alberdi y Abaunz en 1926 y construido unos años más tarde. Entre 1956 y 1960 se realizaron obras de ampliación, que le dan su aspecto actual. Aguirre y Aranzabal ocupó el edificio hasta 1985 en que, formando parte de la fracasada reconversión de la escopeta que auspiciaba el gobierno vasco, abandonó el mismo, que pasó a manos municipales. El cuerpo central de comunicación, que alberga las escaleras y los ascensores, sobresale en altura sobre las escalonada estructura de terrazas que culminan los demás pisos. Sobre él se dibuja un león, símbolo de la marca de escopetas, y después de la remodelación para convertirlo en casa de cultura, el años 1996 que fue el año en que pasó a ser la casa de cultura de Éibar, denominándose «Portalea». En estas instalaciones se ubican, entre otros servicios, la biblioteca municipal, una sala de exposiciones de 700 m², una sala de conferencias de 113 butacas y el Museo de la Industria Armera de Éibar.
  • El Casco, casa habitacional adosada al edificio industrial.
  • Edificio Lambretta, gran edificio hecho de hormigón ejemplo de la arquitectura industrial de desarrollo vertical.
  • Fundiciones Aurrerá, realizado en hormigón construcción típica del planteamiento industrial de los años 60 del siglo XX.
  • Taller de Pablo Soroa-Heinza, situado en la zona industrial de Matsaria es un ejemplo de convivencia de talleres y viviendas y de estilo racionalista.
  • Mendiguren y Zarraua, situado en la calle Arragüeta, esta construcción albergó en la segunda mitad del siglo XX a la empresa Mendiguren y Zarraua dedicada a la construcción de muelles y trabajos de alambre. Se trata de una casa de vecindad y naves industriales. Fue obra de Raimundo Alberdi y Abaunz y se realizó en 1943. Es un edificio en forma de «L» de 8 alturas construido en hormigón armado de las que el sótano, la planta baja y la primera planta estaban dedicadas a la actividad industrial y el resto a viviendas. La esquina achaflanada, típica en las construcciones eibarresas de esa época, es de falso sillar hasta la primera planta, la parte superior, la dedicada a viviendas, tiene un balcón que rodeaba toda la fachada con sus antepechos de hormigón masa, adoptaba una forma curva. El último piso se remataba con una cubierta de teja curva. En 1953 se amplían las naves industriales (obra de Joaquín Domínguez Elósegui) y en 1957 se cubre parte del río Ego (obra de Aristegui y Martínez Anido). Tras la ubicación de Mendiguren y Zarraua en la localidad de Abadiano (Vizcaya) las naves se reconvirtieron en locales de oficinas y comercio.[17]

Arquitectura rural[editar]

Hay una serie de caseríos interesantes, entre ellos están; Untzeta, Zelaia, Zozola, los de Kutunegieta que forman un conjunto definido, Areta, Iraegi Handikoa, Barrenetxea, Gisasola, Suinaga, Iraragorri, San Juan, Ezkaregi, Ibar-gain, Pagei, Aritxulueta y Mandiola Azpikoa.[18]

  • Las casas palaciegas rurales de Sagartegieta y Egiguren eran también destacables, aunque el paso del tiempo haya hecho mella en ellas. Sagartegieta prácticamente está derruida y Egiguren completamente reconstruida.

Fiestas[editar]

Viaducto de la AP-8 sobre Txonta, proyectado por el ingeniero de caminos Ginés Aparicio en 1972.[19]

En la cronología festiva anual de Éibar, se destacan las siguientes fiestas o costumbres:

  • Año Nuevo: la tradición eibarresa es la de subir al monte Urko el día primero de año.
  • San Blas: día 3 de febrero. La torta de San Blas es típica en Éibar.
  • víspera de Santa Águeda: la imagen de Santa Águeda está en la ermita de San Román en Aguinaga y el día 4 de febrero, víspera de Santa Águeda, salen las cuadrillas eibarresas a cantar las coplas dedicadas a la Santa.
  • Carnavales: el gran día de los carnavales eibarreses es el eguen zuri o jueves en el que todos los escolares salen a la calle con sus koko-jantzi. El martes de carnaval es el día reservado a los mayores.
  • 15 de Mayo (San isidro): Fiesta que los Baserritarras de la comarca celebran en Arrate con varios actos. Entre ellos una misa, comida popular y pruebas de bueyes( idi-probak)
  • San Juan: las fiestas de Éibar se agolpan en torno a la hoguera y los fuegos artificiales. El recibimiento a los dulzaineros de Estella es el acto de comienzo de las fiestas.
  • Fiestas de Arrate: los eibarreses suben a Arrate el día 8 de septiembre, porque, según la tradición, los eibarreses no vienen de París, sino de los barcos colgados en la iglesia de Nuestra Señora de Arrate.
  • San Miguel: el día 29 de septiembre se celebra el día de San Miguel de Aguinaga, una fiesta a la que el paso del tiempo no ha afectado.
  • San Andrés: el día 30 de noviembre se celebra la festividad de San Andrés, una de las fiestas que ha conseguido más auge en los últimos años gracias a la gran Feria que se celebra en Éibar.
  • Gaztainerre: se celebra el segundo lunes a partir del «día de ánimas» o primero de noviembre. La costumbre eibarresa de comer caracoles y castañas asadas ha perdurado hasta el presente.
  • son reseñables las fiestas de los diferentes barrios del pueblo, siendo destacables las del barrio de Amaña y las de San Cristobal (ambas en el mes de Julio)

Deporte[editar]

El Club Deportivo es el exponente más patente del deporte y cultura que se vive en la localidad.

La S. D. Éibar es el club de fútbol de la ciudad. Milita en la Segunda División española, aunque en mayo de 2014 ha logrado, por primera vez en su historia, el ascenso a la Primera División, lo que reviste un especial mérito, pues es la localidad menos poblada de las que corresponden a los 42 equipos de Primera y Segunda, así como el club con menor presupuesto. Posee el récord de años consecutivos en Segunda con 18 temporadas. También tiene un club de balonmano en la máxima categoría, la JD Arrate.

Una prueba ciclista de gran renombre es la Bicicleta Vasca (antigua Bicicleta Eibarresa), que acaba en la tradicional subida a Arrate. Históricamente desde Éibar se han impulsado las pruebas ciclistas, siendo estas competiciones nacidas en Éibar los embriones de la Vuelta al País Vasco y de la Vuelta a España. Esto fue así debido a que las fabricas de bicicletas importantes como Orbea, GAC o BH nacieron y tuvieron su sede en esta ciudad.[20]

Así mismo es clásica la subida automovilística a Arrate.

Equipos deportivos de la localidad[editar]

Personajes ilustres[editar]

Monumento a Ignacio Zuloaga en Éibar.

Entre sus habitantes han destacado en diferentes materias, trabajos y dedicaciones varios hombres y mujeres, algunos de ellos son estos:

Ciudades Hermanadas[editar]

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. Egoibarra Eibar.
  2. Anteproyecto de la autopista de 1969.
  3. El Udalbus se racionaliza para llegar a más puntos e incrementar los usuarios.
  4. El Diario Vasco 21 de diciembre de 2010. Eibar ha sido reconocida como Ciudad de la Ciencia y Tecnología.
  5. El correo 21.01.09 — Ricardo Díez | Éibar. «El republicanismo eibarrés tenía sus raíces muchos años atrás». El Ayuntamiento de Éibar y UEU publican el libro Debarroko oasi liberala, el trabajo de investigación de la beca Juan San Martin 2002.
  6. a b c d e f Guía Éibar 2007. Éibar: DYCA, S.L. 2007. ISBN. 
  7. a b c d La villa industrial de Éibar: Capital armera de Guipúzcoa.
  8. Ministerio del interior (ed.): «Reultados elecciones municipales Éibar 2011». Consultado el 19 de junio de 2011.
  9. Ministerio del interior (ed.): «Reultados elecciones municipales Éibar 2007». Consultado el 19 de junio de 2011.
  10. La estación centenaria. El Correo.
  11. El Corte Inglés abre en Eibar su primer centro comercial de Gipuzkoa.
  12. «A veynte e nuebe días del mes de setienbre, anno del nasçimiento de nuestro salbador Ihesu Christo de mill e quinientos e uno, çerca de la casa de Ybarra de Suso que es en término e juridiçión de la villa del sennor Sant Andrés de Heybar, donde es usado e costunbrado de se juntar el conçejo de la dicha villa e su tierra, estando ayuntado el dicho conçejo generalmente a canpana rrepicada e a llamamiento de los jura-dos de la dicha villa e su tierra e seyendo presentes en el dicho conçejo Juan Peres de Sumendiaga, alcalde hordinario de la dicha villa e su tierra e Juan Ybannes de Mallea» (fuente).
  13. Guía de ocio de Guipúzcoa.
  14. "Astelena = Catedral de la pelota"
  15. [1].
  16. Guía de ocio de Guipúzcoa.
  17. Edificios y monumentos → Mendiguren y Zarraua - Arragueta
  18. Joyas históricas de Éibar. El Ayuntamiento elabora un catálogo de bienes culturales a proteger, que incluye varias decenas de elementos religiosos, rurales o industriales.
  19. La construcción de la autopista en Éibar requirió de enormes pilares. El Correo.
  20. Ciclismo en Éibar.

Enlaces externos[editar]